- La Reina Letizia presidió en Madrid la XLVIII edición de los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil.
- Josan Hatero fue reconocido con El Barco de Vapor por "La memoria de las bicicletas".
- Alba Quintas obtuvo el Gran Angular por "La cuarta vida de Blanca Cuervo".
- Los premios, dotados con 35.000 euros, impulsan la lectura entre niños y jóvenes y consolidan nuevas voces literarias.

La última ceremonia de los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil volvió a convertir el centro de Madrid en un punto de encuentro entre creadores, lectores y responsables institucionales. La entrega de los galardones El Barco de Vapor y Gran Angular reunió a autoridades, representantes del sector del libro y un nutrido grupo de invitados en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional.
La cita, presidida por Su Majestad la Reina Letizia, sirvió para reconocer de manera pública el trabajo de dos autores que se mueven con soltura en el ámbito infantil y juvenil: Josan Hatero, premiado con El Barco de Vapor por «La memoria de las bicicletas», y Alba Quintas, ganadora del Gran Angular con «La cuarta vida de Blanca Cuervo». Ambos títulos se suman a una larga lista de obras que, desde hace décadas, marcan la formación lectora de miles de niños y adolescentes.
Una ceremonia en la Real Casa de Correos marcada por la lectura
Desde el inicio del acto quedó claro que la lectura y la creación literaria para jóvenes iban a ser las verdaderas protagonistas. A su llegada a la Real Casa de Correos, la Reina fue recibida por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; por la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón; y por el presidente del Grupo SM, José Manuel Cidad, entre otras autoridades del ámbito educativo y cultural.
En el interior del edificio, Su Majestad saludó también a varios representantes institucionales madrileños y del Gobierno central, así como a la dirección del Grupo SM y de la Fundación SM. Este protocolo previo dio paso a una ceremonia más distendida, en la que se combinó el tono institucional con una defensa firme del papel de los libros en la infancia y la adolescencia.
La periodista y escritora Teresa Viejo ejerció de maestra de ceremonias. Tras una breve presentación, recordó la trayectoria de los premios El Barco de Vapor y Gran Angular y dio paso a las intervenciones de la presidenta madrileña y del presidente del Grupo SM. Ambos subrayaron la importancia de acercar historias de calidad a los lectores más jóvenes y el impacto de estos galardones en el ecosistema literario en español.
En el escenario, la Reina subió acompañada por la presidenta regional, la ministra de Educación, el presidente del Grupo SM y la directora de la Fundación SM para realizar la entrega formal de los premios. El acto central se completó con una fotografía de grupo con los autores galardonados, símbolo del respaldo institucional a la literatura infantil y juvenil.
Tras la entrega, y una vez la Reina regresó a su asiento, la maestra de ceremonias entrevistó a los dos escritores premiados, que compartieron con el público algunos detalles sobre la gestación de sus libros, sus referentes y su manera de entender la literatura para jóvenes lectores.
Los ganadores: «La memoria de las bicicletas» y «La cuarta vida de Blanca Cuervo»
En esta edición, los jurados volvieron a seleccionar sus obras ganadoras entre más de 300 manuscritos recibidos. El Premio SM El Barco de Vapor recayó en «La memoria de las bicicletas», de Josan Hatero Mosteiro, reconocida como la mejor obra de literatura infantil del año dentro del sello. El jurado valoró su tono cercano, la calidez de los personajes y la forma en que recupera la emoción de las primeras veces.
La historia sigue a Martín, un niño de 11 años que afronta unas vacaciones en el pueblo gallego de su madre, Corvo Blanco, convencido de que va a vivir el verano más aburrido de su vida. Sin embargo, la llegada a la casa de su tía Adela, la amistad con los mellizos Sabela y Cibrán y el descubrimiento de Ánxela, la hermana mayor, transforman por completo ese pronóstico. Con un trasfondo marcado por el mar y sus misterios, la novela propone una mirada tierna y optimista sobre la infancia, las relaciones familiares y los afectos.
Por su parte, el Premio SM Gran Angular distinguió «La cuarta vida de Blanca Cuervo», de Alba Quintas Garciandía, como la mejor obra de literatura juvenil. Se trata de un thriller ambientado en un pueblo costero donde la desaparición de una adolescente, Blanca Cuervo, pone en marcha una investigación a cargo del inspector Santiago Ramos. El entorno, de espaldas al mar y con pocas oportunidades, se convierte en un personaje más, reflejando las limitaciones y tensiones que afrontan muchos jóvenes.
