- El festival NUDO celebra su décima edición en Barcelona bajo el lema 'Urge poesía'.
- Nuevas obras de autoras como Miriam Reyes, Ada Salas o Ana Rossetti enriquecen el panorama poético.
- Encuentros como El Olivar de Madrid convierten el verso en herramienta contra el racismo y la xenofobia.
- Las presentaciones y recitales confirman el interés por la poesía en todo el territorio.
La poesía vive un momento de efervescencia en España, con una agenda cultural repleta de eventos y publicaciones que demuestran su vitalidad. En las últimas semanas, diversos encuentros han llenado parques, librerías y centros culturales, mientras las editoriales apuestan por antologías y poemarios que reúnen a voces consagradas y emergentes. Este movimiento no solo reivindica el género como expresión artística, sino también como espacio de reflexión y denuncia social.
Desde Barcelona hasta Almería, pasando por localidades como l’Alfàs del Pi, el verso se convierte en protagonista. Festivales como NUDO, que cumple una década, y recitales como los organizados por la asociación El Olivar, evidencian que la poesía conecta con audiencias diversas y sigue siendo un vehículo para la memoria, el amor y la crítica. A continuación, repasamos algunas de las propuestas más destacadas de este otoño.
El festival NUDO celebra diez años en Barcelona
El festival NUDO, que desde 2017 acerca la creación poética contemporánea a la capital catalana, alcanza su décima edición con un lema claro: “Urge poesía”. Del 26 de septiembre al 4 de octubre, ocho espacios de la ciudad acogerán recitales, talleres y performances que exploran el apetito como impulso creativo. La programación incluye a poetas como Paula Melchor, Elsa Moreno y Raúl Quinto, junto a voces locales como Míriam Cano o Martí Sales, en un escenario poético en Barcelona sin fronteras de formato ni lengua.
El encuentro, que se despliega en sedes tan dispares como Casa SEAT o el Convent de Sant Agustí, también reserva un hueco a la videopoesía y a los “collage” colectivos. La organización defiende que el apetito es la chispa de todo arte y, en tiempos convulsos, una forma de resistencia. Así, la décima edición se presenta como un homenaje a la curiosidad y a la necesidad de crear, con actividades que invitan al público a participar activamente.
Novedades editoriales que marcan tendencia
En el plano literario, las librerías se llenan de títulos que confirman la riqueza del panorama poético actual. Autoras como Miriam Reyes sorprenden con “Nunca muere”, una obra que rompe con los corsés formales para explorar el silencio y el deseo. Por su parte, Maru Bernal publica “Cinco Islas”, un libro de poemas en prosa que reinterpreta la Odisea con una mirada femenina y crítica. Ada Salas, en “Como si nunca nada”, ofrece una antología que recorre más de tres décadas de creación, mientras Ana Rossetti reúne su obra en “Diminuto cosmos”, con un estudio introductorio que ilumina su particular erotismo.
La edición también apuesta por autores que reflexionan sobre la propia poesía. Enrique Cabezón, con “Contra la gravedad de los poetas”, firma un manifiesto satírico que disecciona los egos y las imposturas del gremio. Enrique Villagrasa, en “En la esquina del verso”, entrelaza paisaje y memoria en un diálogo con la naturaleza, mientras Juan Pablo Roa, con “De algún metal en llamas”, indaga en la materialidad de la palabra. Estas propuestas comparten una mirada crítica hacia el papel del poeta y su compromiso con el mundo, como refleja la dedicación final del libro de Cabezón al poeta gazatí Rafaat Alareer.
La poesía como herramienta de inclusión y protesta
Más allá de las páginas, la poesía se vive en la calle. La asociación El Olivar, que lleva 37 años trabajando con jóvenes sin hogar, celebró su quinto recital de música y poesía en escenarios de España en el parque Huerta de la Salud de Madrid. El encuentro, que reunió a artistas como Cecilia Tonina, Hicham Amraoui o el rapero Xavi MDZ, sirvió para alzar la voz contra el racismo y la xenofobia. “La creatividad es un dique contra el odio”, subrayaron los organizadores, que también denunciaron la falta de ayudas públicas para continuar su labor.
En el sur, el Centro Andaluz de las Letras programó en Almería una sesión de “Poesía en el Centro” con Paula F. Lupiáñez, quien presentó “Pan recién horneado bajo el brazo”, un poemario sobre el duelo por su padre. Y en l’Alfàs del Pi, Josefina Campo compartió “El arcón de mis secretos”, una obra íntima que recorre recuerdos y emociones. Todas estas citas reflejan que la poesía encuentra su espacio en cada rincón, desde las grandes capitales hasta los pueblos, con un público que busca autenticidad y conexión.
La variedad de voces y formatos demuestra que el género está lejos de ser un arte menor. Los festivales, las antologías y los recitales construyen una red que sostiene a creadores y lectores. La poesía se presenta así como un territorio de encuentro, donde la experiencia personal se vuelve colectiva y donde la palabra, muchas veces incómoda, sigue sirviendo para nombrar el mundo y transformarlo.
