La Feria del Libro de Jaca reúne a lectores y autores en su vigésima séptima edición

Última actualización: 16 agosto, 2026
  • La XXVII Feria del Libro de Jaca se celebró del 13 al 16 de agosto en el Paseo de la Constitución, con 17 expositores y una treintena de escritores.
  • El evento combinó presentaciones literarias, talleres, cuentacuentos, música y teatro, con especial atención al público infantil y familiar.
  • La escritora Lucía López Marco fue la pregonera de esta edición, reivindicando el papel de los libros para comprender el territorio y la memoria rural.
  • El acto de clausura contó con la presencia de la autora Luz Gabás, que presentó su novela 'Corazón de oro'.

Feria del Libro de Jaca

La localidad oscense de Jaca ha vivido durante cuatro jornadas uno de sus grandes acontecimientos culturales del verano. La XXVII Feria del Libro, que echó a andar el pasado jueves en el céntrico Paseo de la Constitución, ha logrado reunir a decenas de escritores, editores y lectores en un ambiente que ha ido mucho más allá del simple escaparate editorial. La cita se ha consolidado como un auténtico festival en torno a la lectura, con actividades para todas las edades y un denominador común: el amor por los libros y las historias que encierran.

Desde primera hora de la mañana, las casetas de librerías y asociaciones han estado rodeadas de visitantes que han aprovechado para descubrir novedades, charlar con los autores o simplemente dejarse llevar por el placer de hojear páginas. El lema elegido este año, ‘Encuentra tu propia historia’, ha calado hondo entre el público, que ha respondido con una notable afluencia durante todos los días de la feria, a pesar de la amenaza del humo procedente del incendio de Las Peñas de Riglos, que obligó a trasladar algunas actividades a la carpa central.

Un programa cargado de actividades

Actividades de la Feria del Libro de Jaca

La programación ha sido tan variada como intensa. La jornada inaugural contó con el pregón de Lucía López Marco, veterinaria, escritora y divulgadora especializada en medio rural, que pronunció un discurso muy emotivo en el que reivindicó la literatura como herramienta para conocer mejor el territorio y la memoria de los pueblos. «Los libros no solo nos enseñan cosas, nos enseñan a mirar», afirmó la pregonera, que además homenajeó a la recientemente fallecida escritora Victoria Nicolás.

Durante los días siguientes, el Paseo de la Constitución ha acogido presentaciones de obras de lo más dispares, desde novelas históricas hasta poemarios, pasando por ensayos sobre la España vaciada. El sábado por la tarde, la escritora Lucía López Marco presentó ‘Nosotras somos semilla’, su último trabajo, en una carpa abarrotada de público. También hubo espacio para la literatura infantil con cuentacuentos y espectáculos de títeres, como el de Roberto Malo y Daniel Tejero con ‘El último abordaje de Morgan el invencible’, que hizo las delicias de los más pequeños.

El apartado musical tampoco faltó en esta edición. El ciclo JazzVerano trajo a Jaca al grupo Jazz Hunters, que ofreció un concierto al aire libre en la Plaza de la Fuente, poniendo el broche musical a una jornada en la que la literatura y la música se dieron la mano.

El viaje del libro, de la creación a la lectura

Presentación literaria en la Feria del Libro de Jaca

Uno de los momentos más interesantes de la feria fue la mesa redonda titulada ‘El viaje del libro: de la creación a la lectura’, que reunió a escritores, editores, traductores y libreros para debatir sobre el proceso que atraviesa una obra desde que nace hasta que llega a las manos del lector. El escritor Severino Pallaruelo, el editor Javier Lafuente, el traductor Chusep-Raúl Usón y el librero Pedro Pérez compartieron sus experiencias ante un público atento, moderados por la bibliotecaria Raquel Carrillo. Una conversación enriquecedora que puso de manifiesto la complejidad del mundo editorial.

El último día, el domingo, la feria quiso despedirse por todo lo alto. La clausura corrió a cargo de la escritora Luz Gabás, que presentó su última novela ‘Corazón de oro’ en el Salón de Ciento del Ayuntamiento. Gabás, muy querida en la zona, agradeció el cariño del público y animó a seguir apoyando este tipo de iniciativas que acercan la cultura a los pequeños municipios. Antes del acto final, se celebraron varias presentaciones más, como la de Asun Porta con ‘Volaré para que me veas’ o la de Enrique Hernández con su taller de actividades literarias para jóvenes.

Feria del Libro de Jaca Paseo de la Constitución

La organización, encabezada por la concejal de Cultura, Andrea Vargas, y la directora de la biblioteca, Raquel Carrillo, ha hecho un balance muy positivo de esta edición. La participación de 17 expositores y una treintena de autores ha superado las expectativas, y el ambiente familiar ha sido una constante durante toda la feria. Muchos visitantes han destacado la cercanía entre escritores y lectores, algo que en las grandes ciudades es difícil de conseguir.

La Feria del Libro de Jaca ha demostrado una vez más que el formato clásico de casetas y presentaciones sigue funcionando, especialmente cuando se combina con actividades lúdicas y participativas. El esfuerzo por implicar a los más pequeños, con talleres de dibujo, cuentacuentos y espectáculos de títeres, ha sido uno de los aciertos de la programación, asegurando el relevo generacional en el hábito de la lectura.

Con el cierre de esta edición, Jaca pone el punto y final a una semana en la que los libros han sido los grandes protagonistas. El balance no puede ser más positivo: una feria consolidada, con un público fiel y una programación de calidad que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia. Sin duda, una cita ineludible para los amantes de la lectura en el Pirineo aragonés.

Clausura de la Feria del Libro de Jaca

La XXVII edición de la Feria del Libro de Jaca ha vuelto a dejar patente que la literatura sigue muy viva en el medio rural. Cuatro días de encuentros, descubrimientos y emociones compartidas en torno a los libros que han convertido a esta pequeña ciudad del Alto Aragón en un hervidero cultural. Los organizadores ya piensan en la próxima edición, con la intención de seguir creciendo y ofreciendo a vecinos y visitantes una programación que combine tradición e innovación, y que mantenga ese espíritu cercano y participativo que la hace tan especial.