Programas literarios en televisión, radio e internet en español

Última actualización: 8 abril, 2026
  • Repaso amplio por los programas literarios más importantes de la televisión española y de otros canales especializados en libros.
  • Listado detallado de espacios radiofónicos y proyectos en internet centrados en la literatura y la promoción de la lectura.
  • Análisis del papel de las series basadas en clásicos literarios y su relevancia como patrimonio cultural en RTVE.
  • Referencia a canales internacionales dedicados en exclusiva a los libros y a la divulgación literaria.

programas literarios en televisión

El universo de los programas literarios en televisión, radio e internet es mucho más amplio de lo que solemos pensar. Aunque en la parrilla manden los realities, los concursos y los formatos de entretenimiento puro y duro, lo cierto es que existe toda una constelación de espacios que ponen los libros en el centro y demuestran que la lectura también tiene sitio en los medios masivos.

Aquí vas a encontrar un recorrido muy completo por los principales programas y canales dedicados a la literatura en español: desde los míticos espacios de RTVE y sus entrevistas de archivo que son pura historia de la cultura, hasta los magacines actuales, programas de radio especializados, podcasts, proyectos educativos, canales web internacionales y series basadas en grandes novelas. Un mapa bastante exhaustivo para que, si te gustan los libros, sepas exactamente qué ver, qué escuchar y dónde encontrarlo.

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El legado de los programas literarios de RTVE

El Archivo de RTVE es una mina para cualquiera que ame la literatura: atesora décadas de programas dedicados a escritores, libros y pensamiento. Coincidiendo con el Día Internacional del Libro y con el recuerdo de figuras como Cervantes o Shakespeare, RTVE ha ido recuperando joyas de su fondo histórico que hoy se consideran parte del patrimonio cultural del país.

Antes de que Página 2 se consolidara como el magacín literario de referencia en La 2 desde 2007, ya existía una tradición consolidada de espacios sobre libros en la televisión pública. Por sus platós pasó lo mejor de la literatura española y latinoamericana del siglo XX, en formatos que apostaban por la calma, la conversación en profundidad y el respeto por el autor y por la obra.

“A fondo”: entrevistas míticas con los grandes de la literatura

programas literarios sobre libros

Entre los espacios más legendarios de RTVE destaca “A fondo”, emitido en la Segunda Cadena entre 1976 y 1981 y presentado por Joaquín Soler Serrano. Era un programa de entrevistas largas, sin prisas, en las que el entrevistado tenía tiempo para desarrollar ideas, recuerdos y puntos de vista. Aunque no se limitaba a escritores (pasaron también artistas, científicos, actores o políticos), el plantel literario es hoy absolutamente impresionante.

Por el plató de “A fondo” desfilaron nombres como Rafael Alberti, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Milan Kundera, Carlos Fuentes, Juan Carlos Onetti, Octavio Paz, Juan Rulfo, Ernesto Sábato, Carmen Martín Gaite, Antonio Buero Vallejo, Miguel Delibes, Ramón J. Sender, Gabriel Celaya o Mercè Rodoreda, entre muchos otros. Cada entrevista es casi un documento histórico, una pieza de archivo que permite ver al escritor en confianza, a menudo con una sinceridad que hoy sorprendería.

Algunos momentos se han convertido en escenas imborrables de la televisión cultural. Por ejemplo, cuando Ramón J. Sender, uno de los narradores más destacados del exilio español y autor de “Réquiem por un campesino español”, se emocionó visiblemente al final de su conversación en 1976 porque Soler Serrano lo definió como “glorioso español”. La carga simbólica de ese elogio, viniendo de la televisión pública, tenía un peso enorme para alguien que había vivido el destierro.

Otro caso muy comentado es la entrevista al mexicano Juan Rulfo, autor de una obra breve pero fundamental (“Pedro Páramo” y “El llano en llamas”). Fiel a su carácter lacónico, habló con muy pocas palabras, pero cargadas de sentido, sobre las guerras cristeras, un episodio sangriento de la historia de México que él conoció de niño siendo huérfano. Esa charla es casi una clase condensada de historia y literatura latinoamericana.

