- Primera edición del Festival Días de Poesía en Las Palmas de Gran Canaria los días 20 y 21 de marzo, coincidiendo con el Día Mundial de la Poesía.
- Itinerario poético por bibliotecas, librerías, facultades y plazas, con acciones en el espacio público y un gran acto final en la Plaza de Santa Ana.
- Programación centrada en nuevos lenguajes poéticos: perfopoesía, spoken word, poetry slam, videopoesía y podcast en directo.
- Participación de un amplio elenco de poetas y creadoras, además de un certamen abierto de creación poética para todas las edades.
Las Palmas de Gran Canaria se prepara para un fin de semana en el que la poesía toma literalmente las calles. La capital grancanaria vivirá la primera edición del Festival «Días de Poesía», una cita que se celebra los días 20 y 21 de marzo y que se enmarca en la conmemoración del Día Mundial de la Poesía.
Con esta propuesta, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria impulsa un itinerario cultural que saca los versos de los espacios habituales —como librerías o bibliotecas— para llevarlos a plazas, centros educativos y rincones cotidianos de la ciudad. El objetivo es que la palabra poética deje de ser algo reservado a pocos y se cruce con el día a día de la ciudadanía.
Un festival que «invade» la ciudad con poesía

Bajo el lema «La Poesía invade la ciudad», el festival plantea un recorrido por espacios emblemáticos de Las Palmas de Gran Canaria en el que la literatura se mezcla con el entorno urbano. La idea es que el verso aparezca en lugares inesperados, desde una biblioteca universitaria hasta una plaza histórica, pasando por librerías de barrio y salas culturales.
La iniciativa se ha dado a conocer en el Palacete Rodríguez Quegles, en un acto en el que participaron el concejal de Cultura, Josué Íñiguez; el director del festival, Víctor Ordóñez; el coordinador de programación, Gonzalo Escarpa (por vídeo), y la poeta y escritora Vivien Déniz. Todos coincidieron en subrayar que se trata de un proyecto que quiere reforzar la presencia de la poesía en la agenda cultural de la ciudad.
Íñiguez recordó que el festival nace para que «una de las hermanas pequeñas de la cultura», la poesía, gane protagonismo y conectó la propuesta con el lema de la candidatura de Las Palmas de Gran Canaria a Capital Europea de la Cultura 2031, «Rebelión de la geografía». La intención es que la palabra se convierta, durante dos días, en un elemento de encuentro entre vecinas y vecinos y el espacio que habitan.
El concejal avanzó que, durante la próxima semana, «la palabra más viva tomará la ciudad», invitando no solo a leer y escuchar poemas, sino también a participar de los procesos de creación poética. La programación busca así romper la barrera entre escenario y público, fomentando dinámicas más participativas.
El festival tendrá su gran punto de reunión el sábado 21 de marzo en la Plaza de Santa Ana, coincidiendo con el Día Mundial de la Poesía. Allí se celebrará un acto abierto que combinará lecturas, música en directo, videopoesía y diversas intervenciones artísticas, con la idea de convertir la plaza en un gran escenario al aire libre.
Nuevos lenguajes para decir poesía hoy
Para su director, Víctor Ordóñez, Días de Poesía se concibe como un «festival de base» con vocación de mediación cultural. Lejos de limitarse a los formatos más clásicos de recital, la programación se centra en los lenguajes contemporáneos de la comunicación poética.
En el programa aparecen disciplinas como la perfopoesía, el spoken word, los poetry slam o torneos de poesía oral, la videopoesía y el podcast en directo. Todas ellas se integran en la estructura del festival para mostrar que la poesía también se expresa a través del cuerpo, la imagen, el sonido o el formato digital.
Según Ordóñez, se trata de articular «nuevos lenguajes para integrar la poesía con todos los caminos contemporáneos», sin renunciar a la tradición escrita, pero ampliando los soportes y las formas en que se comparte la palabra. La idea es llegar a públicos que quizá no se acercan a los libros de poemas, pero sí a la música, el teatro o los contenidos sonoros.
El coordinador de programación, Gonzalo Escarpa, destacó por su parte la presencia de una generación joven de poetas en diálogo con voces ya consolidadas, así como la atención que el festival presta a las nuevas formas de la poesía canaria. Este cruce de trayectorias quiere situar la creación insular en sintonía con el panorama de la literatura española contemporánea.
