El Festival Internacional de Poesía de Granada convierte la ciudad en epicentro literario

Última actualización: 6 mayo, 2026
  • El Festival Internacional de Poesía de Granada celebra su XXII edición con más de 70 autores de 12 países y 23 sedes en la provincia.
  • La Huerta de San Vicente y la Alhambra se consolidan como escenarios centrales de un homenaje continuo a Federico García Lorca.
  • La programación combina poesía, música, cine y actividades educativas dirigidas a docentes, jóvenes y público infantil.
  • El FIP refuerza su papel como gran festival literario del sur de Europa y acto de resistencia cultural en torno al valor de la palabra.

Festival Internacional de Poesía de Granada

Granada vuelve a convertirse estos días en punto de encuentro imprescindible para la poesía. La XXII edición del Festival Internacional de Poesía de Granada (FIP) ha arrancado con una programación que se extiende por toda la ciudad y buena parte de la provincia, reforzando la imagen de este evento como uno de los grandes referentes literarios del sur de Europa.

Durante una intensa semana, entre el 4 y el 9 de mayo, más de setenta autores nacionales e internacionales participan en recitales, diálogos, talleres y propuestas musicales en espacios tan simbólicos como la Huerta de San Vicente, el Palacio de Carlos V de la Alhambra, el Centro Federico García Lorca o las facultades de la Universidad de Granada. Todo ello con un denominador común: reivindicar la palabra como refugio y puente en tiempos de ruido e incertidumbre.

Un festival que recorre Granada y su provincia

Sedes del Festival de Poesía de Granada

La nueva edición del FIP se presenta como un proyecto cultural de alcance territorial, con 23 sedes repartidas entre la capital y diferentes municipios de la provincia. Además de los escenarios históricos de Granada, como la Alhambra o la Huerta de San Vicente, el festival se despliega por lugares ligados a la memoria lorquiana, entre ellos la Huerta de San Vicente, el Museo Casa Natal de Federico García Lorca en Fuente Vaqueros o espacios universitarios clave como la Facultad de Ciencias de la Educación y la de Filosofía y Letras.

Este carácter itinerante bebe del espíritu de la Barraca lorquiana, que llevaba el teatro y la poesía a pueblos y rincones alejados de los grandes circuitos culturales. La codirectora del festival, Remedios Sánchez, subraya precisamente esa vocación de extender la literatura más allá del casco urbano, consolidando un modelo que entiende la cultura como motor de transformación para Granada y su entorno.

La programación también llega a catorce municipios de la provincia, con especial atención a las subsedes de Monachil, La Zubia, Pinos Puente, Almuñécar o Huétor Vega, donde se organizan encuentros con autores, recitales y actividades formativas. La idea es que tanto escolares como lectores adultos de los pueblos tomen contacto directo con la poesía contemporánea y la literatura infantil y juvenil.

Las instituciones que respaldan el festival —Ayuntamiento de Granada, Junta de Andalucía, Diputación Provincial, Gobierno de España y Universidad de Granada, entre otras— destacan que el FIP contribuye también a reforzar la candidatura de la ciudad a Capital Europea de la Cultura 2031, al integrar patrimonio, espacios abiertos y programación cultural en un mismo relato.

Una inauguración lorquiana en la Huerta de San Vicente

Inauguración del Festival de Poesía de Granada

El arranque oficial del festival ha tenido lugar en la Huerta de San Vicente, antigua residencia de verano de la familia García Lorca, convertida en corazón simbólico de esta edición. Entre los jardines del parque Federico García Lorca, la ciudad ha vivido una tarde de versos, música y memoria dedicada al poeta granadino.

La inauguración ha reunido a figuras destacadas de la poesía, el cine y la música. La poeta Raquel Lanseros se ha encargado de conducir el recital, dando paso a Olvido García-Valdés, una de las voces más influyentes de la poesía española contemporánea y Premio Nacional de Poesía, y al escritor mexicano Jorge Valdés Díaz-Vélez, reconocido con el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes.

Ambos poetas han mantenido una tertulia en la que la memoria de Lorca y la musicalidad del verso han servido de hilo conductor. Valdés Díaz-Vélez ha recordado la huella que dejó el autor granadino en su infancia lectora, cuando descubrió sus poemas antes incluso de comprender en profundidad su contenido, atraído sobre todo por el ritmo y la sonoridad del lenguaje.

La Huerta de San Vicente también ha acogido intervenciones de la escritora argentina Ana María Shua y de la actriz Macarena Gómez, que han contribuido a esa mezcla de disciplinas con la que el FIP busca ampliar los límites tradicionales de la poesía, abriéndola al cine, la interpretación y otras artes escénicas.