Entre las anécdotas más curiosas está la aparición de Francisco Umbral en 1977, cuando pidió permiso para comerse una manzana en plena entrevista. Umbral, que años más tarde protagonizaría en otra cadena su famoso “He venido a hablar de mi libro” con Mercedes Milá, ya apuntaba maneras en cuanto a carácter mediático y capacidad para romper la formalidad televisiva.

Dentro del enorme catálogo de “A fondo” es difícil elegir, pero suelen destacarse especialmente las entrevistas dedicadas a Miguel Delibes, Rafael Alberti y Jorge Luis Borges. La de Delibes, emitida en enero de 1976, se adentra en sus experiencias durante la Guerra Civil, su pasión por la caza y su papel en la Real Academia Española. Ante la fama de hombre huraño, él mismo reconocía que disfrutaba hablando “uno a uno, dos a dos o tres a tres, pero no más”, una confesión que dice mucho de su carácter reservado.

La entrevista a Rafael Alberti, realizada a su vuelta del exilio casi cuarenta años después de haber abandonado España, es otro documento de primer orden. Alberti rememora sus años en la Residencia de Estudiantes de Madrid, su intensa amistad con Federico García Lorca (al que llama cariñosamente “mi primo”) y su distanciamiento con Salvador Dalí, al que en ese momento califica sin tapujos de “mercachifle” y “persona desagradable”. La franqueza del poeta refleja las tensiones de toda una generación.

En el caso de Jorge Luis Borges, “A fondo” le dedicó varias conversaciones, entre ellas una en 1980, tras la concesión del Premio Cervantes. Borges confiesa entonces que el pecado que más le dolía era “no haber sido feliz”. Y cada vez que Soler Serrano intenta llevarlo al terreno de la vida amorosa, el escritor rehúye el tema con una mezcla de timidez y cortesía, dejando intuir historias que no se llegan a contar del todo.

“Encuentros con las letras” y otros formatos literarios en TVE

Mientras “A fondo” aún estaba en antena, RTVE lanzó “Encuentros con las letras” (1979-1980), un espacio dirigido por Carlos Vélez que compartió parrilla con el programa de Soler Serrano. Este proyecto apostaba también por la reflexión pausada y contaba con colaboradores de alto nivel, como Fernando Sánchez Dragó, Jesús Torbado o Andrés Trapiello.

En “Encuentros con las letras” se daban cita escritores jóvenes y consolidados, críticos, periodistas y figuras de la cultura que comentaban obras, tendencias y debates literarios del momento. Una de las ediciones más recordadas es la protagonizada por dos autores entonces emergentes, Eduardo Mendoza y Rosa Montero, que hoy son referentes indiscutibles de la narrativa en español. Verlos en aquel momento, hablando de sus primeros libros y de sus inquietudes, tiene un valor casi histórico.

Series literarias de RTVE: cuando las grandes novelas saltaron a la pantalla

Además de los programas de entrevistas y magacines, RTVE impulsó en los años 70, 80 y primeros 90 un ambicioso proyecto de series basadas en clásicos de la literatura española. Estas “series literarias” se convirtieron en uno de los grandes hitos culturales de la televisión pública: acercaron a millones de espectadores obras que hasta entonces se conocían sobre todo por los libros de texto.

Después de la emisión de “Fortunata y Jacinta” en La 2, la cadena recuperó otro de esos títulos emblemáticos: “Los pazos de Ulloa”. Estas adaptaciones no surgieron de la nada. Por un lado, continuaban una tendencia ya presente en la televisión de los años 60 y 70, con espacios como “Cuentos y Leyendas”, “Novela” o “Estudio 1”, que llevaban a la pequeña pantalla relatos y piezas teatrales. Por otro, se vieron impulsadas por una decisión política muy concreta.

En 1979, el gobierno de la UCD convocó un concurso para adaptar a cine y televisión clásicos de la literatura española, dotado con unos 1.300 millones de pesetas. Se pretendía apoyar a la industria del cine, pero condicionando las ayudas a que los proyectos tuvieran un claro contenido cultural. El resultado fue una oleada de producciones que fomentaron la lectura de las novelas originales y, al mismo tiempo, generaron un catálogo audiovisual de enorme valor.

