Día del Libro en Zaragoza: programa, espacios y protagonistas

Última actualización: 21 abril, 2026
  • El centro de Zaragoza se convierte en una gran librería al aire libre con 115 expositores y hasta 350 autores firmando ejemplares durante 12 horas.
  • El recorrido se amplía y suma la plaza Salamero a los espacios tradicionales del paseo de la Independencia, plaza Aragón y plaza Santa Engracia.
  • Las 27 Bibliotecas Públicas Municipales organizan alrededor de 30 actividades para todas las edades, con talleres, cuentacuentos, clubes de lectura y encuentros literarios.
  • El cartel del Día del Libro está diseñado por Pilar Aznar y utiliza letras capitulares como símbolo del inicio de la lectura y de la ventana al aprendizaje.

Día del Libro en Zaragoza

Zaragoza vuelve a volcarse con el Día del Libro convirtiendo su centro urbano en un gran escaparate para editoriales, librerías, autores y lectores. La cita, que coincide con la festividad de San Jorge, transforma el paseo de la Independencia y su entorno en una inmensa librería al aire libre donde se mezclan compras, firmas, charlas informales y actividades culturales para todas las edades.

Además de los expositores en la calle, la red de 27 Bibliotecas Públicas Municipales pone en marcha una programación específica con cerca de 30 propuestas que se reparten a lo largo de varios días. De esta manera, la celebración no se limita al 23 de abril, sino que se extiende en forma de talleres, lecturas públicas, encuentros literarios y actividades familiares repartidas por los barrios de la ciudad.

Un gran paseo de libros en el corazón de Zaragoza

Feria del Día del Libro en Zaragoza

El eje central de la jornada será, un año más, el paseo de la Independencia, que se convierte en el punto neurálgico de la feria. A este entorno se suman la plaza de Aragón, la plaza de Santa Engracia y, como gran novedad, la plaza de Salamero, que se incorpora para dar respuesta a la creciente demanda de espacio por parte de expositores y entidades participantes.

En total, se instalarán 115 expositores distribuidos en 175 arcadas y espacios habilitados, frente a las poco más de 150 del año anterior, según los datos facilitados por la Comisión Permanente del Libro (COPELI), entidad organizadora. Entre los puestos habrá 25 librerías, 49 editoriales y distribuidoras, una gran superficie y una treintena larga de asociaciones y colectivos vinculados al libro y la lectura.

A lo largo del recorrido estarán presentes organizaciones como la Asociación Aragonesa de Escritoras y Escritores, la Asociación Aragonesa de Autores de Cómic o la asociación de Libro Viejo, además de otras 36 entidades que completan un mapa diverso del sector. Algunas de estas entidades agrupan a decenas de autores y autoras, de modo que su presencia multiplica las firmas y actividades concentradas en un único estand.

La feria funcionará con horario ininterrumpido, con los puestos abiertos desde primera hora de la mañana hasta la noche. El tramo oficial se sitúa entre las 9:00/9:30 y las 21:00/21:30 horas, aunque cada librería, editorial o asociación puede organizar sus turnos internos de presencia y firmas dentro de esa franja. Esto permite que haya movimiento constante de escritores a lo largo de las doce horas de jornada.

Entre los expositores se espera la participación de alrededor de 350 autores y autoras, que se irán relevando para firmar ejemplares, conversar con los lectores y presentar novedades. Para muchos sellos aragoneses, esta fecha supone un escaparate privilegiado en el que reforzar el vínculo con el público local y dar visibilidad a su catálogo.

Autores, firmas y ambiente lector durante doce horas

Autores firmando en el Día del Libro de Zaragoza

La actividad en los stands se prolongará de forma continuada durante toda la jornada. Se programan doce horas ininterrumpidas de firmas, con escritores locales y de fuera de Aragón que acudirán para encontrarse con sus lectores. La organización recalca que el 23 de abril se ha consolidado como una cita de referencia para el sector editorial aragonés, con un respaldo notable del público.

Además de las firmas, se repartirán 6.550 claveles, 5.000 programas de mano y 10.000 marcapáginas con un código QR que da acceso a toda la programación actualizada de la jornada. Se han editado también unos 300 carteles físicos del evento, que se han distribuido por librerías, bibliotecas y otros espacios culturales para reforzar la visibilidad de la cita.

