- Bibliotecas y museos de toda España, con especial protagonismo de Andalucía y Galicia, programan talleres, cuentacuentos, cine y paseos literarios por el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.
- Universidades como la de Cádiz impulsan jornadas especializadas centradas en figuras clave de la literatura infantil, como Carlo Collodi y su Pinocho.
- Se organizan propuestas creativas para familias y público escolar, desde cuentacuentos con plastilina hasta talleres de cuentos, arteterapia y actividades inclusivas vinculadas al TEA.
- La efeméride sirve también para recomendar nuevos títulos infantiles y juveniles y para reivindicar el valor de los cuentos en tiempos de pantallas.

El Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, que se conmemora cada año el 2 de abril, vuelve a llenar bibliotecas, museos y espacios educativos de propuestas pensadas para que niños y niñas se acerquen a la lectura de una forma lúdica y cercana. En España, y muy especialmente en comunidades como Andalucía y Galicia, la programación se ha ampliado con talleres, cuentacuentos, cine, paseos literarios y encuentros académicos que ponen el foco en la literatura destinada a los más jóvenes.
A la vez, autoras, maestros y especialistas en fomento lector aprovechan esta fecha para reivindicar el papel de los cuentos en una época marcada por las pantallas. Desde talleres creativos en bibliotecas municipales hasta jornadas universitarias dedicadas a clásicos como Pinocho, el calendario de actividades muestra que la literatura infantil y juvenil sigue siendo una herramienta poderosa para trabajar emociones, pensamiento crítico e imaginación.
Día del Libro Infantil y Juvenil: origen y sentido de la efeméride
El 2 de abril no es una fecha elegida al azar: coincide con el nacimiento de Hans Christian Andersen, el célebre autor danés de relatos como «El patito feo», «La sirenita» o «El soldadito de plomo». Desde hace décadas, esta jornada se celebra en todo el mundo como un recordatorio de la importancia de acercar los libros a los niños desde sus primeros años.
En España, la efeméride se ha consolidado como una cita fija en el calendario cultural. Bibliotecas públicas, museos, universidades y ayuntamientos diseñan para estas fechas programas específicos dirigidos a familias, centros educativos y mediadores de lectura, combinando propuestas recreativas con actividades formativas.
Las administraciones culturales insisten en que estos eventos no son solo un gesto simbólico. Se busca fomentar el hábito lector entre la infancia y la adolescencia, ofrecer herramientas a padres y docentes, apoyar certámenes literarios, y recordar que el acceso a los libros es un derecho cultural básico.
La cercanía con otras conmemoraciones, como el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, facilita además la organización de iniciativas conjuntas, donde la lectura se vincula a la inclusión, la diversidad y la accesibilidad de los contenidos.
Universidad de Cádiz: Pinocho y el bicentenario de Collodi
Entre las propuestas con mayor peso académico destacan las II Jornadas Internacionales del Día del Libro Infantil y Juvenil, organizadas por la Universidad de Cádiz. Estas jornadas se celebran en la Sala de Conferencias Alicia Plaza de la Facultad de Ciencias de la Educación, en el Campus de Puerto Real, y reúnen a especialistas en literatura infantil y juvenil de distintos ámbitos.
En esta edición, la reunión se centra en la celebración del bicentenario del nacimiento de Carlo Collodi (1826-2026), creador de Las aventuras de Pinocho. El programa propone una mirada amplia sobre la vigencia del personaje, examinando su dimensión ética y pedagógica y su influencia en las obras actuales dirigidas a niños y jóvenes.
La jornada se abre con una presentación institucional a cargo de Lucía Pilar Cancelas y Ester Trigo Ibáñez, profesoras de la propia universidad. Su intervención sirve para contextualizar la figura de Collodi y el impacto internacional que ha tenido su famoso muñeco de madera, convertido en icono de la literatura infantil universal.
A continuación, el escritor Gustavo Martín Garzo, galardonado con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, imparte la conferencia inaugural. En ella aborda la fuerza simbólica de Pinocho, su capacidad para seguir dialogando con la infancia actual y las múltiples lecturas que permite este personaje más allá de la historia moralizante clásica.
El programa se completa con otras ponencias especializadas. Paula Rivera, también de la Universidad de Cádiz, analiza la reinterpretación de Pinocho desde la perspectiva creativa y didáctica de Gianni Rodari, uno de los grandes renovadores de la literatura infantil del siglo XX. Por su parte, Santiago Yubero, director del Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y la Literatura Infantil de la Universidad de Castilla-La Mancha, reflexiona sobre el valor educativo de Pinocho como herramienta para trabajar el desarrollo ético y emocional de los menores.
