Todo lo que necesitas saber sobre el Día del Libro

Última actualización: 5 abril, 2026
  • El Día Mundial del Libro se celebra el 23 de abril para fomentar la lectura y reconocer a autores y a la industria editorial.
  • España fue el origen de la fiesta del libro y hoy organiza carteles oficiales, semanas cervantinas, ferias y actividades en toda su red de bibliotecas.
  • La UNESCO ha internacionalizado la celebración mediante el Día del Libro y el programa de Capital Mundial del Libro, que impulsa la lectura todo el año.
  • Cualquier persona puede participar con acciones sencillas: regalar libros, sumarse a clubes de lectura, donar ejemplares o promover iniciativas solidarias.

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El 23 de abril es una fecha que millones de lectores tienen subrayada en el calendario. Ese día las ciudades se llenan de libros, rosas, firmas de autores, actividades en bibliotecas y ferias que convierten las calles en una auténtica fiesta de la lectura. El Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor se ha consolidado como una de las celebraciones culturales más importantes del planeta, y en 2025 volverá a ser un momento clave para reivindicar el poder de las historias.

Más allá de las postales de librerías abarrotadas y puestos callejeros repletos de novedades, el Día del Libro 2025 es también una oportunidad para recordar por qué la lectura importa, cómo surgió esta conmemoración y qué tipo de iniciativas se ponen en marcha desde ministerios de cultura, universidades, bibliotecas públicas, ayuntamientos, ferias del libro y organismos internacionales como la UNESCO. En las siguientes líneas encontrarás un recorrido completo, detallado y muy pegado a la realidad de todo lo que envuelve esta cita imprescindible.

Qué es el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor y por qué se celebra el 23 de abril

Día del Libro
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El Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor se celebra cada año el 23 de abril, una fecha cargada de simbolismo literario. Ese mismo día de 1616 fallecieron figuras fundamentales como Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, y en otras épocas nacieron o murieron autores como Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo. Esta coincidencia convirtió al 23 de abril en un auténtico icono para la literatura mundial y, por eso, la Conferencia General de la UNESCO decidió en 1995 fijar esa fecha como jornada internacional dedicada tanto a los libros como a los derechos de autor.

La efeméride tiene un doble objetivo muy claro: por un lado, fomentar la lectura entre personas de todas las edades y contextos; por otro, reconocer el papel de autores, autoras y de toda la industria editorial que hace posible que las obras lleguen a manos de los lectores. A través de esta celebración se quiere reforzar la idea de que los libros no son un simple entretenimiento, sino una herramienta esencial para la educación, la transmisión de valores, el pensamiento crítico y el desarrollo cultural y social de cada país.

La propia UNESCO ha insistido en numerosas ocasiones en esa dimensión simbólica de los libros. En uno de sus mensajes con motivo de la jornada, su entonces directora general, Irina Bokova, subrayaba que “un libro es un vínculo entre el pasado y el futuro, un puente entre generaciones y entre culturas”. Esta visión conecta perfectamente con el espíritu del 23 de abril: recordar que, gracias a la lectura, podemos dialogar con otras épocas, conocer otras realidades y compartir conocimiento más allá de nuestras fronteras.

Origen del Día del Libro en España y la tradición de Sant Jordi

Antes de convertirse en una fiesta mundial impulsada por la UNESCO, el Día del Libro tuvo su germen en España. La idea de dedicar una jornada específica a celebrar los libros surgió del escritor y editor valenciano Vicent Clavel i Andrés, que dirigía la editorial Cervantes en Barcelona. Fue él quien, en 1923, planteó formalmente la propuesta a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona y al Gremio de Editores y Libreros, impulsando una iniciativa que acabaría teniendo un impacto enorme.

Gracias a esa propuesta, en 1926 el rey Alfonso XIII firmó un real decreto por el que se instauraba oficialmente la llamada Fiesta del Libro Español. Las primeras celebraciones no se hacían en abril, sino el 7 de octubre, fecha en la que entonces se pensaba que había nacido Cervantes. Sin embargo, a partir de 1930 la fiesta se trasladó definitivamente al 23 de abril, coincidiendo con la fecha de su fallecimiento y conectando así con ese imaginario internacional que más tarde asumiría la UNESCO.

