En la línea de fuego: la realidad de los enfrentamientos armados

¡También ocurre aquí! Se suele decir que nunca pasa nada y que esas cosas solamente ocurren en Estados Unidos, en el cine y en las series de televisión, pero no es verdad. Conozca testimonios y manifestaciones que nacen de policías locales, autonómicos, nacionales, guardias civiles e incluso de agentes privados. Todos fueron brutalmente agredidos. Muchos resultaron heridos de gravedad, otros presentaron lesiones de menor entidad y algunos incluso regresaron ilesos a sus casas. En unos casos los ataques fueron ejecutados por indeseables seres inhumanos y, en otros, lamentablemente, por enfermos mentales. Algunos de los que han contado a los autores tan íntimas y vitales experiencias consiguieron abatir a sus agresores, acabando en ocasiones con sus vidas o hiriéndolos para neutralizar el riesgo. Porque sepa una cosa: no es lo mismo verse en la línea de tiro de la galería, que en la línea de fuego de la realidad de la calle.

Ser feliz no es caro

Miguel Ángel Revilla es uno de los políticos más admirados y escuchados por los españoles. Su cercanía y sensibilidad hacia las cuestiones que más afectan a los ciudadanos le convierten en un punto de referencia de opinión, casi siempre muy crítica, con los poderes que actúan impunemente. Desde la amplia vivencia que le aporta su experiencia y su independencia política, el principal objetivo que le ha llevado a escribir Ser feliz no es caro es ayudar a sus lectores a entender lo que está sucediendo en nuestra sociedad y sacar el máximo partido a la vida: disfrutar de la familia y de los amigos, de la naturaleza, de las aficiones, así como huir de la insolidaridad, de la corrupción, del pillaje y del abuso de poder. Con un estilo cercano y didáctico, pero también riguroso y práctico, Ser feliz no es caro es cien por cien Revilla.

Psicopolítica

El filósofo Byung-Chul Han dirige ahora su mirada crítica hacia las nuevas técnicas de poder del capitalismo neoliberal, que dan acceso a la esfera de la psique, convirtiéndola en su mayor fuerza de producción. La psicopolítica es, según Han, aquel sistema de dominación que, en lugar de emplear el poder opresor, utiliza un poder seductor, inteligente (smart), que consigue que los hombres se sometan por sí mismos al entramado de dominación. En este sistema, el sujeto sometido no es consciente de su sometimiento. La eficacia del psicopoder radica en que el individuo se cree libre, cuando en realidad es el sistema el que está explotando su libertad. La psicopolítica se sirve del Big Data el cual, como un Big Brother digital, se apodera de los datos que los individuos le entregan de forma efusiva y voluntaria. Esta herramienta permite hacer pronósticos sobre el comportamiento de las personas y condicionarlas a un nivel prerreflexivo. La expresión libre y la hipercomunicación que se difunden por la red se convierten en control y vigilancia totales, conduciendo a una auténtica crisis de la libertad. Según Byung-Chul Han, este poder inteligente podría detectar incluso patrones de comportamiento del inconsciente colectivo que otorgarían a la psicopolítica un control ilimitado. Nuestro futuro dependerá de que seamos capaces de servirnos de lo inservible, de la singularidad no cuantificable y de la idiotez -dice incluso- de quien no participa ni comparte.

Mi marido me pega lo normal

¿Cómo puede una mujer llegar a pensar que es normal que su marido la maltrate? Este libro analiza la agresión a la mujer en la realidad cotidiana, despojándola de mitos y justificaciones, y responde a éstas y otras preguntas desde una perspectiva médica y legal, pero también moral, ya que, como afirma el autor «muchas de las vigas de nuestra sociedad están podridas».