La parte más dialogada de las jornadas llega con la mesa redonda ¿Es Pinocho un buen modelo hoy?, en la que participan Michel Santiago del Pino (Universidad de Cádiz), Pablo Moreno (IES Ciudad de Hércules) y Gema García (Biblioteca Pública Provincial de Cádiz). Este debate permite confrontar visiones sobre el personaje como referente literario en la actualidad y sobre su encaje en contextos educativos concretos.
Como cierre, se propone el taller participativo ¿Qué pasaría si…?, conducido por Pilar Calderón y Rocío Maraver. La actividad se centra en la creatividad y la construcción de historias a partir de la mentira como recurso literario, tomando como punto de partida el universo de Collodi para invitar a los asistentes a experimentar con las posibilidades del relato.
Andalucía: bibliotecas y museos vuelcan su programación en la literatura infantil
En paralelo al ámbito universitario, la red de bibliotecas públicas y museos andaluces, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, despliega un amplio programa de actividades a lo largo del mes de abril. El objetivo es claro: aproximar los libros a la población infantil y juvenil a través de propuestas variadas que combinan juego, arte y lectura.
La programación incluye talleres, cuentacuentos, teatro, presentaciones de libros y exposiciones, repartidos por diferentes provincias. La propia consejería subraya que se trata de una apuesta firme por utilizar los espacios culturales como lugares de encuentro entre niños, familias y literatura, más allá del mero préstamo de ejemplares.
Una de las iniciativas más destacadas es la exposición que se inaugura en la Biblioteca Provincial de Cádiz. La muestra está dedicada a Pinocho, aprovechando el segundo centenario del nacimiento de Carlo Collodi, y se presenta como un recorrido por ediciones, adaptaciones y materiales que evidencian la popularidad duradera del personaje.
Esta exposición, que se prolonga durante todo el mes hasta el 30 de abril, incluye una guía de lectura pensada para orientar a familias, docentes y mediadores. Además, se complementa con un taller creativo de manualidades sobre Pinocho que se celebra en la propia biblioteca, donde los más pequeños pueden trabajar con sus manos mientras se acercan a la historia del niño de madera.
El protagonismo de Pinocho en Cádiz no se queda en las vitrinas de la biblioteca. El personaje también aparece en el Museo de Cádiz a través de un títere de la colección de La Tía Norica, uno de los referentes del teatro de marionetas de la ciudad. Esta pieza muestra cómo los clásicos de la literatura infantil han pasado a formar parte del imaginario popular y de las artes escénicas tradicionales.
Cuentos, teatro y exposiciones en bibliotecas y museos andaluces
Más allá de Cádiz, otras bibliotecas andaluzas se suman con propuestas específicas. En Granada, la Biblioteca de Andalucía programa para el 6 de abril una sesión de narración oral familiar titulada «¡Cuidado, libros sueltos!», a cargo de la narradora Noelia Camacho. El mismo día se inaugura una exposición en la Biblioteca Provincial de Málaga con las últimas novedades en literatura infantil y juvenil, que se mantiene en cartel hasta el 18 de abril.
La Biblioteca Provincial de Jaén acoge ese 6 de abril una representación teatral de «El patito feo», con la compañía Small Clowns y dos pases programados para facilitar la asistencia de familias. Además, el 16 de abril organiza una sesión de cuentacuentos infantil a cargo del narrador Blas Rueda, reforzando el peso de la oralidad como vía de acceso a los libros.
Las actividades no se limitan a las bibliotecas. Los museos andaluces también incorporan el cuento como herramienta educativa. El Museo de Jaén lanza el taller familiar «Un gran viaje», que combina arte y folklore a partir de un relato editado por el propio centro sobre su colección, planteando una experiencia conjunta para niños y adultos.
En el Museo de Málaga, el 2 de abril se presenta el cuento «La dama que perdió la cabeza», inspirado en una escultura romana femenina que preside la entrada del museo. El relato sirve de hilo conductor para introducir a los visitantes más jóvenes en las colecciones arqueológicas y artísticas del espacio, dando contexto a una pieza que muchos ya conocen visualmente.
La programación se completa con propuestas en otros enclaves culturales. El Museo Arqueológico de Granada organiza el 7 de abril una mesa redonda dedicada a la capacidad de los cuentos para transmitir la arqueología de forma accesible, con la participación de escritores e ilustradores. El Museo de Almería plantea para el 10 de abril un viaje a la prehistoria a partir del cuento «Atrévete a viajar a la Prehistoria», de María del Pilar López Gómez, incluido en la colección «Cuéntame un Museo».
