- Lanterns acumula 9,3 millones de reproducciones en tres días y se convierte en el estreno de HBO Max más potente desde El Caballero de los Siete Reinos.
- La serie protagonizada por Kyle Chandler y Aaron Pierre combina investigación policial con amenaza alienígena en Nebraska.
- Dark, The Expanse, Andor, Stargate SG-1 y Devs siguen siendo títulos de referencia dentro del sci-fi televisivo.
- Baoshu, ganador del Premio Mao Dun para nuevos autores, demuestra que la ciencia ficción también puede mirar al pasado.
La ciencia ficción ha vuelto a ocupar un lugar central en el entretenimiento, no solo en la pantalla grande sino también en la televisión y en las librerías. El género ha dejado de verse como un producto reservado para unos pocos y ha encontrado una manera de narrar que encaja con el público general. El sci-fi ya no es una etiqueta minorista, sino una corriente con presencia real en los catálogos de streaming y en los premios literarios.
Esa corriente se nota en la respuesta del público: los últimos lanzamientos están consiguiendo números muy altos en los primeros días. La ciencia ficción tampoco se limita al futuro, porque los autores y las series están usando el género para entender el presente y la historia. La oferta de entretenimiento ha ampliado su capacidad para mezclar otros géneros, y este es el marco que explica lo que está pasando.
Un arranque contundente pone a Lanterns en el foco
La serie de DC titulada Lanterns ha llegado al primer plano del catálogo de HBO Max con un primer episodio que ha cosechado en tres días 9,3 millones de reproducciones a nivel global. Casi el 71 por ciento de esa cifra procede de Estados Unidos, un dato que demuestra que el interés por el proyecto no es una anécdota. Además, el estreno se ha colocado por delante de otras series de la misma plataforma, como IT: Welcome to Derry o El Pingüino.
La ficción está protagonizada por Kyle Chandler y Aaron Pierre, que interpretan a Hal Jordan y John Stewart. Ambos personajes, miembros del Cuerpo de Linternas Verdes, llegan a Nebraska para investigar un tiroteo masivo que puede tener una relación con presencia alienígena. Desde el primer avance se explicó que el tono de la propuesta sería algo así como un True Detective de ciencia ficción, con investigación, tensión rural y una capa sobrenatural.
Las primeras críticas han acogido el proyecto con un porcentaje de aprobación muy alto en Rotten Tomatoes. En cuanto a los números, el arranque se ha quedado solo por detrás del de El Caballero de los Siete Reinos, una precuela de la franquicia de Juego de Tronos que alcanzó los 6,7 millones de impactos en su primeros tres días. En el contexto actual, con una audiencia fragmentada entre muchas estrenas, esta capacidad de atraer en tan poco tiempo es algo notable.
Cinco series de sci-fi que funcionan de principio a fin
Lanterns no es la única que ha entendido la clave del género. Una lista de series de ciencia ficción con una sólida construcción suele repetir una y otra vez un puñado de títulos que han sabido mantener la tensión sin descuidar la trama. En ese grupo están Dark, The Expanse, Andor, Stargate SG-1 y Devs, cada una con un sello propio, pero con la misma idea de fondo: no dejar cabos sueltos.
Dark usa un pueblo pequeño como punto de partida y un niño desaparecido para abrir un rompecabezas temporal. La serie alemana trata el salto en el tiempo sin perder la emoción personal de cada personaje. The Expanse, por su lado, muestra un sistema solar colonizado donde los problemas políticos y humanos siguen presentes, a pesar de que la acción ocurra en el espacio. Todo eso convierte a las series en un manual de cómo sostener la ciencia ficción sin caer en artificios vacíos.
Andor, por su parte, explora los años previos a una rebelión dentro del universo de Star Wars. En lugar de centrarse en batallas de gran escala, el show insiste en el trabajo cotidiano de la resistencia. Stargate SG-1 aporta un sci-fi más accesible, con equipos militares que viajan por pueras estelares a distintos planetas. Y Devs, con el estilo de Alex Garland, propone una mezcla de thriller corporativo y cuestión existencial: una tecnología cuántica capaz de abrir preguntas sobre el destino.
La ciencia ficción también se escribe desde el pasado
En el terreno literario, el escritor chino Baoshu ha confirmado que la ciencia ficción sigue siendo un espacio creativo en expansión. Su nombre se hizo popular por escribir una obra que entrelaza el universo de El problema de los tres cuerpos, pero su carrera ya superado a ese origen. Baoshu ha ganado el Premio Mao Dun para autores nuevos y, junto a ello, se ha mantenido como finalista del Hugo y ha sido distinguido con el Galaxy Award, dos referencias fuertes dentro del género.
Su última novela, titulada The Sky of Kukulkan, abandona la lógica puramente futurista para viajar a la civilización maya. La historia gira alrededor de un príncipe y una sacerdotisa que van descubriendo los mensajes del cielo y los fenómenos solares mientras el imperio se enfrenta a su época final. Para el autor, esa civilización funciona como un espejo de la propia humanidad, porque también aparece en ella el deseo de saber, el poder y los errores del individuo.
El trabajo de Baoshu encaja con la evolución del género: no hace falta hablar solo de robots o de colonias interestelares para estar dentro del sci-fi. La historia también se puede leer como un campo de experimentación y esta novela explora los planetas, los dioses y la caída de una civilización para abrir el debate que más interesa a la ciencia ficción y el terror.
Con un estreno con notable empujón, varias series que ya han consolidado su base de seguidores y un autor que ha encontrado una nueva manera de abordar el género, la ciencia ficción tiene este año un lugar claro en el debate cultural. Lanterns ha logrado captar la atención, pero el género se mueve, se alimenta y se expande en varios puntos. La realidad va por delante: el sci-fi ya está dentro del centro del entretenimiento, y no parece que vaya a volver al margen.

