- Buenos Aires celebra el 127 aniversario del nacimiento de Borges y el 40 de su muerte con jornadas y exposiciones.
- La galería Rolf Art presenta una muestra fotográfica sobre la imagen pública del escritor.
- El Día del Lector conmemora su nacimiento con la recomendación de sus obras esenciales.
- El legado de Borges se reinterpreta en la era digital, entre citas falsas y la inteligencia artificial.
Este 24 de agosto se cumplen 127 años del nacimiento de Jorge Luis Borges y, al mismo tiempo, 40 años de su muerte, una doble efeméride que ha movilizado a instituciones y lectores de todo el mundo. El escritor argentino, uno de los más influyentes del siglo XX, sigue siendo objeto de homenajes y reflexiones sobre su obra y su figura.
En Buenos Aires, el Gobierno de la ciudad ha organizado las Jornadas Borges: Un escritor universal, mientras que el Palacio Libertad acoge la exposición Un Palacio para Borges, que entrelaza sus textos con la arquitectura del edificio. Además, la muestra incluye una imagen interactiva del autor generada con inteligencia artificial, un guiño a su fascinación por los laberintos y las realidades paralelas.
Homenajes en Buenos Aires y en el mundo

La capital argentina se ha convertido en el epicentro de los actos conmemorativos. Las Jornadas Borges incluyen conferencias, lecturas y actividades culturales, mientras que la exposición en el Palacio Libertad ofrece una experiencia multidisciplinar. También se ha presentado una imagen interactiva de Borges creada con IA, que permite un «diálogo» póstumo con los visitantes.
Estos homenajes no solo recuerdan al autor de Ficciones, sino que subrayan su radical contemporaneidad. Borges, que inventó libros y autores falsos, se ha convertido en uno de los escritores más falsificados de internet, con citas apócrifas que circulan sin control. Un ejemplo es el poema «Instantes», atribuido erróneamente durante décadas.
Una exposición fotográfica para redescubrir su imagen

La galería Rolf Art, especializada en imagen técnica, ha inaugurado la muestra Capítulo I: Jorge Luis Borges, dentro de su programa anual Imagen Técnica y Cultura Material. La exposición reúne fotografías de artistas como Grete Stern, Horacio Coppola, Sara Facio, Alicia D’Amico, Marcelo Brodsky y otros, junto a documentos, afiches y publicaciones que construyeron la presencia pública del escritor.
La muestra, comisariada por Claudio Golonbek, explora cómo los objetos y las imágenes participaron en la creación del mito Borges. Se pueden ver retratos icónicos, como el de Grete Stern de 1951, o el de Alicia D’Amico mostrando a Borges escribiendo muy inclinado por su escasa visión. También hay material relacionado con su vínculo con el cine, como el guion de Invasión (1969) junto a Bioy Casares.
El Día del Lector y las obras esenciales

Desde 2012, cada 24 de agosto se celebra en Argentina el Día del Lector, instituido por ley en homenaje al nacimiento de Borges. Esta fecha invita a celebrar la lectura en Argentina y a redescubrir su obra, que abarca cuentos, ensayos y poesía. Entre sus títulos fundamentales destacan Historia universal de la infamia (1935), Ficciones (1944), El Aleph (1949), El hacedor (1960) y El libro de arena (1975).
Estos libros permiten recorrer la evolución de un autor que transformó la literatura con sus laberintos, espejos y bibliotecas infinitas. El Aleph y otros libros imprescindibles son puntos en el espacio que contienen todos los puntos del universo, una metáfora que ha inspirado a la ciencia y la tecnología. Borges, que fue candidato al Nobel en varias ocasiones, recibió el Premio Cervantes en 1980, un reconocimiento a su genio.
Una vida marcada por la literatura y la ceguera

Borges nació en Buenos Aires en 1899 y desde niño mostró una pasión por los libros. Su padre, Jorge Guillermo, tenía una biblioteca repleta de obras en español e inglés, y fue allí donde el joven Borges comenzó a forjar su imaginario. Tras una estancia en Europa durante la Primera Guerra Mundial, regresó a Argentina y se sumergió en las vanguardias literarias.
Su carrera estuvo marcada por la ceguera progresiva, que lo llevó a depender de su madre y, más tarde, de su esposa María Kodama. A pesar de ello, continuó escribiendo y dictando conferencias. Fue director de la Biblioteca Nacional entre 1955 y 1973, un cargo que inspiró su famoso «Poema de los dones». Murió en Ginebra en 1986, dejando un legado literario inmenso.
La era digital y el legado borgeano

La obra de Borges ha encontrado un eco inesperado en la era digital. Sus ideas sobre la realidad como construcción lingüística y los mundos ficticios que colonizan la realidad se han comparado con los modelos de lenguaje basados en inteligencia artificial. Un estudio de 2023, titulado Borges and AI, argumenta que los LLM funcionan como «máquinas de Borges», fusionando lo real y lo imaginario.
Además, las falsificaciones de citas atribuidas a Borges son un fenómeno viral. Desde el poema «Instantes» hasta carteles en el metro de Buenos Aires con frases inventadas, el escritor se ha convertido en un imán para la desinformación. Sin embargo, su propia obra ya exploraba la falsificación como herramienta literaria, como en «Pierre Menard, autor del Quijote».
En definitiva, Jorge Luis Borges sigue siendo una figura central de la literatura universal, y los homenajes por su aniversario demuestran que su influencia trasciende generaciones. Desde las exposiciones en Buenos Aires hasta las reflexiones sobre la inteligencia artificial, su legado permanece vivo, invitándonos a explorar los laberintos de la imaginación y la realidad.