Lectura, naturaleza y cine en bibliotecas locales
Más allá de los grandes centros, bibliotecas municipales y comarcales también se suman a la fiesta del libro infantil con propuestas propias. La Biblioteca de Maceda, por ejemplo, diseña un programa específico para estos días, dirigido a fomentar la lectura, la imaginación y la creatividad entre el público infantil y sus familias.
Las actividades arrancan el 1 de abril a las 11:30 horas con un taller de bombas de semillas. Esta iniciativa combina el contacto con la naturaleza y la sensibilización ambiental con la idea de que los libros pueden ser punto de partida para proyectos prácticos, en los que se une aprendizaje y juego.
El propio 2 de abril, la biblioteca organiza una sesión de cine infantil con dos proyecciones en horario de tarde. A las 18:00 se emite «O Grúfalo», dirigida a los más pequeños, y a las 19:00 se ofrece «Salta!», recomendada para mayores de 8 años. La selección pone en valor las adaptaciones audiovisuales de relatos infantiles y muestra cómo cine y literatura pueden complementarse.
Este tipo de propuestas apuntan a un enfoque amplio del Día del Libro Infantil y Juvenil: no se trata solo de leer en silencio, sino de crear espacios de ocio cultural compartido, donde libros, películas y actividades manuales sirvan de excusa para reunir a la comunidad en torno a las historias.
Talleres creativos y cuentacuentos: del plastilina a la tradición oral
La programación de estas fechas también deja espacio para experiencias más íntimas en bibliotecas de barrio. En la Biblioteca María Teresa León se ha organizado, para el martes 31 de marzo, un cuentacuentos interactivo-taller de plastilina basado en el clásico de «Caperucita Roja», coincidiendo con la celebración del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.
La propuesta parte de una idea sencilla: en lugar de limitarse a escuchar la narración, los pequeños asistentes modelan con plastilina a los personajes del relato. Así, van creando a Caperucita, su cesta, el lobo, la abuela y el leñador, mientras reconstruyen la trama. Este enfoque busca reforzar la participación y transformar a los niños en protagonistas activos del cuento.
El taller tiene como objetivos principales estimular la creatividad, mejorar la concentración y trabajar la paciencia, al tiempo que se fomenta la atención al detalle. También se destaca el componente emocional: manipular plastilina puede resultar relajante y ayudar a reducir el estrés, algo especialmente valorado en edades tempranas.
La actividad, con inicio a las 12:00 y una duración aproximada de una hora y cuarto, está dirigida a menores de entre 3 y 10 años. En el caso de los niños de 3 a 5 años, se requiere la presencia de un adulto acompañante, lo que convierte el taller en una experiencia compartida entre padres e hijos.
Para participar es necesario disponer del carné de biblioteca y realizar inscripción previa en el propio centro a partir del 20 de marzo. El aforo está limitado a 15 plazas, que se asignan por orden de inscripción, garantizando así un grupo reducido y un trato más personalizado.
Lectura e inclusión: Día del Libro Infantil y TEA
El calendario de abril suma otro hito relevante: el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, también el 2 de abril. Esta coincidencia ha llevado a algunos centros a diseñar actividades que combinan ambas efemérides, poniendo el foco en la lectura como herramienta inclusiva.
La Biblioteca Provincial de Granada organiza el 10 de abril un encuentro centrado en el poder de la lectura y la escritura como formas de conexión y comunicación. La sesión corre a cargo del escritor David Gómez y busca visibilizar cómo los libros pueden favorecer la empatía, el entendimiento y el respeto hacia las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
En paralelo, el Museo de Bellas Artes de Granada prepara para el 8 de abril un taller de arteterapia orientado a miembros de la Asociación Granadina de Síndrome de Asperger-TEA. La propuesta combina un recorrido adaptado por la colección permanente, de la mano de Alberto Cordón, con un posterior taller de expresión artística donde los participantes trabajan a partir de las obras vistas.
También en clave de inclusión, el Museo de Jaén mantiene hasta el 30 de abril la actividad «Diosa de la sabiduría y de las artes», centrada en un busto de Minerva en terracota del siglo II. Esta pieza se integra en el programa «Un museo para todxs», que vincula la colección con la acción social de una entidad seleccionada, en esta ocasión la asociación Horizonte Asperger, subrayando la relación entre patrimonio, lectura de imágenes y trabajo social.