La novela no solo explora la intriga policial, sino que traza un retrato duro de la presión de las redes sociales y de la búsqueda de validación externa. La Reina hizo referencia a pasajes en los que una amiga de la protagonista reconoce que se refugia en las redes «para olvidar un día de mierda» y aspira a parecerse a las «tías guapas de verdad» que ve en la pantalla, una crítica directa a un mundo virtual que a menudo desplaza las emociones auténticas.
Ambos premios, El Barco de Vapor y Gran Angular, mantienen una dotación económica de 35.000 euros cada uno, lo que los sitúa entre los galardones mejor dotados en el ámbito de la literatura infantil y juvenil en lengua española. Desde su creación en 1978 han impulsado la consolidación de autores ya conocidos y han servido de plataforma de lanzamiento para nuevas voces que después han desarrollado una trayectoria sólida.
El papel de la Reina Letizia y los mensajes sobre la lectura
La implicación de la Reina Letizia con la lectura fue uno de los elementos centrales del acto. A lo largo de la ceremonia, la Reina no solo entregó los galardones, sino que también realizó una lectura dramatizada de fragmentos de «Susurros del corazón«, interpretando la voz de la protagonista adolescente. Esa puesta en escena destacó la carga emocional del texto y acercó su historia al público asistente.
En su discurso, la Reina volvió a insistir en cómo la lectura contribuye a comprender mejor el mundo y a los demás. Recordó la película «Susurros del corazón» de Studio Ghibli, recientemente vinculado a los Premios Princesa de Asturias, y la figura de una adolescente que descubre el amor entre fichas de préstamo de una biblioteca, en una época sin redes sociales ni inteligencia artificial. Esa referencia le sirvió para enlazar con la idea de que los jóvenes lectores construyen su visión del mundo a través de los libros.
Letizia citó a la Premio Nobel de Literatura Han Kang para insistir en que no leer limita lo que sentimos y recuperó palabras del propio Josan Hatero en un artículo donde se defiende que leer mejora la capacidad para entender a otras personas. A partir de ahí, subrayó que los niños y adolescentes que se acerquen a los títulos premiados podrán formar su propio criterio crítico.
La Reina también mencionó al dramaturgo Juan Mayorga al recordar que cada libro y cada escuela pueden ser un espacio para la crítica y la utopía. En un tono cercano, jugó con algunas de las palabras más llamativas utilizadas por Hatero en su obra —como «mequetrefe» o «tiquismiquis»— para reivindicar el valor del lenguaje, de la escritura a mano y de las historias que rescatan recuerdos de la infancia y de los veranos en bicicleta.
El momento quizá más citado de su intervención fue cuando repitió una frase de Arturo Pérez-Reverte, uno de sus autores de referencia: «La lectura no soluciona nada, pero te quita el dolor». A partir de la definición de «solucionar» de la RAE, la Reina defendió que leer, si va acompañado de comprensión, puede tener un efecto casi analgésico y al mismo tiempo servir como razón de fondo y excusa legítima para detenerse, pensar y mirar la realidad con otros ojos.
Fundación SM: objetivos, guías educativas y hábitos de lectura
Los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil son convocados cada año por la Fundación SM, que mantiene como objetivo principal promover una literatura de calidad para niños y jóvenes. Esa labor se centra en fomentar el gusto por la lectura y en difundir historias que, sin renunciar al valor literario, transmitan valores humanos, sociales, culturales o religiosos que contribuyan a construir una sociedad más justa.
Durante la ceremonia, tanto el presidente del Grupo SM como otros intervinientes insistieron en que los premios son una forma de «celebrar las historias» y recordar que la lectura no se limita a comprender un texto, sino que nos ayuda a habitar la realidad con más profundidad. Se apuntó también a la idea de que entre una idea y su contraria siempre existe un espacio lleno de matices donde se sitúa lo verdaderamente humano, y es justamente ahí donde las buenas obras literarias pueden acompañar al lector joven.