En ese contexto se produjeron títulos como “El camino” (1978, basada en Miguel Delibes y dirigida por Josefina Molina), “La barraca” (1979, de Vicente Blasco Ibáñez, dirigida por León Klimovsky), “Los gozos y las sombras” (1982, a partir de Gonzalo Torrente Ballester, dirigida por Rafael Moreno Alba) o “La plaza del Diamante” (1982, adaptación de la novela de Mercè Rodoreda bajo la dirección de Francesc Betriú).

La lista continúa con producciones como “La forja de un rebelde” (1990, sobre la obra autobiográfica de Arturo Barea, dirigida por Mario Camus), “Los jinetes del alba” (1991, de Jesús Fernández Santos, dirigida por Vicente Aranda), “El Quijote” (1992, versión de la novela de Cervantes firmada por Manuel Gutiérrez Aragón) y, ya casi como cierre de una época, “La Regenta” (1995, basada en Leopoldo Alas “Clarín” y dirigida por Fernando Méndez Leite). Todas estas series están disponibles en el archivo de RTVE “A la Carta”.

Ese archivo no solo conserva las series, sino también muchas de las producciones de los programas literarios ya mencionados. Cuando se revisan hoy, llama la atención la variedad y calidad de los textos adaptados y el nivel de los escritores implicados, tanto españoles como extranjeros. A la vez, produce cierta frustración comprobar el contraste con la oferta actual: el proyecto de las series literarias quedó prácticamente congelado hace casi treinta años.

“La Regenta” fue, en la práctica, el último gran destello de esa edad dorada de las adaptaciones literarias en TVE. Los gobiernos posteriores no mostraron interés en mantener esa línea cultural en la televisión pública. Con la llegada de las televisiones privadas (Telecinco y Antena 3) a finales de los 80 y principios de los 90, el panorama cambió: el “modelo de negocio” se volcó hacia la competencia por la audiencia, y la pública terminó contagiada de esa lógica.

En un primer momento, las series literarias de TVE eran de producción propia; más tarde pasaron a ser producciones asociadas, en colaboración con productoras cinematográficas. Al final, se impuso el modelo de “llave en mano”: series realizadas íntegramente por productoras privadas y compradas por la cadena. En ese proceso se fueron perdiendo los recursos y saberes internos de TVE: estudios de rodaje, equipos técnicos y artísticos, departamentos de vestuario, decorados, atrezzo… todo lo que había hecho posible aquellas superproducciones culturales.

Paralelamente, el cine español vivió en los 90 la llegada de una nueva generación de directores y productores muy influidos por el cine de género estadounidense. Muchos de ellos firmaron películas valiosas, pero las adaptaciones de novelas y obras de teatro clásicas se fueron convirtiendo en rarezas. Quedan ejemplos como “La Celestina”, “El perro del hortelano”, “Tirante el Blanco”, “Lázaro de Tormes”, “El abuelo” o “Tirano Banderas”, pero la tendencia general es la de la desaparición de este tipo de proyectos, en contraste con la continuidad que se observa en países como Reino Unido o Francia, que siguen llevando a sus clásicos a la pantalla de forma recurrente.

Programas de televisión actuales sobre libros y literatura

Más allá de los archivos históricos, hoy sigue habiendo programas literarios en la televisión española, aunque con formatos y ritmos adaptados a los tiempos actuales. La oferta no es masiva, pero sí variada, y combina espacios de carácter divulgativo, tertulias, entrevistas y pequeñas píldoras culturales.

Uno de los más consolidados es Página Dos, un magacín divulgativo de La 2 dirigido y presentado por Óscar López. El programa apuesta por un tono cercano, desenfadado y accesible, con el objetivo de atraer tanto al lector habitual como a quien se acerca de forma ocasional a los libros. En cada entrega se combinan entrevistas a autores, reportajes, secciones temáticas y recomendaciones de novedades editoriales. Se emite los martes a las 21:20 h, dura unos 30 minutos y está disponible íntegro en la web de RTVE.