El cambio de fecha tuvo una consecuencia muy práctica: al situarse en plena primavera, las condiciones climáticas eran mucho más favorables, lo que facilitó que la fiesta del libro se trasladara a las calles y se hiciera mucho más popular. Librerías y editoriales empezaron a montar casetas, organizar firmas y abrir el libro al espacio público, algo que con el tiempo se ha convertido en una imagen clásica del 23 de abril en todo el país.

En Cataluña, el Día del Libro se entrelaza con una tradición muy arraigada: el Día de Sant Jordi. Cada 23 de abril, las calles de Barcelona y de muchas otras localidades catalanas se llenan de puestos de libros y rosas, mezclando cultura y afecto en una combinación muy especial. La costumbre de regalar una rosa a la persona amada se remonta, según la leyenda, al siglo XV, cuando el caballero Jordi habría derrotado a un dragón para salvar a la hija del rey en la villa de Montblanc; de la sangre del monstruo habría brotado un rosal de flores rojas.

Con el paso de los años, a esta tradición de la rosa se sumó la Feria del Libro del 23 de abril, de forma que en Cataluña se celebra a la vez el amor, la literatura y la memoria de Sant Jordi. En la práctica, esto se traduce en calles abarrotadas, autores firmando ejemplares, parejas intercambiando rosas y libros, y una ciudad que se vuelca con la cultura aunque el día sea laborable y la actividad editorial esté a pleno rendimiento.

De la fiesta española a la gran celebración mundial de la lectura

La transformación del Día del Libro en una fiesta de alcance realmente global se produjo en 1995. Ese año, la Unión Internacional de Editores impulsó la idea de llevar la celebración más allá del ámbito nacional, y el Gobierno de España presentó oficialmente la propuesta a la UNESCO. La respuesta fue positiva y la Conferencia General aprobó proclamar el 23 de abril como Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.

Desde entonces, la efeméride se ha consolidado como una verdadera fiesta mundial. Más de un centenar de países organizan actividades en torno a los libros: ferias, maratones de lectura, festivales literarios, clubes de lectura, concursos, charlas, encuentros con autores, campañas de donación o intercambio de ejemplares y muchas otras iniciativas pensadas para que la lectura llegue al máximo de personas posible.

En ciudades como Madrid se celebran más de 600 actos culturales vinculados a la jornada del 23 de abril, que a menudo sirven como preludio de la Feria del Libro de la ciudad, con más de dos semanas de duración. En Barcelona, el paseo por la Rambla de Catalunya y otras calles se convierte en un auténtico río de gente que se detiene ante miles de puestos de libreros y floristas, donde los enamorados y las personas queridas intercambian una rosa y un libro. Esta tradición se ha extendido a otros lugares y se ha adaptado a contextos locales muy diversos.

Pero la celebración va mucho más allá de España. En Ciudad de México, Caracas, Bogotá, Santiago de Chile, Valencia, Buenos Aires, Quito, Managua, Nueva York, Los Ángeles, Medellín, Ciudad de Guatemala, Valparaíso y en un largo etcétera de ciudades de Europa, América, Asia y África se organizan miles de actividades. Incluso países como Vietnam han adoptado la conmemoración a escala nacional, alentando a lectores y lectoras de todas las edades a sumarse a esta gran fiesta del libro y del derecho de autor.

El éxito de esta expansión internacional se debe en buena medida al trabajo conjunto de autores, editores, libreros, docentes, bibliotecarios, instituciones públicas y privadas, ONG y medios de comunicación. A través de comisiones nacionales para la UNESCO, asociaciones profesionales, centros culturales, clubes de lectura y redes de escuelas y bibliotecas, se va tejiendo una red de complicidades que cada 23 de abril se activa para que el libro sea el auténtico protagonista.