El cierre de la jornada inaugural ha estado en manos de la cantaora Ángeles Toledano, una de las voces emergentes del flamenco, acompañada por el también cantaor Juan Pinilla y el guitarrista Víctor Franco. Sus adaptaciones musicales de poemas lorquianos han convertido el recinto en un escenario donde se han entrecruzado flamenco, palabra y memoria histórica.

La palabra como resistencia y puente

La dirección del festival insiste en que esta edición no es solo una sucesión de actos culturales, sino un gesto de resistencia frente a la indiferencia, la guerra y el ruido. El codirector del FIP, Daniel Rodríguez Moya, ha defendido que la poesía funciona como un dique frente al miedo y la saturación de estímulos que caracterizan a la actualidad.

En sus intervenciones, Rodríguez Moya ha descrito la poesía como “el mejor puente posible” en un mundo marcado por conflictos y ruido mediático, y ha reivindicado el valor de la palabra como acto de subversión ante los algoritmos, la inteligencia artificial y la deshumanización. Según su planteamiento, el FIP trasciende el formato de festival para situarse como un espacio donde la cultura se convierte en refugio compartido.

En esta misma línea, Remedios Sánchez ha destacado que el proyecto se sostiene en una unidad institucional poco habitual, que ve en la literatura una herramienta de transformación social. La codirectora considera que el FIP se ha afianzado como el festival literario más relevante del sur de Europa, tanto por la calidad de los autores invitados como por su alcance territorial y su atención a públicos diversos.

La Universidad de Granada, sede de parte de las actividades, incide también en el impacto educativo del festival. La decana de la Facultad de Ciencias de la Educación ha señalado que el FIP contribuye a colocar la literatura en el centro de la formación de futuros docentes, reforzando el pensamiento crítico y la capacidad analítica del alumnado.

Poesía, música y cine: un programa abierto a todos los públicos

Una de las señas de identidad de esta edición es la combinación de géneros y disciplinas. El programa incluye recitales poéticos, encuentros literarios, conciertos, proyecciones y homenajes que buscan atraer tanto a lectores habituales como a personas menos familiarizadas con la poesía.

Entre los nombres destacados figuran autores de distintos continentes, con presencia de doce nacionalidades. En la nómina se encuentran poetas de gran trayectoria como Billy Collins, Mircea Cărtărescu o Ana María Shua, junto a narradores muy leídos en España como María Dueñas o Dolores Redondo. Esta mezcla de perfiles intenta favorecer cruces entre poesía, narrativa y otros formatos de creación.

El programa reserva también un espacio importante para la relación entre poesía y música. Uno de los momentos centrales será el homenaje a Omega, la obra de Enrique Morente y Lagartija Nick que marcó un antes y un después en la fusión entre flamenco, rock y textos de Federico García Lorca, además de versiones de Leonard Cohen. En este tributo participan Soleá Morente y Antonio Arias, bajo la coordinación de Juan Pinilla, en la Casa de la Cultura de Almuñécar.

Otra propuesta musical corre a cargo de la rapera Santa Salut, que conduce un taller de poesía y rap en la Universidad de Granada. Esta actividad se orienta a mostrar cómo la música urbana puede articular un discurso social y poético, acercando el verso a códigos y lenguajes cotidianos para el público joven.

La clausura del festival tendrá lugar en el Palacio de Carlos V, en la Alhambra, con un recital dedicado a la figura de San Juan de la Cruz. El cierre en un espacio tan emblemático refuerza la idea de que patrimonio histórico y creación contemporánea forman parte de un mismo tejido cultural.

Un programa académico volcado en la educación

El FIP dedica una parte importante de su agenda a un programa académico y formativo que se desarrolla especialmente en la Facultad de Ciencias de la Educación y la de Filosofía y Letras. El objetivo es que los futuros maestros y profesores descubran herramientas para acercar la literatura a las aulas de manera viva y cercana.

En la jornada inaugural de este bloque, la Facultad de Ciencias de la Educación ha acogido un encuentro con el escritor Eloy Moreno, autor de títulos como ‘Invisible’, ‘Cuentos para entender el mundo’ o ‘Diferente’. Durante la conversación con el estudiantado, Moreno ha defendido una literatura juvenil honesta, que no simplifique la realidad y que se atreva a tratar temas complejos con sensibilidad e inteligencia.

El autor ha explicado que su manera de escribir pasa por usar imágenes reconocibles y emocionales que cualquier lector pueda comprender, independientemente de la edad, y ha insistido en la necesidad de no tratar al público joven con condescendencia. También ha cuestionado el tópico de que los adolescentes no leen, recordando que hay una franja de edad —entre los 13 y los 17 años— especialmente activa en hábitos lectores.