En conjunto, Días de Poesía propone un mapa diverso de prácticas poéticas, desde el recital íntimo en una librería hasta la intervención artística en plena calle, pasando por podcasts grabados en vivo y piezas audiovisuales que combinan imagen y texto.
Un certamen abierto para escribir y compartir
Más allá de la programación de actividades, el festival incorpora también un certamen de creación poética abierto a cualquier persona y edad. Durante dos meses, se pueden enviar textos a través de la web oficial del proyecto, en dos modalidades de participación.
Por un lado, existe una categoría corta, pensada para quienes deseen presentar un único poema. Por otro, se contempla una categoría extensa destinada a quienes quieran enviar un poemario completo. La convocatoria se activa coincidiendo con el arranque del festival, mediante el formulario disponible en www.diasdepoesia.com.
Con este concurso, la organización quiere que la ciudadanía no se limite a ser público, sino que se anime a escribir, revisar y compartir su propio trabajo creativo. La poesía se entiende aquí no solo como espectáculo, sino como un espacio de participación y expresión personal.
Esta vertiente de certamen completa la idea de Días de Poesía como plataforma de encuentro entre lectoras, autores emergentes y voces ya reconocidas. El festival busca así fortalecer una comunidad poética amplia, que trascienda los dos días de programación presencial.
El enfoque participativo conecta, además, con la voluntad del proyecto de usar la palabra como herramienta de construcción colectiva, en un momento en el que muchas personas buscan espacios donde compartir inquietudes, emociones y visiones del presente.
Viernes 20: comandos poéticos, aulas y librerías
La programación arranca el viernes 20 de marzo por la mañana con la aparición de los llamados «Comandos Poéticos», pequeñas brigadas literarias que recorrerán distintos puntos de la ciudad relacionados con la cultura y la educación. Sus intervenciones se conciben como irrupciones breves que insertan la poesía en la vida cotidiana.
Estos comandos actuarán en espacios como la Biblioteca del Obelisco, la Facultad de Humanidades de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), el IES Pepe Dámaso y otros enclaves que la organización prefiere mantener en secreto para preservar el factor sorpresa. La idea es que los versos aparezcan donde menos se esperan.
A las 11:00 horas, la jornada se detiene en la Facultad de Humanidades de la ULPGC, que acoge la charla y recital del poeta William González, galardonado con el Premio Hiperión de Poesía y el Premio Espasa de Poesía. Su obra aborda sin edulcorar realidades marcadas por la violencia, los abusos, las drogas y el dinero fácil, que el autor se empeña en desmitificar a partir de su propia experiencia vital.
Por la tarde, la actividad se traslada al territorio natural del libro: las librerías. A partir de las 18:00 horas, la Librería Sinopsis acoge una muestra poética con Dafne Benjumea, Ainara Tumise y Alba Tavío. En este encuentro se exploran voces que se mueven entre la poesía urbana, la oralidad y un lenguaje muy próximo a los códigos generacionales actuales.
A continuación, a las 19:00 horas, la Librería Aranfaybo se convierte en escenario para el recital de Annët Batllés, reconocida con el Premio Nacional de Poesía L de Lírica y el Premio Nacional de Poesía Slam Poetry. Su propuesta se centra en la dimensión oral, performativa y escénica de la poesía contemporánea, con una presencia física y teatral del texto que desborda la página.
La jornada concluye a partir de las 20:00 horas en el Castillo de Mata, donde se celebra un encuentro dedicado a la poesía performativa y al duelo de palabras, organizado por PoetrySlamLPGC. En este formato, las piezas poéticas se presentan como una suerte de combate creativo, en el que la interpretación y el ritmo resultan tan determinantes como el propio contenido del texto. El evento incluye, además, una nueva intervención de Annët Batllés.
Sábado 21: Día Mundial de la Poesía en clave colectiva
El sábado 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía, el festival despliega una programación que combina encuentros intergeneracionales, podcast en directo y un gran acto final en la Plaza de Santa Ana. La intención es que la palabra escrita se viva también como experiencia compartida y física.
La mañana comienza a las 11:30 horas en la Biblioteca Josefina de la Torre con la actividad «Versa Tú», un encuentro intergeneracional que invita a personas de distintas edades a leer en voz alta poemas propios o ajenos. La sesión contará con la participación de la poeta Juli Mesa, que ofrecerá una muestra de su trabajo.
