- José María Bermúdez de Castro gana el XXXII Premio Internacional de Ensayo Jovellanos con "Hijos de África. La cuna primigenia de la humanidad".
- El libro sostiene, con respaldo científico, que toda la humanidad comparte un mismo origen africano y que el racismo carece de base biológica.
- El jurado destacó la combinación de rigor investigador y estilo ágil, eligiendo la obra entre 416 originales de autores de más de veinte países.
- El galardón, dotado con 9.000 euros y la publicación en Ediciones Nobel, consolida la trayectoria científica y académica de Bermúdez de Castro.

El paleoantropólogo madrileño José María Bermúdez de Castro se ha alzado con el XXXII Premio Internacional de Ensayo Jovellanos gracias a su obra «Hijos de África. La cuna primigenia de la humanidad», un texto que combina divulgación científica y reflexión social sobre el origen común de todos los seres humanos. El fallo se dio a conocer en la Casa Natal de Jovellanos, en Gijón, escenario ya habitual de este certamen.
En este ensayo, el investigador defiende que toda la humanidad forma parte de una única entidad biológica surgida en África, desmontando las supuestas bases científicas del racismo y cuestionando las ideas que han justificado durante siglos la discriminación por el color de la piel o el origen geográfico. El libro se presenta como una aportación más en la batalla intelectual contra los prejuicios raciales.
Un premio que reconoce una mirada científica contra el racismo
El jurado del Premio Internacional de Ensayo Jovellanos ha subrayado que «Hijos de África» combina agilidad narrativa y rigor académico, adentrándose en el estudio del origen y la evolución de la especie humana para reforzar una conclusión contundente: las razas humanas no existen desde el punto de vista biológico y el racismo es una construcción social sin respaldo científico.
La obra arranca con una cita de Martin Luther King sobre el sueño de que las personas sean valoradas por su carácter y no por el color de su piel, un guiño simbólico que sirve de puerta de entrada a un recorrido histórico y científico sobre cómo se ha formado la diversidad humana. Esa dedicatoria, según explicó el presidente del jurado, resume el espíritu del libro y lo conecta con las luchas contemporáneas por la igualdad.
En sus páginas, Bermúdez de Castro analiza la evolución histórica del racismo, desde sus raíces modernas hasta el llamado racismo científico de los siglos XIX y primera mitad del XX. Examina las teorías que pretendieron legitimar la discriminación con argumentos biológicos y muestra cómo los avances en genética y paleoantropología han desmontado por completo esas ideas.
El propio autor ha reconocido que el ensayo nace también de su trabajo en la Real Academia Española, donde revisó las definiciones de «raza» y «racismo» en el diccionario académico. Ese proceso le llevó a plantearse un libro que conectara su trayectoria investigadora con la necesidad de actualizar la comprensión social de estos conceptos, insistiendo en que no tienen sustento científico.
Selección entre centenares de originales de numerosos países
El XXXII Premio Internacional de Ensayo Jovellanos, dotado con 9.000 euros y la publicación de la obra por Ediciones Nobel, ha contado este año con una participación especialmente amplia. Al certamen se han presentado 416 manuscritos enviados desde más de veinte países, lo que consolida al galardón como uno de los más reconocidos en lengua española dentro del campo del ensayo.
El jurado, presidido por José Luis García Delgado e integrado, entre otros, por María Teresa Caso, Rodrigo Cepeda, Marisa Morán, Óscar Rodríguez Buznego, Pedro de Silva y Juan Vázquez, valoró tanto la calidad científica del texto como su capacidad para llegar a un público amplio. La combinación de precisión en los datos y un estilo cercano fue uno de los factores decisivos para su elección.
La organización del premio, impulsado por Ediciones Nobel con el apoyo del Ayuntamiento de Gijón y la Caja Rural de Asturias, sitúa este reconocimiento en el corazón de la vida cultural gijonesa. Un año más, las deliberaciones tuvieron lugar en el Museo Casa Natal Jovellanos, que será también el escenario de la ceremonia de entrega, prevista para los próximos meses.
Además de la dotación económica, el galardón supone la difusión de una obra que aspira a influir en el debate público sobre temas tan sensibles como la discriminación racial, la identidad y la diversidad humana. La publicación de «Hijos de África» se enmarca en la vocación del premio de promover ensayos que abran nuevos caminos de reflexión en las humanidades y las ciencias sociales.
Una trayectoria científica y académica de primer nivel
José María Bermúdez de Castro (Madrid, 1952) cuenta con una larga carrera vinculada a la investigación sobre la evolución humana. Es licenciado y doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde fue profesor del Departamento de Paleontología en la Facultad de Ciencias Geológicas.
Su nombre está estrechamente asociado a los yacimientos de la sierra de Atapuerca, uno de los enclaves arqueológicos y paleontológicos más importantes de Europa. Desde 1991 es codirector de las excavaciones, que han proporcionado hallazgos clave para comprender la presencia humana en el continente y han situado a España en primera línea de la paleoantropología mundial.