El cartel oficial del Día del Libro 2025 y la Semana Cervantina

En España, uno de los elementos más reconocibles de cada edición del Día del Libro es el cartel conmemorativo que publica el Ministerio de Cultura a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura. Para el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor 2025, la imagen oficial ha sido creada por el ilustrador Pep Montserrat, reconocido con el Premio Nacional de Ilustración 2024 por su capacidad para construir significados profundos a partir de propuestas visuales con una voz propia y muy identificable.

Como ya es tradición, el cartel se inspira en una frase del último ganador del Premio de Literatura en Lengua Castellana “Miguel de Cervantes”, que concede el propio Ministerio de Cultura. En esta ocasión, se ha elegido una cita de Álvaro Pombo, galardonado en 2024, que dice: “Leer es comprender. El acto de leer es entendimiento. Leer y comprender es vivir”. A partir de estas palabras, Montserrat ha desarrollado la idea del libro como puerta: un umbral que se abre a un espacio más amplio, libre, rico y lleno de posibilidades.

El ilustrador ha explicado que, para construir esta metáfora visual, le resultó útil romper con la imagen clásica de una persona leyendo y explorar otros elementos que reforzaran la idea de la puerta como acceso a universos distintos. El resultado es un cartel que pretende funcionar como una invitación directa a esa experiencia maravillosa que supone leer: acceder, gracias a los libros, a vidas más ricas, más amplias y más libres.

El cartel del Día del Libro 2025 se ha producido en las distintas lenguas oficiales del Estado y se ofrece de forma gratuita para su descarga. Bibliotecas, centros educativos, instituciones culturales y particulares pueden obtenerlo a través del espacio web creado por la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura, integrado en la propia página del Ministerio de Cultura, y utilizarlo para dar visibilidad a las actividades de la jornada.

En paralelo, el Ministerio de Cultura prepara cada año una agenda de actos que se extiende a lo largo de la llamada “Semana cervantina”, que suele arrancar en torno al 21 de abril con el despliegue de banderolas en la fachada principal del ministerio. El programa incluye lecturas públicas, encuentros con autores, actividades pedagógicas y tendrá como acto central la entrega del Premio Cervantes a Álvaro Pombo por parte de los Reyes, que se celebra tradicionalmente en el paraninfo de la Universidad de Alcalá.

Día del Libro 2025 en universidades y bibliotecas: el caso de Granada

Muchas universidades españolas aprovechan el Día Mundial del Libro para acercar aún más la lectura a su comunidad. Un ejemplo representativo es la Biblioteca Universitaria de Granada, que ha diseñado para 2025 una programación especial que se desarrolla entre el 21 y el 25 de abril. La idea es combinar actividades lúdicas, culturales y formativas para llegar tanto a estudiantes como a personal docente e investigador.

Entre las iniciativas previstas, destaca la distribución de un marcapáginas exclusivo creado para la ocasión, que se entregará con los libros en préstamo. También se ha organizado un escape room en la Biblioteca del Colegio Máximo, programado para el 22 de abril a las 12:00, que propone a los participantes resolver enigmas relacionados con los libros y la lectura dentro del propio edificio bibliotecario.

Otra actividad llamativa es el proyecto audiovisual en el que personal de la biblioteca y estudiantes de la UGR recitan el poema “Recuerda que tú existes tan sólo en este libro” de Luis García Montero. El resultado se plasmará en dos vídeos distintos que se difundirán en redes sociales los días 23 y 24 de abril, animando a la comunidad universitaria a interactuar, comentar y mostrar su apoyo con “likes”.

La universidad también ha planteado un concurso en Instagram titulado “Tu libro favorito”, en el que los participantes deben compartir cuál es la obra que más les ha marcado y pueden optar a ganar un lote de cómics valorado en 50 €. Además, se ha programado una conferencia bajo el título “Personajes históricos vistos por la Antropología”, a cargo de Miguel Cecilio Botella, que tendrá lugar el 23 de abril a las 12:00 en la Biblioteca del Hospital Real.