Esta propuesta se apoya en la idea de que la poesía es, en el fondo, una conversación constante. Mesa entiende el hecho poético como un diálogo con otras voces, presentes y pasadas, y subraya la importancia de llevar el verso al cuerpo y al movimiento, entendiendo que la palabra forma parte tanto de la experiencia individual como del tejido colectivo de una ciudad.
A lo largo del sábado continuarán las intervenciones poéticas aleatorias en espacios públicos, concebidas como acciones artísticas que irrumpen en la rutina para sorprender al público con una experiencia cultural inesperada. Estas apariciones se plantean como gestos breves que recuerdan que la poesía puede surgir en cualquier esquina.
Ya por la tarde, a las 17:30 horas, la Sala Alboroto acoge la grabación en directo del podcast cultural Néctar, conducido por Alba Tavío, Ainara Oleaga, Katya Vázquez e Ina Delgado. Este espacio de conversación aborda temas de actualidad cultural desde una perspectiva crítica y abierta, y para la ocasión incorpora una muestra poética de Laura Sam, una de las voces más visibles del spoken word en el ámbito estatal.
El broche llegará a partir de las 20:00 horas en la Plaza de Santa Ana, donde se ha programado un acto final abierto al público que se concibe como una celebración colectiva de la palabra. El encuentro reunirá lecturas de poetas como Vivien Déniz y Laura Sam, la lectura del Manifiesto por el Día Mundial de la Poesía, un recital con banda en directo y la participación de la persona ganadora del poetry slam del día anterior, que será invitada a improvisar sobre el escenario junto a los músicos.
Videopoesía y cruce con otras artes
La clausura del festival incorpora también una importante presencia de lenguajes audiovisuales. En colaboración con el Maldito Festival de Videopoesía, Días de Poesía proyectará durante el evento de cierre cinco videopoemas seleccionados, que ejemplifican el potencial de este formato como vehículo para la palabra poética.
Estas piezas permiten acercarse a temas como las huellas del tiempo, las cicatrices personales y colectivas, la mirada de la mujer africana que sueña con ser otra mujer o el misterio de las raíces emocionales. Entre los títulos destacados se encuentran Diving Into The Wreck, de Adrienne Rich, y Talegazo, del creador grancanario Dailos Vega.
La proyección de videopoemas subraya el interés del festival por explorar territorios híbridos entre poesía, cine y arte contemporáneo. La palabra escrita se combina con imagen, sonido y montaje para proponer experiencias sensoriales que amplían las posibilidades del poema.
En este mismo espíritu de cruce entre disciplinas, la programación musical del acto de clausura aporta otra capa de lectura, evidenciando cómo la música y la poesía se dan la mano. De este modo, los textos pueden ser escuchados de formas distintas según el ritmo, la intensidad o la atmósfera musical que los rodee.
Todo ello se inscribe en una apuesta más amplia por entender la poesía como un campo permeable a la performance, la investigación crítica, el ritual y la experimentación escénica, algo que también se observa en las trayectorias de artistas como Vivien Déniz o Annët Batllés, presentes en el programa.
Voces y perfiles de las y los participantes
El cartel de Días de Poesía reúne un elenco diverso de poetas, artistas y creadoras que representan tanto la escena local como el panorama estatal contemporáneo. Sus trayectorias muestran distintas formas de entender la escritura, la performance y el trabajo con la palabra.
Entre las figuras destacadas se encuentra William González, conocido como «el poeta que escapó de las balas». Criado en una de las pandillas de sicarios más duras de Nicaragua, emigró a España para huir de ese entorno y ha convertido esa experiencia extrema en materia literaria. Sus libros, reconocidos con premios como el Hiperión y el Espasa de Poesía, exploran sin idealización la violencia y el mundo del narco, desde la mirada de quien ha conseguido salir de ese contexto.
Otro de los nombres propios del festival es Annët Batllés, artista multidisciplinar y poeta cuya obra se mueve entre la ironía, el humor y la vulnerabilidad. Galardonada con el Premio Nacional de Poesía L de Lírica y el Premio Nacional de Poesía Slam Poetry, trabaja en formatos donde la voz, el gesto y la presencia escénica son tan importantes como el texto. Actualmente prepara su primera obra teatral, lo que refuerza su vínculo con las artes escénicas.