Otro formato televisivo interesante es ConvénZeme, emitido en el canal Be Mad y presentado por Mercedes Milá. El planteamiento es muy sencillo pero efectivo: diferentes lectores y escritores se sientan a hablar de libros que les han marcado para bien o para mal. Cada invitado recomienda una lectura que considera imprescindible, pero también se permite desaconsejar un título concreto, explicando por qué no lo recomienda. Este juego de “sí a este libro, no a este otro” genera debates muy espontáneos. El programa se emitía los domingos a las 20:30 h, con una duración aproximada de media hora.

Dentro de la televisión en abierto también apareció Mil palabras &+, un espacio muy breve emitido en Cuatro, centrado en ofrecer información sobre tendencias culturales: libros, autores, exposiciones y otros eventos. Era un formato de corta duración, emitido por la noche, que funcionaba casi como cápsula informativa para mantener al día a los espectadores interesados en la actualidad cultural.

En La 2 se emitió durante un tiempo Libros con uasabi, presentado y dirigido por Fernando Sánchez Dragó. El programa se centraba en las novedades más destacadas del panorama literario en español, con un enfoque que buscaba tanto informar como sorprender e incluso desconcertar al espectador. Tenía una duración cercana a la hora y, aunque ya no está en antena, forma parte de esa línea de espacios que han intentado mantener viva la presencia de los libros en la televisión generalista.

En el ámbito de las televisiones autonómicas, destaca Sautrela, un programa dedicado a la literatura en euskera. Su propósito es fomentar la lectura en esa lengua, a través de entrevistas a escritores vascos significativos, comentarios sobre su obra y secciones que visibilizan el ecosistema literario vasco. Bernardo Atxaga, uno de los autores más importantes en euskera, ha colaborado en el espacio, dotándolo de un plus de prestigio.

“Crea Lectura”: la ventana literaria de laSexta

En la televisión privada española, uno de los proyectos más potentes en torno a los libros es “Crea Lectura”, el espacio literario de laSexta. Nació en marzo de 2018 como continuación del movimiento “Crea Cultura” de Atresmedia, orientado a defender la Propiedad Intelectual y a poner en valor el trabajo de los creadores. Con periodicidad quincenal, el programa se emite los sábados por la mañana en laSexta y se redifunde en Mega los domingos.

“Crea Lectura” está dirigido por Paula Plaza y se organiza en secciones abiertas que recogen la actualidad del mundo del libro: novedades editoriales, entrevistas, reportajes sobre autores de éxito, recomendaciones para distintos públicos, etcétera. Con el lema “Leer más es vivir más”, el espacio se ha consolidado como una referencia televisiva para conocer lanzamientos y autores, especialmente dentro del grupo Atresmedia.

En sus primeros 100 programas, el espacio ha recorrido el trabajo de más de 250 autores y ha presentado más de 260 títulos, desde best sellers hasta obras de autores que empiezan a despuntar. Ese trabajo de difusión le ha valido entrar en el Top 5 de programas más vistos en Antena 3 Internacional y recibir el Premio Liber de fomento de la lectura en Medios de Comunicación en 2019, otorgado por la Federación de Gremios de Editores de España.

Para celebrar el programa número 100, “Crea Lectura” organizó un concurso en el que los espectadores podían ganar lotes de seis libros con algunos de los títulos que habían pasado por el espacio. Entre ellos figuraban “Operación Kazan” de Vicente Vallés, “Futuro, ¿qué futuro?” de Santiago Niño Becerra, “La forja de un rebelde” de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo (título que dialoga, por cierto, con la serie basada en la obra de Barea), “Personas tóxicas” de Silvia Congost, “Montevideo” de Enrique Vila-Matas o “Yo no renuncio” de Laura Baena.

El programa centenario dio protagonismo, entre otros, a Alice Kellen, que presentaba “La teoría de los archipiélagos”, una novela romántica con la que la autora buscaba sorprender a sus lectores habituales sin perder su esencia. También apareció Roberto Santiago con su colección “Superhéroes”, un ambicioso universo infantil y juvenil donde se cruzan series como “Los Once”, “Las princesas rebeldes”, “Los gamers piratas” y “Escuadrón K”, pensadas para la generación alfa.