En paralelo, el programa incluye un taller dirigido al profesorado de Bachillerato, impartido por el poeta y docente José María García Linares, centrado en cómo introducir la poesía en el aula de forma dinámica, así como sesiones dedicadas a la didáctica de la literatura infantil y juvenil.

La Facultad de Ciencias de la Educación, sede del FIP desde hace casi dos décadas, se consolida así como un laboratorio donde se cruzan teoría literaria, pedagogía y práctica poética, en línea con la idea de formar docentes capaces de crear lectores críticos y sensibles.

El soneto y los clásicos en clave contemporánea

Uno de los ejes temáticos de esta edición es la relectura de formas poéticas consideradas clásicas, como el soneto, y su vigencia en el presente. El festival ha organizado un diálogo entre Luis Alberto de Cuenca, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, y el escritor argentino Alejandro G. Roemmers, Premio Internacional Gustavo Adolfo Bécquer, para conmemorar el V Centenario del histórico encuentro entre Juan Boscán y Andrea Navaggiero en los jardines del Generalife.

Aquel encuentro renacentista se considera el momento clave de la introducción del soneto en la poesía española, y el FIP lo ha recuperado como símbolo de intercambio cultural. En su conversación, De Cuenca ha reivindicado el papel del oído en la escritura de sonetos, sosteniendo que hay una predisposición casi innata para dominar esta forma.

Roemmers, por su parte, ha descrito la experiencia de escribir sonetos como un desafío técnico que, con la práctica, ofrece una gran libertad expresiva. Según ha explicado, tras superar las exigencias formales, la estructura permite abordar prácticamente cualquier experiencia vital, algo que ambos poetas han ilustrado leyendo algunos de sus textos más representativos.

Este rescate del soneto se acompaña de un enfoque didáctico, acercando al público las claves de su métrica y su ritmo. En varias intervenciones se ha recordado la idea de Antonio Machado de que «cabe la vida entera en un soneto», utilizada como punto de partida para reflexionar sobre cómo una forma clásica puede seguir resultando actual.

La combinación de tradición y contemporaneidad se prolonga en otros actos del programa, donde la literatura infantil, la narrativa y la poesía lírica dialogan entre sí, mostrando que el canon puede revisitarse desde sensibilidades muy diversas.

Encuentros con jóvenes lectores y FIP Infantil

La conexión con el público más joven ocupa un lugar central en el diseño del festival. Dentro del FIP Infantil, patrocinado por la Fundación Caja Rural Granada, la Facultad de Filosofía y Letras ha recibido a más de quinientos escolares procedentes de distintos centros educativos de la provincia.

En este contexto, Eloy Moreno se ha reencontrado con los lectores más pequeños en un acto concebido como espacio de diálogo abierto. Los alumnos han acudido con ejemplares de sus libros en la mano, buscando dedicatorias y planteando preguntas sobre su oficio, sus temas y la forma en que aborda cuestiones como el acoso escolar o el uso de las redes sociales.

Durante la actividad se ha insistido en la lectura como herramienta de libertad personal y construcción de una mirada crítica. Representantes de la Fundación Caja Rural Granada han remarcado su compromiso con proyectos que fomenten el hábito lector desde edades tempranas, entendiendo la literatura como un elemento clave en la formación de ciudadanos independientes.

Las sesiones infantiles y juveniles se completan con propuestas como el taller de poesía y música urbana con Santa Salut, que pretende mostrar a adolescentes y jóvenes que el lenguaje poético también se expresa en formas cercanas a su día a día, desde el rap hasta otras manifestaciones de la cultura popular.

Esta apuesta por los nuevos lectores se conecta con la idea de que el festival no solo celebra la poesía existente, sino que también siembra el terreno para futuras generaciones de autores y lectoras, al ofrecerles modelos, referentes y contextos de participación activa.

Voces internacionales y diálogos interculturales

La dimensión internacional del FIP se refuerza en esta edición con la presencia de autores y autoras de doce países distintos, que participan en recitales, mesas redondas y encuentros en la capital y en la provincia. Esta diversidad de procedencias busca poner en común distintas tradiciones poéticas y perspectivas sobre temas compartidos, como el exilio, la violencia, la memoria o la identidad.

En el Centro Federico García Lorca, por ejemplo, la jornada de miércoles está marcada por la participación del escritor José María Merino, Premio Nacional de las Letras Españolas y miembro de la Real Academia Española, que dialoga con el poeta Rafael Soler sobre los límites entre realidad y ficción. Junto a ellos, se da cita un elenco de voces contemporáneas como Ángeles Mora, Tomás Sánchez Santiago, Corina Oproae, Antonio Praena y la escritora Karina Sáinz Borgo.