El ambiente festivo se complementa con la participación de espacios culturales como el Teatro de las Esquinas, que vuelve a sumarse con representaciones en la plaza de Santa Engracia, junto a la Oficina de Correos. De este modo, la oferta literaria se combina con propuestas escénicas, reforzando el carácter cultural global de la jornada.

Desde la Diputación Provincial de Zaragoza, su responsable de Archivos y Bibliotecas ha subrayado que este Día del Libro es uno de los eventos culturales más relevantes de la comunidad, tanto por la visibilización de la producción literaria aragonesa como por su capacidad de atraer público de todas las edades. El Gobierno de Aragón, por su parte, insiste en que el Día del Libro en Aragón es, por participación y alcance, uno de los más importantes del país.

COPELI y las instituciones organizadoras destacan también el impacto económico y laboral del sector del libro en la comunidad. Según los datos que manejan, editoriales y librerías aragonesas contribuyen a mantener más de 2.000 puestos de trabajo, en un contexto marcado por la fuerte competencia de grandes grupos editoriales y una oferta de novedades que se renueva prácticamente cada semana.

Bibliotecas municipales: actividades para todo tipo de lectores

La celebración en la calle se complementa con un amplio programa en la red de Bibliotecas Públicas Municipales del Ayuntamiento de Zaragoza. En total, se han organizado unas 30 actividades distintas que se desarrollarán en las 27 bibliotecas de barrio, con propuestas para público infantil, juvenil y adulto.

El pistoletazo de salida de esta programación fue la lectura pública en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento, en la que se rindió homenaje al escritor turolense Javier Sierra por su trayectoria literaria. La jornada incluyó también un encuentro entre el propio Sierra y el periodista Antón Castro en el Museo del Foro Romano, en el que se abordó su obra y la importancia de la lectura en la sociedad actual.

En los próximos días, las bibliotecas acogerán talleres de escritura creativa, sesiones de narración oral y cuentacuentos, exposiciones bibliográficas y encuentros con autores. Entre las propuestas destaca el taller “De la lectura a la escritura creativa”, organizado junto a la Universidad Popular de Zaragoza y que tendrá lugar en la Biblioteca Pública Andresa Casamayor, pensado para impulsar la participación ciudadana en los procesos de creación literaria.

La programación se completa con clubes de lectura, actividades participativas y propuestas específicas para público infantil y familiar, con el objetivo de fomentar el hábito lector desde edades tempranas. Las bibliotecas se consolidan así como espacios de encuentro y dinamización cultural en los barrios, más allá de su función tradicional como lugares de préstamo.

La consejera municipal de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández, ha remarcado la necesidad de mantener un compromiso conjunto entre instituciones y sector privado para seguir alimentando el deseo lector. A su juicio, la alta participación ciudadana en cualquier actividad literaria muestra que Zaragoza cuenta con una base lectora sólida, a la que el Ayuntamiento quiere responder con programación continua a lo largo del año.

Semana de las Letras de Torrero y Premio Criticón

Dentro del programa municipal, uno de los ejes más consolidados es la Semana de las Letras de Torrero, que alcanza su vigésimo tercera edición bajo el lema “Historias dibujadas”. En esta ocasión, el protagonismo recae en el cómic y la narración gráfica, una forma de lectura que gana peso entre distintos perfiles de público.

Durante varios días, el barrio de Torrero acoge charlas, talleres, exposiciones y actividades culturales que exploran el lenguaje de la historieta y la ilustración. La iniciativa implica a creadores, asociaciones vecinales y colectivos del barrio, lo que la convierte en una cita muy arraigada en la vida cultural de la ciudad y un ejemplo de cómo la lectura puede integrarse en el tejido social.

Otro de los momentos destacados es la Gala del Premio Criticón de Literatura Juvenil, que actúa como colofón de la programación en torno al Día del Libro. Esta iniciativa pone en el centro a los jóvenes lectores, que ejercen de jurado literario, eligiendo las obras ganadoras y participando activamente en el debate sobre los libros que más les han marcado.

El Premio Criticón se ha consolidado como una referencia en el ámbito de la literatura juvenil en Aragón, al ofrecer un espacio de reconocimiento tanto a autores como a lectores adolescentes. La gala, que se celebra a finales de abril, reúne a estudiantes, docentes y profesionales del libro, reforzando la idea de que fomentar la lectura entre los más jóvenes es una inversión a largo plazo.