La programación incorpora también a Laura Sam, poeta escénica y performer que ha hecho de la palabra un acto físico y eléctrico. Su trabajo se sitúa en la intersección entre poesía oral, música y escena, con un estilo en el que los versos se lanzan casi como manifiestos. Ha publicado poemarios como Incendiaria y ha desarrollado proyectos escénicos y discográficos ligados a la voz.
En la vertiente editorial y generacional, destaca la presencia de Dafne Benjumea, poeta que combina una escritura directa, urbana y marcada por la oralidad con una trayectoria vinculada a revistas y plataformas literarias. Autora de libros como Desde la hierba y Sol, su obra suele inscribirse en un registro cercano a los afectos cotidianos y al pulso de la ciudad.
Junto a ellas, el festival cuenta con la voz de Vivien Déniz, artista que trabaja en el cruce entre performance, escritura e investigación crítica. Su práctica explora el cuerpo como territorio político y archivo vivo de violencias estructurales, abordando cuestiones de identidad, género y memoria desde perspectivas disidentes y contemporáneas.
Experiencia corporal, diálogo generacional y comunidad
Una de las constantes del festival es la voluntad de entender la poesía como experiencia encarnada. Así lo plantea, por ejemplo, Juli Mesa, poeta y artista plástica de Lanzarote, para quien la palabra no se limita al libro, sino que circula en conversaciones cotidianas, mensajes de móvil o recuerdos familiares.
Su participación en la sesión «Versa Tú», en la Biblioteca Josefina de la Torre, se enlaza con una obra que aborda temas como la memoria familiar, el territorio canario o los vínculos afectivos. En su primer poemario, Soo, explora el pueblo de su madre y las relaciones de parentesco, en un trabajo que ha sido reconocido con el Premio Ana Santos Payán de Poesía.
Para Mesa, es clave que la gente pueda acercarse a la palabra de una forma más viva, con actividades que permitan experimentar el poema desde el cuerpo y la presencia física compartida. En su reflexión, hay un interés explícito por que la poesía sirva para imaginar otros presentes y futuros posibles, en tiempos marcados por la incertidumbre y la necesidad de lugares de cuidado.
En una línea complementaria, Alba Tavío subraya el carácter interdisciplinar del festival, que combina recitales, performance, música y podcast. A su juicio, estos formatos diversos son clave para llegar a personas que quizá no se acercan a la poesía más tradicional, pero sí se sienten interpeladas por nuevas formas de contar y de escuchar.
La presencia de proyectos como el podcast Néctar, impulsado por Tavío, Ainara Oleaga, Katya Vázquez e Ina Delgado, o de actividades de slam y spoken word, refuerza la idea de que la comunidad poética no se construye solo en el papel, sino también en los encuentros presenciales, las conversaciones y las colaboraciones entre disciplinas.
Este enfoque se extiende al conjunto del festival, que plantea la ciudad como un gran escenario compartido donde se cruzan generaciones, trayectorias y sensibilidades estéticas distintas, con el objetivo de que los versos encuentren nuevas formas de circular.
Poesía como herramienta de ciudad
A lo largo de sus dos jornadas, Días de Poesía se articula como mucho más que una suma de actos culturales puntuales. El proyecto concibe la poesía como una herramienta de encuentro, creación y participación colectiva, capaz de ocupar tanto las instituciones culturales como la calle.
Las acciones de los Comandos Poéticos, las lecturas encadenadas en bibliotecas, los recitales en librerías, los podcasts grabados en vivo o las intervenciones en plazas buscan, en conjunto, reconfigurar la relación entre ciudadanía y espacio público a través de la palabra. La ciudad se entiende así como un texto abierto que se puede reescribir, al menos por un fin de semana.
Para el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, el festival se inserta también en una estrategia más amplia de refuerzo de la vida cultural local y de posicionamiento de la capital en el mapa de iniciativas literarias del Estado y de Europa. La apuesta por formatos híbridos y por una programación que combina cercanía e innovación intenta situar a la ciudad en sintonía con tendencias actuales en torno a la poesía.
En última instancia, lo que propone Días de Poesía es que la poesía forme parte del día a día tanto como una conversación en una plaza o una canción que suena en un bar. Durante los días 20 y 21 de marzo, Las Palmas de Gran Canaria se convierte en un laboratorio urbano donde se prueba de qué maneras la palabra puede seguir diciendo algo relevante sobre quiénes somos, cómo vivimos y qué queremos imaginar para el futuro.