La mirada de los mediadores: cuentos en tiempos de pantallas
Más allá de las instituciones, la voz de quienes trabajan a pie de aula o de biblioteca aporta una perspectiva valiosa sobre el estado de la lectura infantil. Una de ellas es Isabel Sánchez, maestra, madre, autora y cuentacuentos, que participa en espacios de radio de la Región de Murcia con motivo del Día del Libro Infantil y Juvenil para reflexionar sobre el papel de los cuentos hoy.
Sánchez defiende que la lectura sigue siendo una herramienta clave para ayudar a los niños a entender el mundo, gestionar sus emociones y construir una autoestima saludable desde edades muy tempranas. Su labor se centra en sesiones donde combina narración oral, marionetas y dinámicas participativas, convencida de que los menores conectan más con las historias cuando forman parte activa de ellas.
En su libro Mi pequeño caballito de mar, la autora aborda temas como la autoestima y la aceptación de las diferencias a través de la fantasía. El protagonista, un caballito de mar de color turquesa que se siente observado y tímido, termina descubriendo que aquello que le hace distinto es precisamente su principal fortaleza, un mensaje que resuena con muchos lectores infantiles y sus familias.
Respecto a la competencia de las pantallas, Isabel Sánchez reconoce que captar la atención de niños y jóvenes resulta más complejo en un entorno saturado de estímulos. Sin embargo, sostiene que los libros pueden seguir generando ilusión si se presentan de forma atractiva, se adaptan a cada edad y se integran en rutinas cotidianas, como el momento de leer antes de dormir.
Entre sus recomendaciones, insiste en el papel del entorno familiar. Considera fundamental que en casa se vea a los adultos leer, se compartan historias en voz alta desde que los niños son bebés y se respeten los ritmos individuales. Para ella, cada menor tiene una historia con la que puede sentirse identificado; la clave está en encontrar esos libros puente que abren la puerta al hábito lector.
Clásicos y nuevas voces para el Día del Libro Infantil y Juvenil
La celebración del Día del Libro Infantil y Juvenil también sirve para rescatar clásicos y destacar novedades que amplían el abanico de lecturas disponibles. En el terreno de las obras universales, siguen ocupando un lugar destacado títulos como «El Principito», de Antoine de Saint-Exupéry, que se ha convertido en lectura de referencia para sucesivas generaciones gracias a su combinación de fábula sencilla y reflexión profunda sobre lo esencial.
Junto a él, propuestas como «El príncipe destronado», de Miguel Delibes, presentan una mirada menos idealizada de la infancia, explorando emociones como los celos o el desconcierto ante la llegada de un nuevo hermano. La voz de Quico, el niño protagonista, permite a los lectores adultos volver a ponerse en la piel de su propia niñez y a los más jóvenes reconocerse en conflictos cotidianos.
Otro clásico que sigue muy presente es «Alicia en el País de las Maravillas», de Lewis Carroll, donde el juego con el absurdo y la lógica invita a replantear lo que se da por hecho. Estas obras, a menudo asociadas al público infantil, funcionan también como lecturas compartidas entre generaciones, lo que las hace especialmente apropiadas para fechas como el 2 de abril.
En paralelo, el mercado editorial en España continúa incorporando nuevos títulos dirigidos a distintas franjas de edad, desde álbumes ilustrados para primeros lectores hasta novelas juveniles más extensas. Entre las recomendaciones recientes aparecen historias que abordan la timidez, la neurodivergencia, la diversidad familiar o la inclusión de una forma cercana, así como relatos que apuestan directamente por el humor o la aventura.
Las librerías y bibliotecas aprovechan estos días para elaborar selecciones por edades y temáticas, con el fin de facilitar la elección a familias y educadores. El interés por temas como la gestión emocional, la historia, la ciencia o el deporte se refleja en los catálogos, que tratan de responder a la curiosidad de los lectores más jóvenes sin perder de vista la calidad literaria y gráfica.
El conjunto de actividades, encuentros y lecturas que orbitan en torno al Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil confirma que, pese a los cambios en los hábitos de ocio, los cuentos y las novelas para niños y jóvenes mantienen un lugar central en la vida cultural. Desde grandes instituciones universitarias y museísticas hasta pequeñas bibliotecas de barrio, pasando por mediadores y autores que trabajan directamente con la infancia, la apuesta es común: ofrecer historias que acompañen, entretengan y ayuden a crecer a las nuevas generaciones.