La programación internacional incluye también un recital en la Facultad de Filosofía y Letras con los poetas Hatif Janabi y Ahmad al Shahawy, acompañados por traductores como José Sarria y Hussein Nahaba, que facilitan al público el acceso a sus textos. Estos encuentros apuntan a la poesía como espacio de diálogo entre lenguas y culturas diversas.

Al mismo tiempo, en distintos municipios de la provincia se organizan actividades con nombres como Ana María Shua, Carolina Zamudio o Ana María Romero Yebra, reforzando la presencia de autoras latinoamericanas y europeas en la programación. La idea es que la literatura que se escribe en otros contextos llegue de primera mano a lectores andaluces.

El festival se presenta así como un tejido de conversaciones cruzadas entre territorios y generaciones, en las que Granada actúa como punto de encuentro y eje geográfico de un mapa poético mucho más amplio.

El FIP en la provincia: subsedes y participación ciudadana

Más allá de la capital, el FIP ha ido construyendo un mapa de subsedes que crece cada año. Municipios como Huétor Vega, Monachil, La Zubia o Pinos Puente se han incorporado a la red del festival, ofreciendo espacios propios para la poesía en entornos rurales y urbanos de menor tamaño.

En Huétor Vega, por ejemplo, el Carmen de San Rafael se ha convertido en escenario de encuentros con figuras de la poesía y la crítica literaria. En esta edición, la protagonista ha sido la poeta y catedrática María Rosal, Premio Andalucía de la Crítica, que ha compartido con el público su trayectoria, su trabajo en estudios de género y su defensa de la literatura infantil como pieza clave en la formación lectora.

Durante este acto, dirigido por el poeta y profesor José Cabrera Martos, se ha recordado la importancia de las bibliotecas públicas como refugio y puerta de acceso a la lectura, especialmente para quienes crecen en entornos con escasos recursos culturales. Rosal ha rememorado cómo su infancia entre estanterías públicas fue determinante para su vocación literaria.

La programación de la provincia también incluye encuentros en Guadix, donde la escritora Mónica Rodríguez se reúne con escolares; en La Zubia, con la poeta Alejandra Martínez de Miguel; y en otros municipios lorquianos como Fuente Vaqueros o Alfacar. La intención es que la poesía forme parte de la vida cotidiana de los pueblos, más allá de los grandes actos en la capital.

De este modo, el FIP se presenta como un festival que no solo recibe visitas, sino que sale al encuentro de sus públicos, adaptando formatos y actividades a las características de cada lugar, desde recitales íntimos a talleres participativos.

Instituciones, universidad y tejido cultural granadino

El respaldo institucional es otro de los pilares de esta edición. Representantes del Ayuntamiento de Granada, Junta de Andalucía, Gobierno de España, Diputación Provincial y Universidad de Granada han coincidido en señalar que el FIP contribuye a proyectar la imagen de la ciudad como capital literaria, reforzando su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031.

En la inauguración celebrada en la Huerta de San Vicente, la alcaldesa Marifrán Carazo ha subrayado que la ciudad ofrece un modelo cultural basado en la diversidad de espacios y propuestas, que abarca desde la Alhambra hasta plazas, facultades universitarias y centros culturales, configurando un mosaico de escenarios abiertos a la ciudadanía.

La Universidad de Granada, por su parte, se implica con profesorado, alumnado y equipos de gestión que participan en la organización y el desarrollo de las jornadas académicas, los encuentros con autores y las actividades del FIP Infantil. Desde el rectorado y las distintas facultades implicadas se insiste en que esta colaboración no se entiende como una obligación administrativa, sino como parte del propio ADN cultural de la institución.

El tejido cultural granadino, con espacios históricos como el café La Tertulia, también forma parte del imaginario del festival. Sus fundadores han recordado los orígenes del FIP hace más de veinte años, surgidos en conversaciones informales, y han lamentado el cierre reciente de ese local, convertido durante décadas en punto de encuentro para poetas, estudiantes y aficionados a la literatura.

El resultado es un ecosistema en el que instituciones, universidad, creadores y público comparten responsabilidades y protagonismo, haciendo posible una programación de gran amplitud que se sostiene en alianzas múltiples.

Con todo este despliegue de actos, sedes y voces, el Festival Internacional de Poesía de Granada consolida una edición que combina homenaje a Federico García Lorca, vocación pedagógica, apertura internacional y resistencia cultural. La ciudad y su provincia se ven atravesadas por recitales, conversaciones y talleres que ponen el foco en la palabra, desde los clásicos hasta las formas más contemporáneas, y que sitúan a Granada como un territorio donde la poesía sigue teniendo un lugar propio en la vida pública.

Festival «Días de Poesía»
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