- El festival De Poesía por Getafe se celebra durante abril en distintos espacios del municipio, con el Espacio Mercado como epicentro.
- La programación combina poesía, música, exposiciones, talleres y actividades en bibliotecas y centros cívicos.
- Cuenta con comisariado del poeta Mario Obrero y una fuerte apuesta por el talento joven y la participación ciudadana.
- Refuerza su dimensión internacional y social con colaboraciones europeas y una clara vertiente ecológica y de compromiso social.
Getafe vuelve a llenarse de versos con una nueva edición de De Poesía por Getafe, un festival que transformará durante varios días las calles, bibliotecas y centros culturales del municipio en un gran escenario literario. La cita, que se desarrollará a lo largo de la segunda quincena de abril, propone una agenda intensa donde se dan la mano poesía, música, artes visuales y compromiso social.
El Ayuntamiento y las entidades culturales implicadas han diseñado un programa que busca acercar la creación poética a todo tipo de públicos, desde quienes siguen habitualmente la escena literaria hasta quienes se asoman por primera vez a un recital. La idea de la poesía como punto de encuentro recorre toda la programación, que apuesta por actividades abiertas, participativas y repartidas por distintos barrios de la ciudad.
Un festival que impregna toda la ciudad
Durante los días que dura De Poesía por Getafe, el municipio se convierte en un circuito cultural en continuo movimiento. Bibliotecas, centros cívicos, salas de exposiciones y espacios al aire libre se suman a la agenda del festival, con el Espacio Mercado como centro neurálgico de las principales actividades.
El concejal de Cultura, Luis Domínguez, ha subrayado que las calles y espacios públicos de Getafe “se llenarán de poemas, música y pintura”, invitando tanto a vecinos como a visitantes a participar en lo que define como una gran celebración colectiva. La voluntad institucional es reforzar el papel de la cultura como herramienta para la convivencia y la reflexión, además de consolidar a la ciudad como referente literario en el sur de Madrid.
La programación se extiende a lo largo de unos diez días, con propuestas casi a diario: presentaciones de libros, coloquios, actividades de fomento de la lectura, cuentacuentos, talleres creativos, conciertos y lecturas dramatizadas, siempre con la palabra poética como hilo conductor. La Red de Bibliotecas Municipales y los centros cívicos desempeñan un papel clave en este despliegue, llevando los versos a los distintos barrios.
Además de las actividades en interiores, el festival también apuesta por acciones de calle y propuestas abiertas que buscan sorprender al público en su vida cotidiana, reforzando la idea de que la poesía puede aparecer en cualquier rincón de la ciudad y no quedarse solo en los espacios culturales más habituales.

Exposiciones, conciertos y recitales como ejes del programa
El arranque oficial del festival está marcado por la apertura de dos muestras organizadas junto a La Carpa Creadores de Getafe, que articulan el vínculo entre poesía y artes plásticas. En el Espacio Mercado se inaugura la exposición “Haiku”, mientras que en la sala de exposiciones Lorenzo Vaquero abre sus puertas “Trazos y Rimas II”, generando un diálogo entre imagen y palabra que acompaña al público durante toda la programación.
Entre los platos fuertes del cartel destaca el concierto de Lichis junto a Due Country, programado en horario de tarde en el Espacio Mercado. Esta propuesta musical se integra en el espíritu del festival, subrayando la conexión entre letra y melodía y acercando al público la idea de que la poesía también se canta.
En ese mismo escenario tendrá lugar el Recital Joven Poesía, una cita pensada para dar visibilidad a las voces emergentes más potentes del momento. Poetas jóvenes, tanto del ámbito local como de otros puntos del país, compartirán escenario para mostrar una poesía contemporánea diversa, que combina tradición y nuevas formas de expresión.
La programación se completa con presentaciones literarias de obras premiadas, coloquios con autores, lecturas en voz alta y propuestas que mezclan poesía con otras disciplinas artísticas. Esta variedad busca que cada visitante pueda encontrar actividades acordes a sus intereses, desde quienes prefieren un recital clásico hasta quienes se sienten más atraídos por formatos híbridos que incluyen música, imagen o dramaturgia.
Dimensión internacional y pluralidad lingüística
Una de las señas de identidad de esta edición es su vocación internacional. El festival se apoya en la colaboración con el Instituto Polaco de Cultura, la Casa Nacional de Rumanía y la UNESCO para acercar a Getafe diferentes voces de la lírica europea. Gracias a estas alianzas, el público podrá conocer autores y propuestas poéticas procedentes de otros países del continente.
Junto a la mirada hacia Europa, el festival también reivindica la diversidad interna del Estado. La programación prevé actividades y lecturas en catalán y gallego, con espacio para la poesía escrita en varias lenguas peninsulares, reflejando así la pluralidad lingüística que forma parte de la realidad cultural española.
