Alicia es una mujer lobo sin rebaño. Una nómada, ladrona y mercenaria. O lo era, hasta que la atraparon. Días más tarde, la vendieron. El Rey Alen era su comprador. El licántropo más temible que existe. Una bestia de dos metros y medio. Y en forma humana, un tirano. Alto, musculado, inflexible. Dominante. Y quería una nueva mascota… Supo que era ella al verla en la subasta. Pero el camino no iba a ser fácil… Alicia no era fácil de domar. Había conseguido sobrevivir sola. Y no iba a doblegarse a un hombre. Nunca. O eso pensaba… Alen era un sádico, pero también un alfa. Y por mucho que disfrutaba humillándola… No podía reprimir lo que sentía por ella.