Más allá del programa general, cada biblioteca de centro de la UGR suma sus propias actividades. En la Biblioteca de Ciencias Políticas y Sociología se celebrará un encuentro con la autora Virtudes Olvera para dialogar sobre su libro “Mamíferos”, el 23 de abril a las 18:00. La Biblioteca Politécnica invita a estudiantes y personal de las escuelas de Ingeniería de Caminos y de Edificación a pasar por sus instalaciones el 23 de abril y llevarse un libro de ingeniería.

En la Biblioteca de Ciencias Económicas y Empresariales se ha optado por una fórmula muy atractiva: una “liberación especial” de best sellers de economía. El objetivo es que cualquiera pueda acercarse, escoger un título que le interese y llevárselo gratis para adentrarse en nuevas ideas sobre el funcionamiento de la economía y la gestión de las finanzas personales o empresariales.

La Biblioteca de la Facultad de Farmacia se suma a la celebración con una exposición bibliográfica del 21 al 25 de abril, centrada en las nuevas adquisiciones de los últimos meses. Cada persona que se lleve un libro en préstamo durante el 23 de abril recibirá un marcapáginas conmemorativo. En su comunicación, la biblioteca subraya la importancia de los libros como fuente de sabiduría, motor de creatividad y herramienta para el desarrollo de capacidades cognitivas y valores, recordando que una buena lectura puede funcionar casi como una terapia para la salud mental.

Por su parte, la Biblioteca del Hospital Real celebrará el día con una muestra de libros que exhiben diferentes encuadernaciones de los siglos XVI al XIX, poniendo en valor el libro como objeto material y pieza de patrimonio histórico. Y la Biblioteca de la Facultad de Ciencias ha preparado un programa muy original bajo el lema “Libros que han transformado nuestro ADN intelectual”, enlazando el Día del Libro con el Día Internacional del ADN y la culminación del Proyecto Genoma Humano.

En esta última biblioteca se instalará un mural interactivo “Nuestro ADN Intelectual” en el que estudiantes, docentes y visitantes podrán escribir el título de un libro que les haya cambiado la forma de ver el mundo y una breve frase explicando por qué. Las aportaciones formarán un mosaico colectivo que refleja cómo la lectura moldea nuestro conocimiento. Junto a esta acción, habrá dos muestras bibliográficas: una, en el mostrador de atención al usuario, con obras clave sobre el ADN y la genética molecular; y otra, en la vitrina del hall, centrada en el Genoma Humano. Completa la propuesta una “liberación de libros” bajo el lema “Los libros viajeros”, con ejemplares disponibles para que cualquiera los tome, lea y disfrute.

Redes de bibliotecas y celebraciones regionales: Castilla-La Mancha y Albacete

En el ámbito autonómico y local, las bibliotecas públicas también convierten el Día del Libro en uno de sus momentos más destacados del año. En Castilla-La Mancha, por ejemplo, la Red de Bibliotecas Públicas considera esta conmemoración como una de las más relevantes de su calendario. Las actividades no se limitan al 23 de abril, sino que a menudo se extienden a lo largo de toda la semana e incluso durante el mes completo, con una gran variedad de propuestas diseñadas con mucho esfuerzo por los equipos bibliotecarios.

Para 2025, la región ha presentado el cartel oficial del Día del Libro en Castilla-La Mancha, obra del diseñador gráfico e ilustrador Aarón Mora Martín, natural de Talavera de la Reina y vinculado profesionalmente a la empresa tecnológica publicitaria EXTE. Mora ha trabajado para instituciones como la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el Museo Ruiz de Luna o la UNED, y aporta al cartel una estética contemporánea que conecta bien con todo tipo de público.

Junto al cartel se ha difundido también el Manifiesto del Día del Libro, redactado por el cuentista y narrador oral Pablo Albo. Nacido en Alicante en 1971 y formado en Trabajo Social, Albo decidió dedicarse profesionalmente a contar historias, primero en el grupo de narración Albo y después en solitario. Ha recorrido buena parte de España y ha llevado su voz a países como Cuba, Suiza, Italia, Grecia, Australia, Brasil, México, Venezuela, Bélgica, Colombia, Francia, Portugal, Irlanda o Reino Unido.

