- El evento conmemoró diez años de trayectoria reuniendo a más de veinte autores y editoriales en Villa Ana.
- La periodista Helena Resano actuó como madrina de honor y presentó su primera novela, Las rutas del silencio.
- La programación destacó por su enfoque intergeneracional, incluyendo testimonios reales de personas mayores y actividades infantiles.
- La clausura incluyó un reto de escritura futurista y la presentación de novedades literarias con gran afluencia de público.
La localidad de Benicàssim se ha consolidado una vez más como el epicentro de la literatura sentimental con la celebración de la X Feria Nacional de Novela Romántica. Este encuentro, que tuvo lugar en el espacio de Villa Ana, logró reunir a un amplio abanico de escritores, editoriales y clubes de lectura procedentes de diversas zonas de España, reafirmando el éxito de un género que sigue siendo uno de los más consumidos en el país.
El evento alcanzó un hito especial al cumplir una década de trayectoria, sirviendo como plataforma de visibilidad para autores que a menudo se enfrentan a prejuicios literarios. Durante tres jornadas intensas, los asistentes pudieron disfrutar de un programa variado que incluyó desde firmas de libros hasta charlas sobre la evolución de las narrativas amorosas en los últimos diez años.
Un inicio basado en las emociones reales

La apertura del certamen estuvo marcada por un tono muy humano y cercano, bajo la temática de historias reales que sirven de inspiración. En lugar de centrarse únicamente en la ficción, la inauguración dio el protagonismo a los miembros de la asociación de jubilados La Garrofera, quienes compartieron sus propias vivencias amorosas. Estas confesiones, que abarcaron desde relaciones de medio siglo hasta amores imposibles, subrayaron que el sentimiento romántico no tiene edad y es la base de cualquier trama literaria.
Para darle un toque más dinámico, los participantes crearon una lista de canciones con los temas que habían marcado sus vidas, convirtiéndola en la banda sonora oficial del arranque del evento. Este enfoque intergeneracional permitió conectar la memoria emocional de los mayores con la sensibilidad de los lectores más jóvenes.
Protagonistas y novedades editoriales

Uno de los platos fuertes de la programación fue la intervención de la periodista Helena Resano, quien ejerció como madrina de esta edición aniversario. Resano no solo pronunció el pregón, destacando la capacidad inspiradora de Benicàssim, sino que aprovechó para presentar su primera incursión en la novela titulada Las rutas del silencio. En su charla, defendió la literatura como un acto de valentía que obliga al lector a detenerse en un mundo dominado por la inmediatez de las redes sociales.
La diversidad de voces fue una constante, contando con la participación de autores como Ruth M. Lerga, Alexandra Roma, Rodrigo Paniagua y Elena Montagud, entre otros. Hubo espacio para todo: desde presentaciones juveniles a cargo de Raquel Tirado y Sylvia Pauner, hasta reflexiones sobre la poesía y las pasiones ocultas de la Generación del 27 dirigidas por la editora Amelia Díaz Benlliure.
Curiosamente, el evento también exploró la otra cara de la moneda. Los autores Miguel Torija y Belén Mezcúa ofrecieron una visión contrastada sobre lo que no es amor, analizando cómo los instintos y las pasiones condicionan las relaciones humanas en contextos temporales tan distantes como la edad del Cobre y la época actual.
Cierre y actividades participativas
El último día de la feria mantuvo el ritmo con una fuerte afluencia de público, especialmente interesadas en las novedades editoriales más exitosas de Andrea Longarela e Isabel Arias, cuyas obras generaron largas colas de lectores deseosos de obtener un ejemplar firmado. También destacaron las presentaciones de Lydia A. Benavent y Noemí Quesada, evidenciando que el género romántico es tan amplio y variado como los propios lectores.
Para cerrar con broche de oro, el escritor José Mola organizó un reto de escritura creativa muy original. Los asistentes redactaron una carta dirigida a su yo del futuro, la cual será custodiada por la organización para ser enviada nuevamente a sus autores en mayo de 2027, creando así un vínculo temporal con la próxima cita literaria.
Patricia Artero, responsable de la dirección del evento, agradeció el apoyo del Ayuntamiento y resaltó la fidelidad de los asistentes. El encuentro ha logrado cumplir su objetivo de congregar a la comunidad lectora frente al mar, desmontando la idea de que el romance es un género menor y posicionándolo como un motor cultural y económico relevante en el panorama español.
La décima edición de este certamen en Villa Ana ha dejado una huella profunda al combinar el rigor literario con la emotividad de los testimonios reales y la frescura de los nuevos autores, consolidando a Benicàssim como un referente nacional para los amantes de la novela romántica y el encuentro entre generaciones.