Los más pequeños encontraron su espacio con “Osito Tito” del ilustrador Benji Davies, una serie de libros infantiles que aspira a fomentar el hábito lector desde edades muy tempranas a través de historias sencillas y entrañables. De este modo, “Crea Lectura” cubre desde la ficción adulta hasta la literatura infantil, siempre con voluntad de llegar a públicos diversos.

El programa refuerza su presencia a través de las redes sociales, con perfiles activos en Twitter y Facebook, y una web específica (crealectura.es) desde la que ofrece contenidos extra y acciones participativas. Desde esos canales se organizan sorteos de libros firmados, se publican primeros capítulos para leer online y se invita a los espectadores a compartir opiniones, convirtiendo el espacio en una comunidad en torno a la lectura.

Programas de radio sobre libros y lectura

Si hay un medio que históricamente ha cuidado mucho la literatura, ese es la radio. En España existe una larga tradición de espacios radiofónicos sobre libros, tanto en emisoras nacionales como autonómicas y locales. Muchos de ellos combinan entrevistas, recomendaciones, reseñas breves y secciones especializadas.

Entre los programas de alcance estatal destaca “Cultura con Ñ”, emitido en Radio Exterior de España. Presentado y dirigido por Sonia Castelani, es un espacio que se abre no solo a los libros sino a toda la oferta cultural en lengua española: exposiciones, teatro, cine, música… Eso sí, las letras suelen tener un peso muy importante en el reparto de contenidos. Se emite los sábados a las 21:30 h y dura unos 30 minutos.

Otro espacio muy particular es “La Pequeteca”, en Radio 5. Su objetivo es claro: ofrecer propuestas de literatura infantil y juvenil para que padres, madres, docentes y cualquier adulto interesado puedan introducir a niños y adolescentes en el hábito lector. Lo presenta y dirige Leticia Audibert y se emite los jueves a las 17:37 h, en cápsulas de entre 5 y 10 minutos, muy prácticas y directas.

En la misma emisora se puede escuchar “Biblioteca básica”, presentado y dirigido por Esther de Lorenzo. Este programa se propone recuperar el sentido profundo de la lectura y seleccionar aquellas obras que forman parte de nuestro acervo cultural, las que nos enriquecen y nos conectan con lo más íntimo del ser humano a lo largo del tiempo. Se emite los domingos a las 11:05 h y dura entre 8 y 10 minutos, centrados en comentar libros esenciales.

En el ámbito autonómico, uno de los veteranos es “Pompas de papel”, de Radio Euskadi, en antena desde hace más de 25 años. Presentado por Félix Linares y Kike Martín, es un programa sobre literatura que combina cercanía, sentido del humor y rigor. Comentan novedades editoriales, entrevistan a autores, recomiendan lecturas y acercan el trabajo literario al público general. Los programas anteriores se pueden recuperar en la web de la emisora.

Radio 5 también ofrece “Libros de arena”, conducido por Susana Santaolalla y Ángela Núñez, un espacio que parte de una idea sencilla: demostrar que leer es un placer que nos ennoblece y mejora. Se emite los sábados de 14:30 a 15:00 h y suele incluir conversaciones con autores, recomendaciones para distintos perfiles de lector y noticias sobre el sector.

En la red de RNE-Andalucía se encuentra “Historias de papel”, creado en 1993 y que acumula ya más de mil emisiones. Dirigido y presentado por Manuel Pedraz, es un suplemento de fomento de la lectura dirigido tanto a los grandes devoradores de libros como a quienes han perdido la costumbre o nunca han terminado de adquirirla. Se emite los domingos de 13:45 a 14:00 h y ofrece información, más que crítica literaria al uso.

En euskera hay varios espacios reseñables. “Irakurrieran”, en Bizkaia Irratia, se centra en entrevistas a escritores y comentarios sobre obras de autores euskaldunes, con especial atención a la producción en euskera. El contenido está disponible también en la web de la emisora. En Euskadi Irratia, el programa “Arratsean” se define como “el rincón de los creadores”: un lugar para recoger sueños, miedos, inquietudes, anécdotas, ilusiones, debilidades y fortalezas de artistas plásticos, escritores, pensadores y otros creadores, acercando así la cultura al oyente desde una perspectiva muy humana.