Además de su labor como narrador, Pablo Albo es autor de numerosos libros infantiles y juveniles, como “37 tortugas”, “La sopa quema”, “Un gato en el árbol” o “El último canto”, y ha sido reconocido con premios como el Lazarillo (en dos ocasiones), la mención The White Ravens de Alemania (tres veces), el Junior Library Guild de Estados Unidos o la distinción de la Fundación Cuatro Gatos de Miami, entre otros. Dirige la escuela de narración oral Narratio y reside en Albacete.

Desde la Red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha se recuerda que tanto el cartel como el díptico y el material promocional están sujetos a derechos de autor y, por tanto, no pueden modificarse. Únicamente se permite incorporar el escudo del ayuntamiento en el díptico, siempre que se añada la programación específica de la biblioteca. Asimismo, se insiste en la importancia de utilizar correctamente la imagen corporativa actualizada de la Red de Bibliotecas Públicas, disponible en los ficheros oficiales y recogida en el reglamento básico.

En la ciudad de Albacete, el compromiso con la lectura se materializa cada año en la Fiesta del Libro, que en 2025 ha alcanzado una duración récord de cinco días, del 23 al 27 de abril. Durante ese periodo, calles, librerías y bibliotecas se llenan de espectáculos, cuentacuentos, talleres, conciertos y otros actos para todos los públicos, creando un ambiente festivo alrededor de los libros.

Uno de los momentos más emotivos de la programación albaceteña es la entrega de diplomas del XXIII Certamen de Libros Gigantes y Proyectos Lectores, organizado por la Biblioteca Pública del Estado en Albacete junto a la red de Bibliotecas Escolares en Red (BERED). El Altozano se convierte en el corazón cultural de la ciudad, punto de encuentro entre autores, lectores y mediadores de lectura.

Dentro de esta misma fiesta, la Biblioteca Pública del Estado en Albacete acoge también la visita de la escritora y narradora Margarita del Mazo, la celebración del XXIII Maratón de Cuentos Solidarios en colaboración con la ONG Medicus Mundi, y la entrega de los premios del XI Certamen de Relatos Solidarios “Remedios López”. Son cinco días cargados de historias, imaginación y encuentros con la lectura que dejan el listón muy alto para futuras ediciones.

Ferias del libro y grandes citas literarias en 2025

El entorno del Día del Libro también sirve de marco para otras grandes citas literarias del calendario español. Una de las más destacadas es la Feria del Libro de Madrid, que en 2025 celebrará su 84ª edición en el parque de El Retiro, entre el 30 de mayo y el 15 de junio. Durante esos días, las casetas invaden los paseos del parque con una oferta inmensa de títulos y una agenda repleta de firmas, presentaciones, talleres y debates.

La feria madrileña es el mayor escaparate del sector editorial español, un punto de encuentro en el que grandes grupos, editoriales independientes, librerías, instituciones y autores se dan cita para presentar novedades, conversar con lectores y tejer alianzas profesionales. Para el público, es una oportunidad única de encontrarse cara a cara con escritores a los que admira y descubrir voces nuevas en un ambiente festivo.

Otro evento muy relevante es la Feria del Libro de València, que en 2025 llegará a su 60ª edición. Esta feria batirá por tercer año consecutivo su récord de participación, con 91 expositores inscritos que ocuparán un total de 131 casetas, el máximo aforo posible en su ubicación habitual de los Jardines del Real (Viveros). La presencia de librerías independientes será especialmente destacada, aunque también participarán cadenas de librerías, editoriales, distribuidoras y otros agentes del sector.

La organización ha mantenido su apuesta por apoyar a las editoriales valencianas mediante descuentos en la cuota de participación, con el fin de reforzar el tejido editorial local. La feria se celebrará del 24 de abril al 4 de mayo, prolongando el espíritu del Día del Libro mucho más allá del propio 23 de abril y ofreciendo a la ciudadanía una agenda continua de presentaciones, cuentacuentos, actividades infantiles y firmas de autores.