Esta apertura, tanto internacional como multilingüe, pretende mostrar que la poesía no entiende de fronteras rígidas y que el intercambio entre tradiciones literarias enriquece el panorama cultural local. De este modo, Getafe se presenta como un punto de encuentro entre distintas formas de entender y practicar la poesía.
Talento emergente, barrios y participación ciudadana
El comisariado del festival corre a cargo del joven poeta getafense Mario Obrero, que repite al frente de la programación tras consolidarse como una de las voces destacadas de su generación. Su labor ha consistido en articular una propuesta que combine autores ya consolidados con nuevas voces, manteniendo el foco en el talento emergente y, muy especialmente, en los creadores locales.
El objetivo es que el público pueda descubrir a poetas jóvenes en contextos accesibles y cercanos, generando un clima de proximidad entre quienes escriben y quienes asisten a los actos. La participación de autores nacionales y locales en recitales, encuentros y actividades formativas busca, además, estimular a quienes empiezan a escribir sus propios textos.
La programación se distribuye a través de bibliotecas y centros cívicos, de manera que los barrios tengan su propio protagonismo dentro del festival. Cuentacuentos, talleres de creación, sesiones de lectura y actividades para público infantil y adulto se adaptan a cada espacio, favoreciendo que la poesía llegue a personas de distintas edades y perfiles.
La filosofía del festival apuesta, así, por una cultura que no se concentra únicamente en el centro urbano, sino que se expande por todo el término municipal. De esta forma, se anima a que los vecinos vivan la poesía en su entorno más cercano, ya sea en la biblioteca de su barrio, en su centro cívico o en un espacio cultural de referencia.
Día del Libro, El Quijote y el concurso de micropoemas
Entre las jornadas señaladas en rojo en el calendario destaca el 23 de abril, Día Internacional del Libro. Como viene siendo habitual, el Espacio Mercado acogerá la lectura pública de Don Quijote de la Mancha, una de las citas más emblemáticas del festival. A lo largo de la mañana, diferentes participantes irán poniendo voz a la obra de Cervantes, en una actividad que combina tradición lectora y participación ciudadana.
El cierre del festival llegará el 26 de abril, jornada reservada para la entrega de premios del VI Concurso de Micropoemas “De Poesía por Getafe”, impulsado por la Escuela de Escritores. La ceremonia tendrá lugar en un espacio de restauración del municipio y estará seguida de un recital abierto, donde cualquier persona podrá compartir sus versos en un ambiente relajado y cercano.
Este certamen de micropoemas refuerza la apuesta por los formatos breves y accesibles, animando a quienes empiezan a escribir a mostrar sus textos y perder el miedo al escenario. La combinación de concurso y recital abierto ayuda a mantener viva la participación de nuevas voces, más allá de los grandes nombres del cartel.
Homenaje a Robe Iniesta y otras propuestas escénicas
Dentro de la programación escénica sobresale el homenaje dedicado a Robe Iniesta, líder de Extremoduro, bajo el título “La rabia se volvió poesía”. Esta actividad, prevista en un centro cívico del municipio, propone una mirada literaria a las letras del músico, situándolas en el contexto de la poesía contemporánea y abriendo un debate sobre la relación entre rock, lenguaje y emoción.
Además de este tributo, los centros cívicos acogerán lecturas dramatizadas y sesiones dedicadas a figuras tan distintas como Agatha Christie o José Zorrilla, demostrando que el festival no se limita únicamente a la poesía en sentido estricto, sino que se abre a otros géneros literarios que dialogan con el verso.
En paralelo, se celebran conciertos, actividades con orquesta y propuestas que exploran el vínculo entre música y literatura, consolidando al festival como un escenario donde confluyen distintas disciplinas artísticas. Esta mezcla de formatos busca atraer a públicos diversos, desde aficionados al teatro hasta seguidores de la música en directo.
Cultura, sostenibilidad y ciudad que piensa en verde
Más allá de la agenda de actos, De Poesía por Getafe mantiene un marcado compromiso social y medioambiental. El programa incluye una vertiente ecológica que relaciona la creación literaria con el respeto al entorno, la conciencia climática y la protección del medio ambiente, integrando estos temas en algunas actividades y lecturas.
Esta dimensión refuerza la imagen de Getafe como una ciudad que concibe la cultura no solo como entretenimiento, sino como una forma de pensar el presente y el futuro colectivo. El enfoque de sostenibilidad se combina con iniciativas educativas y de participación que invitan a reflexionar sobre cómo se habita el territorio.
Con todo ello, el festival se consolida como una cita clave en el calendario cultural de la Comunidad de Madrid. Durante varios días, la poesía se cruza con la vida cotidiana de vecinos y visitantes, ocupando plazas, salas y bibliotecas, y dejando claro que los versos pueden ser una herramienta para encontrarse, debatir, emocionarse y mirar la ciudad con otros ojos.