Por su parte, la emisora Info 7 Irratia, vinculada al grupo NAIZ, integra a lo largo de su programación diferentes secciones de crítica literaria y recomendaciones de libros, articulando así un hilo constante de atención a la literatura, en vez de concentrarla en un único programa aislado.

Programas y proyectos literarios en internet

Con la expansión de internet, los libros también han encontrado nuevas formas de presencia en formato digital. Ya no se trata solo de espacios emitidos en antena y luego colgados en la red, sino de proyectos nativos online: programas, podcasts, blogs, plataformas educativas y comunidades lectoras que aprovechan la flexibilidad del entorno digital.

Uno de los ejemplos más claros es “Léeme”, un programa de televisión online centrado en la divulgación literaria. Su objetivo es contagiar al máximo número posible de personas el amor por los libros, combinando entrevistas, recomendaciones y reportajes. Publican un nuevo programa cada mes y el equipo está formado por Irene Rodrigo y Nacho Vergara, que apuestan por un tono fresco y cercano.

En el terreno del audio digital destaca el podcast “Leyendo hasta el amanecer”, impulsado por un grupo de escritores apasionados por la literatura y la escritura. Cada dos semanas abordan la literatura desde un tema concreto (un género, un autor, un motivo recurrente, etc.), con un enfoque muy conversacional y dinámico. El equipo lo forman Daniel G. Domínguez, Cristina del Toro, Jonathan Gómez Narros, Marina Rodríguez Sánchez y un peculiar personaje llamado “el castigador”. Todos los programas se pueden escuchar y recuperar desde su plataforma.

También en formato radio por internet está “Todos los libros, un libro”, producido por Radio Universidad de Salamanca. Se trata de un espacio de reseñas literarias presentado por Alberto San Segundo. Se emite los miércoles a las 17:25 h, con una duración de unos 10 minutos. Cada episodio se centra en comentar con calma un solo libro, ofreciendo al oyente una guía clara de lectura.

Otro proyecto muy interesante es “La Milana Bonita”, un programa radiofónico dedicado al fomento de la lectura en el que cada semana se analiza de forma monográfica un clásico de la literatura universal. Lo presenta Víctor Gutiérrez Sanz y su propósito es acercar los grandes textos a cualquier oyente que sienta curiosidad, desmontando la idea de que los clásicos son inaccesibles o pesados. Todos los programas pueden escucharse online.

Dentro de YouTube han surgido en los últimos años los llamados booktubers, creadores de contenido que hablan de libros frente a la cámara. Sus opiniones, reseñas y recomendaciones generan comunidades muy activas. Tienen defensores fervorosos y detractores igual de ruidosos: hay quien los critica por la falta de rigor o por centrarse en determinados géneros comerciales, mientras otros los consideran clave para despertar el hábito de lectura en adolescentes y jóvenes. Las editoriales los tienen muy en cuenta y, al mismo tiempo, hay autores y lectores que chocan con su estilo directo, lo que a veces provoca polémicas y “trolls literarios” en los comentarios.

En el ámbito educativo y comunitario, el blog “Bitakora koadernoa” funciona como un espacio para compartir experiencias de escritura y lectura entre estudiantes de distintos pueblos y centros escolares. A través de este proyecto se fomenta el placer de leer, se proponen ejercicios creativos y se trabajan herramientas para comprender mejor el lenguaje literario, de forma colaborativa.

La web de la editorial guipuzcoana Igela es otro recurso reseñable: ofrece guías de lectura pensadas para profesorado, que señalan los puntos clave antes de comenzar una obra, así como críticas de libros y noticias sobre el mundo editorial y su relación con el euskera. Es, en la práctica, una pequeña plataforma de mediación lectora en torno a su catálogo.

Por su parte, “Liburuen txokoa” es una página donde se recopilan recomendaciones y resúmenes de libros de literatura infantil y juvenil, junto a pequeñas guías de lectura que incluyen opiniones, descripción de personajes y valoraciones, pensadas para orientar la elección de lecturas por parte de niños, familias y docentes.