La Red de Capitales Mundiales del Libro y las ciudades que celebran la lectura todo el año

El impulso internacional de la lectura no se limita al Día del Libro. La UNESCO coordina desde 2001 el programa de Capital Mundial del Libro, creado tras la aprobación de la Resolución 31 C/29 y la designación de Madrid como primera ciudad en ostentar este título. A partir de ahí, se ha ido conformando una Red de Capitales Mundiales del Libro (RCML) que reconoce la importancia de los libros y la lectura como pilares de sociedades más inclusivas, pacíficas y sostenibles.

Las ciudades que reciben esta distinción se comprometen a desarrollar, durante doce meses, un amplio programa de promoción de la lectura, alfabetización, aprendizaje permanente, respeto a los derechos de autor y defensa de la libertad de expresión. Las actividades se extienden no solo a toda la población local, sino que a menudo buscan impacto más allá de las fronteras nacionales, mediante proyectos de cooperación, redes de bibliotecas y campañas de difusión internacional.

Entre las ciudades que han sido designadas Capital Mundial del Libro de la UNESCO se encuentran, además de Madrid (2001), Alejandría (2002), Nueva Delhi (2003), Amberes (2004), Montreal (2005), Turín (2006), Bogotá (2007), Ámsterdam (2008), Beirut (2009), Liubliana (2010), Buenos Aires (2011), Ereván (2012), Bangkok (2013), Port Harcourt (2014), Incheon (2015), Breslavia (2016), Conakry (2017), Atenas (2018), Sharjah (2019), Kuala Lumpur (2020), Tiflis (2021), Guadalajara (2022), Accra (2023), Estrasburgo (2024), Río de Janeiro (2025) y Rabat (2026).

El programa ha evolucionado hasta constituir una auténtica red de colaboración, consolidada con la firma de una carta común por parte de las Capitales Mundiales del Libro en septiembre de 2022. Esta red refuerza el compromiso inicial con la alfabetización, el aprendizaje continuo, la protección de los derechos de autor y la promoción de la libertad de expresión, al tiempo que favorece el intercambio de buenas prácticas entre ciudades de contextos muy diferentes.

El Comité Consultivo de la Capital Mundial del Libro está formado por representantes de la Federación Europea e Internacional de Libreros, el Foro Internacional de Autores (IAF), la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios (IFLA), la Asociación Internacional de Editores (AIE) y la propia UNESCO. Este órgano evalúa las candidaturas y propone a la ciudad que, en su opinión, presenta el mejor proyecto para impulsar el libro y la lectura durante el periodo designado.

En un comunicado reciente, la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, anunció la elección de Rabat (Marruecos) como Capital Mundial del Libro para 2026, recalcando que la ciudad es una encrucijada cultural donde los libros desempeñan un papel clave en la transmisión del conocimiento y las artes. Con 54 editoriales activas, una de las ferias internacionales del libro y la edición más importantes de África y un número creciente de librerías, la industria del libro constituye un sector estratégico para la economía creativa local y para la democratización del acceso al saber.

Como Capital Mundial del Libro, Rabat pondrá en marcha un conjunto de acciones para facilitar el acceso a los libros, apoyar a la industria editorial y consolidar la alfabetización de toda su ciudadanía. Estas iniciativas contribuirán al crecimiento económico sostenible y al progreso social de la ciudad, en consonancia con el espíritu del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, que marca el inicio del año de celebración cada 23 de abril.

Ideas, actividades e iniciativas para vivir el Día del Libro 2025

Uno de los mensajes recurrentes de la UNESCO y de los proyectos vinculados al Día del Libro es que cualquiera puede contribuir a fomentar la lectura en su entorno. No hace falta disponer de grandes recursos para organizar algo significativo: con un poco de imaginación es posible crear experiencias que acerquen los libros a más personas. De hecho, se anima a que cada cual formule su propia frase del Día del Libro adaptada a su sector, especialidad o localidad.