Bermúdez de Castro ha sido también una figura central en el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), con sede en Burgos. Dirigió esta institución entre 2004 y 2012 y posteriormente coordinó el área de Paleobiología hasta 2023, impulsando proyectos internacionales y consolidando la proyección científica del centro.
A lo largo de su carrera ha desempeñado distintos cargos en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) como científico titular, investigador y profesor de investigación. A ello se suma su nombramiento como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos, en reconocimiento a sus aportaciones al conocimiento de la evolución humana.
En el ámbito de los reconocimientos, Bermúdez de Castro fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997, junto al resto del equipo de Atapuerca. También ha recibido el Premio de Ciencias Sociales y Humanidades de la Comunidad de Castilla y León (1998) y el galardón «Ciudades Patrimonio de la Humanidad» (2009), además de ser miembro de la Real Academia Española.
«Hijos de África»: ciencia, historia y compromiso social
El ensayo premiado parte de una idea central: todos los seres humanos comparten un origen africano común y las diferencias físicas visibles no justifican dividir a la humanidad en razas. A partir de esa premisa, el autor recorre episodios clave de la historia, la biología y la antropología para mostrar cómo surgieron y se perpetuaron los prejuicios raciales.
El libro explica que el racismo moderno se consolidó en el contexto de la expansión colonial y la esclavitud, especialmente a partir del siglo XVI, y que en el siglo XIX numerosos científicos contribuyeron a reforzar ideas jerárquicas sobre los grupos humanos. Ese llamado racismo científico, recuerda Bermúdez de Castro, se mantuvo hasta después de la Segunda Guerra Mundial.
Con la llegada de la genética moderna y el avance de la paleoantropología, la comunidad científica fue abandonando progresivamente estos planteamientos, al comprobar que la variación genética dentro de la especie humana no se organiza en razas claras ni justifica una clasificación jerárquica. El ensayo se detiene en estos cambios de paradigma y en cómo, pese a las evidencias, ciertas ideas siguen muy arraigadas en la sociedad.
El autor reconoce que el racismo no va a desaparecer de un día para otro, pero se propone aportar su «granito de arena» para desactivarlo desde el conocimiento. Para ello, conecta su experiencia en la investigación de la evolución humana con un análisis crítico de los discursos racistas, incluyendo aquellos que han reaparecido en debates contemporáneos.
El texto galardonado se enmarca, además, en la filosofía del propio Premio Jovellanos, que busca ensayos originales e inéditos capaces de aportar nuevas perspectivas sobre los grandes problemas actuales. En este caso, se trata de un tema de plena vigencia en Europa y en el resto del mundo, donde los discursos de odio y la polarización siguen siendo un reto para las democracias.
El Premio Jovellanos, referente del ensayo en lengua española
Instituido en 1994, el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos nació como homenaje a Gaspar Melchor de Jovellanos, figura clave de la Ilustración española y símbolo de la curiosidad intelectual y el compromiso cívico. El galardón se convoca anualmente desde Gijón con la intención de reconocer obras que amplíen los horizontes del pensamiento.
La organización del premio destaca que su objetivo es dar visibilidad a trabajos que exploren con profundidad los desafíos de la sociedad contemporánea, desde las humanidades y las ciencias sociales hasta determinados campos de las ciencias naturales. La obra ganadora se publica tras el fallo, con la idea de sumar al panorama editorial un libro de calidad contrastada.
En esta edición, el premio reafirma su vocación internacional al reunir manuscritos llegados de numerosos países, pero mantiene un sólido anclaje en la vida cultural española y, en particular, asturiana. El Museo Casa Natal Jovellanos se ha consolidado como sede de las deliberaciones y de los actos de anuncio del veredicto del jurado.
La concesión del galardón incluye no solo la dotación económica de 9.000 euros, sino también la difusión de la obra en el mercado editorial. En un contexto en el que el ensayo compite por la atención del público con muchos otros formatos, el premio funciona como un sello de calidad que facilita la llegada a librerías y lectores.
Con «Hijos de África. La cuna primigenia de la humanidad», el Jovellanos refuerza su línea de apostar por libros que dialoguen con debates globales y, al mismo tiempo, conecten con la investigación que se realiza en España y en Europa sobre la condición humana, la diversidad y los derechos fundamentales.
La elección de la obra de Bermúdez de Castro en esta trigésimo segunda edición sitúa en primer plano una cuestión que sigue generando tensiones en muchas sociedades: cómo conciliar la diversidad cultural con la igualdad en dignidad y derechos. Desde la paleoantropología y la genética, el ensayo ofrece argumentos sólidos para desactivar la idea de raza como categoría biológica y reivindicar el origen africano compartido como un recordatorio de que, en lo esencial, la humanidad es una sola.