Especialmente ambicioso es el proyecto “Armiarma”, impulsado por la editorial Susa y dirigido actualmente por Mikel Elorza. Él mismo define Armiarma como “la red de la literatura vasca y, a su vez, en la red literaria”. Nació hace unos catorce años con el propósito de poner al alcance de todo el mundo, vía internet, una amplia variedad de recursos relacionados con la literatura en euskera: textos digitalizados, archivos, información sobre autores, noticias y mucho más. Es un ejemplo de cómo el entorno digital puede servir para preservar, difundir y actualizar una tradición literaria.

En muchos casos, estos proyectos se conectan con bibliotecas públicas y centros de lectura, que sirven de altavoz para sus contenidos. Las bibliotecas, tanto físicas como digitales, se convierten así en nodos que enlazan programas de radio, blogs, podcasts y canales de vídeo, tejiendo una red de promoción de la lectura que va más allá de un solo medio.

Canales de televisión dedicados (casi) en exclusiva a los libros

Si los programas literarios ya son relativamente escasos en la televisión convencional, los canales dedicados íntegramente a los libros son auténticas rarezas. Existen cadenas y plataformas centradas en la cultura en general, pero dedicar un canal completo al libro es todavía algo muy minoritario.

Uno de los casos pioneros es Web TV Culture, una televisión web de origen francés lanzada en 2008 y orientada por completo al universo literario. Su programación gira alrededor de entrevistas con autores consagrados y noveles, presentaciones de libros, intercambios de opiniones entre lectores, recomendaciones de libreros y piezas sobre profesiones relacionadas con el libro (editores, traductores, correctores, etc.). También produce vídeos sobre eventos literarios, visitas a casas de escritores y otros contenidos centrados en el ecosistema del libro.

Una de las funcionalidades más curiosas de Web TV Culture es la integración con la compra de libros: desde la ficha de cada título se puede acceder tanto a las emisiones relacionadas como a una tienda (“Boutique”) que enlaza con plataformas como Amazon, Fnac, Decitre o Place des Libraires. De este modo, el canal no solo inspira lecturas, sino que facilita que el espectador pueda adquirirlas de inmediato.

Desde Estados Unidos llega el proyecto Booklandia.tv, una iniciativa algo diferente. Se trata de una televisión gestionada por estudiantes de Periodismo de la Universidad de Oregón en colaboración con la librería independiente Powell’s Books. Su programación se organiza en cinco secciones (Novela, No ficción, Autores, Humor y Rincón de los niños) y ofrece reportajes, entrevistas y video-reseñas con un objetivo muy claro: fomentar la lectura y trabajar la alfabetización, especialmente entre el público joven.

Booklandia.tv está en constante búsqueda de colaboradores estudiantiles de todo el mundo dispuestos a grabar entrevistas con autores locales o a hacer encuestas callejeras sobre libros. La idea es ir tejiendo una red global de contenidos compartidos, siempre centrados en la lectura.

Otro caso singular es BookTV, el bloque temático del canal estadounidense C-SPAN2. C-SPAN nació para retransmitir las sesiones de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos, así como otros foros de debate político. En 1986 se lanzó C-SPAN2 y, desde 1998, los fines de semana (de 8 de la mañana del sábado a 8 de la mañana del lunes) el canal se convierte en BookTV, dedicando toda su programación a libros de no ficción y a eventos con autores: presentaciones, conferencias, debates, charlas en universidades o librerías, etc.

BookTV funciona como una gran ventana a la no ficción contemporánea en Estados Unidos y permite a los espectadores sugerir libros y temas a través del correo electrónico, lo que añade una dimensión participativa a la programación.

Que existan desde grandes series basadas en clásicos hasta pequeños podcasts grabados en casa demuestra que la literatura sigue viva en los medios, aunque a veces haya que buscarla con un poco de paciencia. Entre archivos históricos como los de RTVE, magacines como Página Dos o Crea Lectura, programas de radio especializados, proyectos digitales, booktubers y canales web internacionales, cualquier amante de los libros tiene hoy un abanico enorme de contenidos donde descubrir autores, títulos y formas nuevas de leer, tanto en la pantalla del televisor como en la del móvil o el ordenador.