Líbano desconocido

«¿Volver a Palestina es un sueño?». «Sí, pero quién sabe, a veces los sueños se cumplen». Así contesta Hanan Masri a la periodista desde Beirut, resumiendo el drama y el deseo de los refugiados. Líbano desconocido atraviesa una realidad ignorada, la de los campamentos de refugiados palestinos en el Líbano, y lo hace desde un punto de vista inusual, un programa de salud reproductiva que pone de manifiesto la convivencia de tabúes y apertura ideológica en una sociedad en la que ya sobreviven hasta cuatro generaciones. Los derechos de las mujeres libanesas forman el segundo gran eje del libro, dando testimonio a sus protagonistas: ellas, cuya existencia en un país en el que imperan dieciocho confesiones religiosas dificulta la igualdad. Tradición y nuevas formas de vida son objeto de un debate permanente en el que lo musulmán y lo cristiano se desdibujan para dar pie a algo más universal: los derechos humanos. La conjugación de entrevistas y descripciones otorgan agilidad a un estilo muy personal que a veces toma forma de gran reportaje, otras roza el ensayo, y en ocasiones consigue incluso una escritura poética sin alejarse de lo real.

Ébano

Quien muchos consideran el mejor reportero del siglo se sumerge en el continente africano, rehuyendo lugares comunes y estereotipos. Vive en las casas repletas de cucarachas de los más pobres, enferma de malaria cerebral, corre peligro de muerte a manos de un guerrillero& . pero pese a todo no pierde su mirada lúcida y su voz de gran narrador para adentrar al lector en la compleja realidad de África, con las guerras, miseria e injusticia que atraviesan su historia y lastran su presente. Posiblemente la obra cumbre del autor, ganadora del Premio Viareggio, entre otros galardones.

El Imperio

Ryszard Kapuscinski realizó entre 1989 y 1991 un largo viaje por los vastos territorios de la Unión Soviética. En esos años decisivos, cuando el imperio presentaba ya síntomas de derrumbe, este implacable cronista de su siglo visitó quince repúblicas y habló con cientos de ciudadanos acerca de las extraordinarias experiencias que les había tocado en suerte vivir, y el terror del cual estaban saliendo. Este libro (donde también se relatan las primeras incursiones de Kapuscinski en la Unión Soviética, entre los años 1939 y 1967) es el producto de una carrera para atrapar las memorias de los anónimos protagonistas de la Historia antes de que los terribles y pasmosos acontecimientos de esos años entren para siempre en el pasado. Kapuscinski nos cuenta el derrumbe de este imperio con el íntimo conocimiento que le otorga ser un ciudadano polaco cuyo propio país fue una de las colonias periféricas de dicho imperio.