Entre las propuestas concretas que se sugieren para esta fecha están acciones tan sencillas como compartir en redes sociales citas de autores favoritos usando etiquetas como #DíaDelLibro, seguir las celebraciones que organizan cuentas oficiales como @UNESCO_es o plataformas dedicadas a la lectura, y recomendar lecturas que hayan marcado nuestra vida. También se invita a descargar y leer libros de dominio público disponibles en bibliotecas digitales gratuitas, como la propia Biblioteca Digital de la UNESCO.

Otra idea muy valorada consiste en regalar un libro y una rosa a una persona querida, manteniendo viva la tradición que une lectura y afecto. Se pueden además organizar clubes de lectura en escuelas, bibliotecas o asociaciones de barrio, e incluso invitar a alguna figura conocida localmente (escritores, periodistas, docentes, influencers culturales…) para que participe y contribuya a dar mayor visibilidad al evento.

Para quienes quieran ir un paso más allá, se proponen acciones como dejar un libro en un banco de un parque o en un asiento del transporte público con una nota que diga “Feliz Día del Libro”, participar en redes de intercambio de libros o en campañas de donación a escuelas y bibliotecas situadas en zonas afectadas por desastres naturales o en contextos de vulnerabilidad. La consigna es clara: nunca tirar un libro, sino buscarle una segunda vida donde pueda seguir siendo útil.

También es importante aprovechar el Día del Libro para informarse sobre los derechos de autor, entender por qué es necesario respetarlos y cómo contribuyen a que el conocimiento circule de forma responsable, recompensando al mismo tiempo el trabajo de escritores, traductores, ilustradores y editoriales. De hecho, una de las líneas fuertes de la jornada es precisamente esa combinación entre acceso a la cultura y protección de la creación intelectual.

Las propuestas de participación se extienden a todos los perfiles: se anima a ayudar a que una persona adulta, un niño o una niña descubra su primer libro y se convierta en lector o lectora habitual o incluso en escritor, ilustrador, editor, librero, bibliotecario, educador, traductor, periodista o fotógrafo especializado en cultura. Se recuerda que cada pequeña iniciativa suma a la hora de construir una auténtica cultura de la lectura y ecosistemas del libro sólidos, donde librerías, bibliotecas, editoriales e instituciones colaboren entre sí.

Las redes sociales juegan un papel fundamental en esa tarea de conexión. Plataformas dedicadas al Día del Libro ponen en contacto a lectores, autores, librerías, editoriales, bibliotecas, poetas, ilustradores y grupos literarios que buscan organizar actividades conjuntas, recomendar obras, analizar clásicos que “nos cambiaron la vida” o descubrir nuevas tendencias y estilos narrativos. De este modo, la conversación sobre los libros se extiende mucho más allá del 23 de abril y se mantiene viva durante todo el año.

Al final, el mensaje que más se repite es que cada persona tiene un papel único a la hora de fomentar la lectura y apoyar el sector del libro. Con los recursos de cada cual —tiempo, conocimientos, creatividad, redes de contacto— es posible impulsar club de lectura, proyectos solidarios, encuentros literarios en bibliotecas, actividades escolares o simples gestos de recomendación entre amigos y familiares. Todo ello contribuye a reforzar esa gran fiesta mundial que cada 23 de abril recuerda que los libros siguen siendo una de las herramientas más poderosas para entender el mundo y transformarlo.

En conjunto, el Día del Libro 2025 se perfila como una jornada —y casi un periodo entero del calendario— en el que ministerios, universidades, bibliotecas, ferias, ciudades y lectores se ponen en marcha para celebrar la lectura desde todos los ángulos posibles. Desde el cartel de Pep Montserrat inspirado en las palabras de Álvaro Pombo hasta las actividades de la UGR, la Red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha, la Fiesta del Libro de Albacete o las grandes ferias de Madrid y València, pasando por las Capitales Mundiales del Libro impulsadas por la UNESCO, todo apunta a un mismo horizonte: hacer de los libros una presencia cotidiana, accesible y festiva en la vida de millones de personas.