La deriva reaccionaria de la izquierda

La izquierda reciente parece haber olvidado el famoso verso de La Internacional en el que se identificaba con «la razón en marcha». Para los socialistas de siempre, la lucha por la emancipación, que era la lucha de la razón, pasaba por la desaparición de las supersticiones religiosas, por la ruina de las comunidades sostenidas en la identidad y la tradición y por la expansión sin tregua de unos mercados que ampliaban la productividad. El capitalismo había comenzado la tarea, pero se mostraba incapaz de rematarla. Si aquellos socialistas pudieran pasearse por nuestro mundo y revisar en serio, con estadísticas fiables, sus preocupaciones de entonces, seguramente pensarían que, aunque queda mucho por hacer, nuestro mundo es bastante mejor que el suyo. Su drama comenzaría un instante más tarde, cuando, al salir a la calle a buscar a sus herederos para celebrarlo, los encontrasen defendiendo lo contario de aquello por lo que ellos pelearon. Y es que hoy una parte de la izquierda, muy representada entre nosotros, se ha vuelto comprensiva con la sinrazón religiosa, simpatiza con quienes quieren levantar comunidades políticas sostenidas en la identidad y manifiesta una antipatía sin matices contra el proceso globalizador. Incluso se muestra dubitativa de la peor manera a la hora de valorar la ciencia y el progreso científico. Llevada por la necesidad de «pensar a la contra», acaba no pocas veces en el absurdo, peleando contra sí misma, contra sus conquistas. En el presente volumen, Félix Ovejero explora, desde una perspectiva de izquierdas ilustrada y racional, los ámbitos centrales del cambio en esa izquierda política que, por diversos caminos, parece haber recalado en el Romanticismo, tradicional pista de aterrizaje del pensamiento reaccionario.

La trampa de la diversidad

«Llegaron a España las guerras culturales, conflictos en torno a derechos civiles y representación de colectivos que situaban lo problemático no en lo económico o lo laboral y mucho menos en lo estructural, sino en campos meramente simbólicos. El matrimonio homosexual, la memoria histórica, el lenguaje de género o la educación para la ciudadanía empezaron a copar portadas de los medios y a crear polémica. ¿Estamos afirmando que los ejemplos mencionados carecen de importancia? En absoluto. Es importante que un grupo social pueda tener los mismos derechos civiles que el resto o reconocer desde las instituciones nuestra historia y la dignidad de los republicanos olvidados. Lo que decimos es que estos conflictos culturales tenían un valor simbólico en tanto que permitían a un gobierno que hacía políticas de derechas en lo económico validar frente a sus votantes su carácter progresista al embarcarse en estas cuestiones.» Extraña paradoja la que plantea este libro: ¿son los sistemas de privilegios, opresiones y revisiones una forma efectiva de enfrentarse a la desigualdad?; ¿dónde quedó, entonces, el conflicto capital-trabajo? Sin embargo, debemos dar una respuesta urgente a estas preguntas, si no queremos que la fuerza de lo colectivo se acabe diluyendo en el irremediable individualismo de lo identitario. En un mundo donde lo ideológico se ha convertido en una coartada para afirmar nuestra personalidad aislada, el activismo se esfuerza en buscar las palabras adecuadas para marcar la diversidad, creando un entorno respetuoso con nuestras diferencias mientras el sistema nos arroja por la borda de la Historia. Ya no se busca un gran relato que una a personas diferentes en un objetivo común, sino exagerar nuestras especificidades para colmar la angustia de un presente sin identidad de clase. Ha llegado el momento de tener unas palabras con la trampa de la diversidad…

El cuaderno secreto

Documento único en su género, El cuaderno secreto. Iván Maiski, embajador soviético en Londres, 1932-1943, es el diario de un testigo y actor político privilegiado en la década más dramática del siglo XX. Haciendo gala de una brillante capacidad narrativa, este hombre fascinante y singular nos da acceso a los entresijos de la alta política y a sus jugosas observaciones sobre los personajes más relevantes, así como a sus propias maniobras, siempre en la cuerda floja, para sobrevivir a la purga estalinista. Espléndidamente editado y comentado por Gabriel Gorodetsky, El cuaderno secreto ilumina los sucesos más relevantes relacionados con la Segunda Guerra Mundial y cambia nuestra visión de la diplomacia de su tiempo.