Con estas iniciativas, Zaragoza no solo celebra una jornada festiva el 23 de abril, sino que extiende el espíritu del Día del Libro a todo un ciclo de actividades, en el que se cruzan cómic, narrativa juvenil, encuentros con autores, propuestas educativas y dinamización de barrios.

Organización, entidades implicadas y sector del libro aragonés

El Día del Libro en Zaragoza está coordinado por la Comisión Permanente del Libro (COPELI) y cuenta con el apoyo de la Diputación Provincial de Zaragoza, el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón. Esta alianza institucional permite poner en marcha una programación amplia que combina la feria en la calle con actividades en bibliotecas, teatros y otros equipamientos culturales.

Desde la organización se destaca que la ampliación del espacio expositivo, con la incorporación de la plaza de Salamero, responde a una “avalancha de solicitudes” para instalar puestos. Esta demanda se interpreta como un síntoma del buen momento de vitalidad creativa del sector del libro en Aragón y del interés del público por participar en la jornada.

Representantes de COPELI recuerdan que las empresas culturales del libro, aunque no manejan grandes volúmenes de facturación comparables a otros sectores, “alimentan el alma de la ciudad” y contribuyen a definir su identidad. Frente a la competencia de grandes grupos y la sobreproducción editorial, se insiste en la importancia de apoyar a las editoriales y librerías aragonesas, que a menudo trabajan con catálogos cuidados y tiradas ajustadas.

Desde el sector se señala que las ventas de libros tienden a mantenerse estables y que la principal dificultad es la gran cantidad de novedades semanales que llegan a las librerías, en muchos casos impulsadas por grandes grupos. Esto complica la presencia de sellos locales más pequeños, que editan unos pocos títulos al año y deben esforzarse por encontrar su hueco en los estantes.

Aun así, los libreros subrayan que el 23 de abril es una fecha especialmente importante en términos de facturación, aunque recuerdan que el éxito de ese día se apoya en muchas horas de trabajo previas y posteriores. La jornada se entiende como una oportunidad para afianzar la relación con los lectores, recomendar títulos y dar protagonismo a la producción aragonesa.

El cartel: letras capitulares como ventana a la lectura

La imagen oficial de esta edición del Día del Libro en Zaragoza lleva la firma de Pilar Aznar, diseñadora del estudio 12caracteres. Su propuesta se centra en las letras capitulares, esas iniciales de gran tamaño que abren un texto o un párrafo y marcan el arranque de la lectura. A partir de esa idea, el cartel sugiere que cada libro es una ventana al descubrimiento, al aprendizaje y a nuevas experiencias.

El diseño conecta también la lectura con la naturaleza y el aire libre, muy presentes durante estos días en los que las calles se llenan de puestos y lectores. Para ello, se ha trabajado con capas de papel real superpuestas, fotografiadas desde arriba, de forma que la composición genera un efecto visual que recuerda a una ventana abierta. La elección del papel enfatiza el valor del libro como objeto físico frente a la saturación de estímulos digitales.

Con este planteamiento, el cartel reivindica que el libro sigue siendo parte esencial de la vida cotidiana y del entorno, y no solo un soporte más entre tantos. La apuesta por una estética sencilla pero simbólica busca resultar reconocible para cualquier lector, al tiempo que resume el espíritu de la jornada: abrir una puerta al mundo de la lectura desde el espacio público.

La difusión de esta imagen en carteles, programas y materiales informativos ayuda a unificar visualmente todas las actividades vinculadas al Día del Libro, tanto en la feria del centro como en las bibliotecas, barrios y otros espacios colaboradores. Así, la ciudadanía identifica rápidamente los actos que forman parte de la celebración y puede organizar mejor sus visitas y recorridos por los diferentes puntos de la ciudad.

Con la ampliación de espacios, la implicación del tejido editorial y librero, la programación en las bibliotecas municipales y propuestas como la Semana de las Letras de Torrero o el Premio Criticón, Zaragoza consolida el Día del Libro como una cita clave en el calendario cultural aragonés, en la que la ciudad entera se vuelca para reivindicar la lectura, el encuentro entre autores y lectores y el papel del libro en la vida cotidiana.

día del libro 2025
Related article:
Todo lo que necesitas saber sobre el Día del Libro