Tokio ya no nos quiere

Tokio ya no nos quiere es un libro de viajes, una novela sobre el amor, un texto contra la memoria y la esperanza que nos describe un mundo en el que los humanos son extranjeros de sí mismos y el miedo lo ocupa todo.

Un viaje a un futuro no muy lejano en el que una de las drogas legales es un producto químico que permite borrar de la memoria los recuerdos no deseados. En un mundo en el que se ha descubierto la vacuna contra el sida, el protagonista viaja desde Arizona al sudeste asiático envuelto en situaciones en las que el placer es la única norma.

Mamá

Mamá es un clásico de la crónica narrativa argentina, que hoy también se lee como el empeño de la mujer moderna contra las dolorosas acechanzas del mundo.

Una campesina española envía a su hija de quince años a la Argentina de Perón. Quiere sacarla de la miseria y le promete que pronto la seguirá toda su familia. Pero algo falla y nadie viene, y la chica se queda atrapada en un país hostil donde crece, se casa, lucha contra su destino y sufre el destierro más cruel. Luego de muchos años, deja de sufrir y se hace argentina. Entonces sus hijos y nietos le anuncian que quieren irse a vivir a España, huyendo de la depresión económica, y todo vuelve a empezar.

Esta historia se convierte en libro el día en que su hijo editor y periodista advierte un hecho estremecedor: las experiencias de su madre hacen llorar a la psicóloga que la atiende. Decide entonces entrevistar a "mamá", la escucha durante más de cincuenta horas y luego reconstruye el relato emocionante y lúcido. Un relator que narra las aventuras, pequeñas alegrías y sinsabores de una mujer común de clase media, que bien podría ser la madre o la abuela de cualquier lector y que, a la vez, plantea el gran dilema de irse o quedarse.

Ordesa

Escrito a ratos desde el desgarro, y siempre desde la emoción, este libro es la crónica íntima de la España de las últimas décadas, pero también una narración sobre todo aquello que nos recuerda que somos seres vulnerables, sobre la necesidad de levantarnos y seguir adelante cuando nada parece hacerlo posible, cuando casi todos los lazos que nos unían a los demás han desaparecido o los hemos roto. Y sobrevivimos. ** Premio al Libro Altoaragonés 2018

Soy una mamá divorciada y alocada

Hola, Soy Estefanía y, como ya sabes, me he separado y ahora rezo para que llegue pronto el divorcio. Sí… sí, no me mires así,  DI-VOR-CIO. Con todas sus letras. Por si lo has olvidado, te recuerdo que me separé porque descubrí que el caradura, por no decir un palabrotón, del que era mi maridito me la pegaba con otra mujer a quien tenía escondida en su teléfono como ¡Saneamientos López! ¡Se puede ser más ruin! En fin. Ya lo he asumido, aunque a veces no es fácil aceptar que Alfonso y yo ya no somos más que los padres de tres preciosos niños y unos auténticos desconocidos. A pesar de todo, intento que la vida continúe con normalidad para todos y, dispuesta a reencontrarme, comienzo a salir con mis amigas. Según ellas, vuelvo a estar en el mercado, pero oye… ¡vaya tela como está el mercado! Y si a eso le añado, entre otras cosas, que mi ex, en una de sus locuras, decide llevarse de vacaciones a mis hijos con su nueva churri, ¡pues imagina! ¡Estoy que reviento por todos lados Pero ¡madredelamorhermoso! ¿Qué voy a hacer yo sin mis polluelos? ¿Será capaz Alfonso de apañarse con los niños sin mí? Eso sólo lo sabrás si lees… Soy una mamá divorciada y alocada. ¡Te espero!

El testigo invisible

Leonid Sednev, deshollinador imperial y más tarde pinche de cocina, tenía quince años la noche del 17 de julio de 1918, cuando un grupo de militares de la Revolución bolchevique asesinó brutalmente a la familia imperial rusa. Leonid fue el único superviviente y testigo invisible de la tragedia. Mucho tiempo después, un Leonid ya anciano decide recomponer sus recuerdos y comienza este relato, desde los ojos del sirviente de la familia imperial, con el que recrea los últimos años del Imperio ruso y el cambio de régimen. Carmen Posadas nos sumerge, con su habitual maestría, en el fascinante mundo de la familia imperial rusa: luces y sombras de palacio, en un desfile de princesas y deshollinadores, zares y bolcheviques, lujo y miseria.

Lucía en la noche

Alguien dijo que los ángeles a menudo no saben si se mueven entre los vivos o los muertos. Y cuando se mueven entre los vivos a veces ocultan su rostro, huyen de nuestras caricias, se escabullen y desaparecen, dejándonos con la sensación de que, quizá, nunca estuvieron a nuestro lado. Alejandro Ballesteros es un escritor cuya decadencia y falta de inspiración le han llevado a renegar tanto de sí mismo como del mundo que le rodea. Cuando, una noche de humo y alcohol, conoce a Lucía, siente que la vida vuelve a valer la pena, con todos sus instantes de misterio, de luz y de oscuridad, de pasión y de desengaños. Pero, ¿quién es Lucía? ¿Quién es esa chica desgarbada y algo arisca que parece saberlo todo sobre él? ¿Cómo consigue anticipar sus deseos y apaciguar sus temores más ocultos? ¿Y por qué se resiste a confiar plenamente en él? ¿Qué episodios turbios esconde en su pasado? La desaparición de Lucía marcará el inicio de una búsqueda febril y salpicada de revelaciones inesperadas por un mundo acechado de sombras, en el que Alejandro deberá sacar lo mejor de sí mismo para encontrar respuestas... que tal vez habría preferido no conocer. Un viaje al corazón del miedo en el que tendrá que moverse entre regiones cuya frontera sólo los ángeles pueden cruzar impunemente. La maestría literaria de Juan Manuel de Prada se pone al servicio de una trama llena de misterio y poesía que nos envuelve y cautiva desde la primera página. Amor y duelo, sospechas y ausencias, muerte y resurrección, mensajes que parecen venir del mundo de los sueños o incluso del más allá... Nada en Lucía en la noche es lo que parece. Y todo tiene dos caras.

Diario de Greg 10: Vieja escuela

La vida era mejor en los viejos tiempos. ¿O no? Eso se pregunta Greg Hefley cuando su ciudad se suma voluntariamente a una campaña para apagar todos los aparatos electrónicos. Pero la vida moderna tiene sus comodidades... y Greg no está hacho para vivir en otra época. La tensión sube dentro y fuera del hogar de los Heffley... ¿Podrá soportarlo Greg? ¿O la vieja escuela es demasiado dura para un pringao como él?