- La frase «Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído» cobra nueva dimensión al conocerse la vida de Borges, especialmente su ceguera y su paso por la Biblioteca Nacional.
- El documental 'Biografía de Jorge Luis Borges', de Mariano Llinás, se ha convertido en un fenómeno en el Festival de Venecia y se espera su estreno en Argentina, con una duración de cinco horas y media.
- La obra de Borges sigue trascendiendo fronteras: desde la filosofía hasta el rock nacional, su influencia se extiende por todos los niveles de la cultura.

Jorge Luis Borges nunca escondió cuál era su verdadera vocación, aunque su nombre esté hoy asociado sobre todo a los cuentos que escribió: los laberintos, los espejos, las bibliotecas infinitas de Ficciones o El Aleph. Antes que narrador, se consideraba a sí mismo un flamante lector, alguien formado durante décadas por los libros de otros más que por los suyos propios. Esa idea, que hoy circula como frase suelta en redes sociales literarias, tiene un origen muy concreto y una historia personal detrás que pocas veces se cuenta junto a ella.
Conocerla cambia por completo el peso de las palabras, y explica por qué este escritor argentino pudo escribirlas con total sinceridad, sin un ápice de falsa modestia. La cita pertenece a ‘Un lector’, un poema que abre el libro ‘Elogio de la sombra’, publicado en 1969. Sus primeros versos dicen exactamente: «Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído». El poema continúa hablando de su pasión por el latín, por Virgilio y por el islandés antiguo, una lengua que aprendió ya adulto solo para leer las sagas nórdicas en su forma original.
El documental de Mariano Llinás: un fenómeno en Venecia

Paralelamente, el cineasta argentino Mariano Llinás ha presentado en el Festival de Venecia su monumental ‘Biografía de Jorge Luis Borges’, un documental de 330 minutos que se ha convertido en uno de los grandes acontecimientos del certamen. La película, producida por El Pampero Cine, parte de un encargo de la Fundación ISLAA para filmar una colección de materiales relacionados con el escritor, pero Llinás terminó transformándolo en una biografía cinematográfica que reconstruye su vida a partir de documentos, manuscritos, libros, borradores, poemas, objetos y lugares asociados con su trayectoria.
El propio Llinás explicó que el proyecto nació casi por accidente: «El primer día que estábamos filmando los objetos que ellos tenían, apareció con mucha claridad la idea de decir: No, esto puede ser más grande; esto puede ser una narración. Y esto puede ser una biografía». La película, que cuenta con Mariano Llinás, Ernesto Montequín y Laura Paredes entre sus protagonistas, tuvo su estreno mundial en Venecia, donde fue presentada en la sección Venice Open, fuera de competición.
La paradoja de la ceguera y la Biblioteca Nacional
Hay un capítulo de la vida de Borges que convierte esa frase sobre la lectura en algo más doloroso de lo que parece a simple vista. En 1955, fue nombrado director de la Biblioteca Nacional de Argentina, con casi 900.000 volúmenes bajo su responsabilidad, y ese mismo año los médicos confirmaron que se había quedado prácticamente ciego. Él mismo lo definió con una lucidez que solo la distancia del tiempo permite: «Yo siempre me había imaginado el paraíso bajo la especie de una biblioteca. Era el centro de novecientos mil volúmenes y comprobé que apenas podía descifrar las carátulas y los lomos».
Bautizó esa paradoja en otro poema, ‘Poema de los dones’, donde escribió que Dios le había dado, a la vez, «los libros y la noche». Durante los dieciocho años que ocupó el cargo, pidió a colaboradores y amigos que le leyeran en voz alta, dictó sus últimos textos a secretarias y siguió recibiendo autores en un despacho lleno de libros que ya nunca volvería a ver con los ojos. La lectura, para él, había dejado de depender de la vista mucho antes de perderla del todo.
La influencia de Borges: de la filosofía al rock nacional
La impronta borgiana trasciende el campo literario. Su obra recupera nudos aporéticos de la filosofía y del pensamiento contemporáneo, como el problema de los universales, y ha sido utilizada por pensadores como Michel Foucault, Gilles Deleuze o George Lakoff para problematizar sus propias reflexiones. Un ensayo como ‘El idioma analítico de John Wilkins’ constituye el punto de partida de ‘Les mots et les choses’ de Foucault, y los ejemplos de ‘Pierre Menard, autor del Quijote’ o ‘El jardín de los senderos que se bifurcan’ aparecen en las obras de Deleuze sobre la diferencia y la repetición.
Su figura también permea las letras del rock nacional: está presente en canciones de Miguel Mateos, Fabiana Cantilo, Divididos o Andrés Calamaro, y el álbum en vivo ‘Caja de música’ de Pedro Aznar musicaliza once poemas del autor. Algunas locuciones típicamente borgianas como «ir al muere» o «no nos une el amor sino el espanto» ya impregnan el lenguaje cotidiano tanto en Argentina como en otros países de habla hispana, demostrando que fue el escritor que revolucionó la lengua y sigue conquistando lectores.
El poema de Borges sobre la conquista de Irlanda
Otro aspecto que ha cobrado relevancia es la recreación que Borges hizo de una batalla del año 1102: la conquista de Irlanda por el rey noruego Magnus Barfod. En ‘El hacedor’ (1960), Borges atribuyó a Muirchertach, rey en Dublín, un saludo al invasor que es en realidad una fabricación del propio escritor, presentada como una traducción del Anhang zur Heimskringla de H. Gering. El texto, que ha resurgido en el debate político actual sobre el autogobierno en Escocia, Gales e Irlanda del Norte, es una de sus ficciones más elaboradas, una declaración de guerra envuelta en cortesía.

La estructura del poema es la de una amenaza disfrazada de elogio: Muirchertach acumula deseos favorables para Magnus hasta llegar a las dos últimas líneas: «Porque ese día será el último. / Te lo juro, rey Magnus. / Porque antes que se borre su luz, te venceré y te borraré, Magnus Barfod». Este juego literario demuestra hasta qué punto Borges dominaba la literatura nórdica antigua y cómo la utilizaba para crear piezas que se mueven entre la erudición y la invención.
Una obra que resiste el paso del tiempo
La figura de Borges sigue generando pasiones, debates y nuevas lecturas. Tanto el documental de Llinás como el análisis de su poema y su influencia cultural demuestran que su legado no solo no se apaga, sino que se reinventa. El escritor que presumía de sus lecturas por encima de su propia obra terminó dictando esa obra a otros, incapaz ya de leerla él mismo sobre el papel, pero esa paradoja no ha hecho sino agrandar su figura. La película de Llinás, que reconstruye su vida a través de documentos, objetos y testimonios, es también un autorretrato de quien la dirige, un homenaje que se convierte en una experiencia personal y que invita al espectador a volver a los textos del autor de ‘El Aleph’ con una mirada renovada.