Desde 2006, la Fundación SM elabora una guía pedagógica específica para cada obra premiada, con materiales y propuestas para trabajar los libros en el aula. Estas guías, disponibles de forma gratuita a través de las fichas de cada libro, permiten a docentes y centros educativos sacar mayor partido de las lecturas, plantear debates, actividades y reflexiones adaptadas a diferentes edades.
Este enfoque educativo se complementa con el seguimiento que realiza la Fundación sobre los hábitos de lectura entre la población juvenil. En los datos recientes destacados durante el acto se subrayó que uno de cada tres jóvenes lee todos o casi todos los días, y que uno de cada cuatro se acerca a los libros entre una y dos veces por semana, cifras que invitan cierto optimismo dentro del panorama europeo.
Al finalizar la parte más protocolaria del evento, la Reina se trasladó a un patio anexo donde mantuvo un encuentro informal con los asistentes. Allí conversó con autores, editores, libreros, docentes y representantes del sector cultural, reforzando la idea de que la literatura infantil y juvenil es un esfuerzo compartido entre muchos agentes, desde quien escribe hasta quien recomienda, vende o trabaja con los libros en las aulas.
Trayectoria de los autores premiados y relevancia de los galardones
La elección de Josan Hatero y Alba Quintas como ganadores de esta edición encaja con la historia de unos premios que han contribuido a consolidar nombres clave de la literatura juvenil española y a descubrir nuevas voces a lo largo de casi cinco décadas. Muchos escritores hoy reconocidos se han visto impulsados por estos galardones en distintos momentos de su carrera.
Josan Hatero Mosteiro cuenta con una trayectoria amplia en narrativa para adultos, especialmente dentro del género negro. Ha publicado novelas como «El pájaro bajo la lengua», «La piel afilada» o «La intimidad de los viajeros», además de títulos como «La cosecha pálida» y «La última bestia». Parte de su obra ha sido traducida a varios idiomas, entre ellos alemán, italiano, ruso y turco. También es un cuentista reconocido, con libros como «Biografía de la huida» o «Tu parte del trato», además de un volumen de viajes centrado en Rumanía.
Su salto a la literatura infantil con «La memoria de las bicicletas» ha sido recibido como una manera de trasladar su sensibilidad narrativa a un público más joven, sin perder la profundidad emocional ni el cuidado por el lenguaje. La obra recupera el valor de las cartas manuscritas, los clubes de lectura y la vida en los pueblos costeros, temas que conectan tanto con la nostalgia adulta como con la curiosidad de los lectores infantiles.
Alba Quintas Garciandía, por su parte, es una autora vinculada desde muy pronto al ámbito juvenil. Se dio a conocer al obtener el Premio Internacional Jordi Sierra i Fabra con la novela «Al otro lado de la pantalla», publicada también por SM y posteriormente traducida a otros idiomas. A partir de ahí ha desarrollado una carrera en la que ha abordado cuestiones complejas, como la violencia o las secuelas emocionales de ciertos sucesos, siempre desde una perspectiva cercana a los jóvenes.
Entre sus títulos destacan «Globe», «La chica del león negro» —reconocida en el certamen La Caixa/Plataforma Editorial—, «La flor de fuego», centrada en la matanza de Columbine, y «La venganza de Ariadna», donde explora las consecuencias de una agresión sexual. Su formación y vínculo con la universidad pública madrileña refuerzan además su imagen como autora que combina rigor, compromiso social y mirada generacional.
A lo largo de los años, El Barco de Vapor y Gran Angular han ido configurando un catálogo que se ha convertido en referencia en España y otros países europeos para profesores, bibliotecarios y familias. El prestigio de estos títulos, sumado a la dotación económica y a la difusión que proporcionan, explica por qué continúan siendo una meta relevante tanto para escritores consagrados como para quienes buscan dar sus primeros pasos en la literatura para jóvenes.
Esta nueva edición, presidida una vez más por la Reina en Madrid y arropada por instituciones públicas y por el sector del libro, confirma que los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil se mantienen como una de las citas literarias más sólidas del calendario español. Entre discursos, fragmentos leídos en voz alta y conversaciones informales, el acto volvió a insistir en una idea compartida por todos los participantes: los libros no resuelven todos los problemas, pero ayudan a mirar la realidad con más matices y ofrecen a niños y adolescentes herramientas para construir su propia manera de entender el mundo.