- La XXVI Feria del Libro de Cáceres se consolida como gran cita cultural con amplia participación ciudadana y buen balance comercial.
- El Ayuntamiento asume la organización directa, amplía programación y refuerza la estrategia de comunicación y redes sociales.
- El Paseo de Cánovas se convierte en punto neurálgico con 63 actividades, 20 stands y presencia de editoriales, universidad e instituciones.
- Figuras como Javier Cercas, la Diputación de Cáceres, la UEx y editoriales emergentes protagonizan presentaciones y encuentros literarios.
La Feria del Libro de Cáceres ha cerrado su XXVI edición con un balance muy positivo, dejando claro que sigue siendo una de las grandes citas culturales de la ciudad. Durante varios días, el Paseo de Cánovas se ha llenado de lectores, autores, libreros, editoriales e instituciones que han convertido este espacio en un auténtico paseo de las letras, con una programación variada y una notable respuesta por parte del público.
En esta edición, marcada por ciertos cambios en la gestión y por una apuesta clara por la comunicación digital, la feria ha logrado no solo mantenerse, sino crecer en programación, participación y visibilidad. La combinación de presentaciones literarias, actividades infantiles, encuentros con editoriales emergentes, propuestas universitarias y la presencia de autores de primer nivel ha reforzado su carácter de evento abierto, plural y con una identidad cultural muy ligada a Cáceres y a Extremadura.
Un evento reforzado tras cambios en la organización
Uno de los aspectos más significativos de esta XXVI edición ha sido que el Ayuntamiento de Cáceres ha asumido directamente la organización de la feria, después de los problemas detectados en IFECA. El concejal de Cultura, Jorge Suárez, ha insistido en que el contexto de partida era complejo, pero el resultado ha sido mejor de lo esperado, con una edición que ha crecido en número de actividades, participación ciudadana e impacto general.
Según ha explicado Suárez, lejos de resentirse, la Feria del Libro ha demostrado que el Ayuntamiento tiene capacidad para garantizar y mejorar los grandes eventos culturales de la ciudad. El diseño de un nuevo modelo de gestión, más directo y coordinado con los agentes del libro, ha permitido mantener la estructura esencial del evento y, al mismo tiempo, introducir mejoras en programación, logística y difusión.
Los expositores, integrados por librerías, editoriales, entidades culturales e instituciones, han trasladado una valoración mayoritariamente positiva. El sondeo realizado caseta por caseta refleja buenas sensaciones en cuanto a ventas y afluencia de público, sobre todo en las jornadas de mayor movimiento, como los fines de semana y las fechas próximas al Día del Libro.
Esta satisfacción del sector librero y editorial no es un detalle menor: para el área de Cultura, el buen resultado comercial es una pieza clave, porque demuestra que la feria no solo tiene tirón social, sino que también sostiene económicamente al sector del libro en un contexto en el que ganarse un hueco en el mercado editorial resulta cada vez más complicado.

Paseo de Cánovas, corazón literario de la ciudad
La feria se ha celebrado de nuevo en el Paseo de Cánovas, ya convertido en el escenario natural de esta cita. Entre casetas, presentaciones y zonas de firmas, este paseo se ha consolidado como un lugar de encuentro entre lectores de todas las edades, autores consolidados, voces emergentes e instituciones culturales que han llevado lo mejor de su producción editorial.
En total, la XXVI Feria del Libro de Cáceres ha reunido 20 stands y ha desarrollado 63 actividades, según el balance municipal, en un formato similar a la XLV Feria del Libro de Mérida. La programación ha sido especialmente intensa en los días centrales, con presentaciones de libros, firmas de ejemplares, talleres, cuentacuentos y propuestas para públicos muy diversos, desde la infancia hasta los lectores más especializados.
El ambiente en Cánovas se ha ido adaptando a cada franja horaria: por las mañanas, las actividades familiares y escolares han tenido un gran peso, mientras que por las tardes han predominado las presentaciones literarias, la poesía y la narrativa dirigida a público juvenil y adulto. De este modo, la feria mantiene uno de sus objetivos principales: ofrecer una programación accesible y variada que permita a cualquier visitante encontrar algo de su interés.
En más de una jornada, libreros y organizadores coincidían en resaltar que “los libros que la gente compra dicen mucho de una ciudad”. En Cáceres, entre los títulos más demandados han tenido cabida tanto el ensayo como las obras vinculadas a la propia ciudad y a Extremadura, reflejando un interés notable por el entorno cercano, su historia y su identidad.
Impulso digital y crecimiento en redes sociales
Además de su dimensión presencial, esta edición ha destacado por su apuesta por la comunicación digital y las redes sociales. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, la feria ha registrado más de 224.000 reproducciones de sus contenidos y un alcance superior a 25.000 cuentas en redes, con un dato especialmente relevante: el 88,3% de ese alcance procede de usuarios que no eran seguidores previos.
Este crecimiento sostenido en el entorno digital evidencia una alta capacidad para atraer nuevos públicos, ampliar el impacto más allá de los asistentes físicos y conectar con lectores que quizá no conocían en detalle la programación. Desde Cultura se subraya que, en una edición en la que se ha asumido directamente la organización, reforzar la estrategia de comunicación era fundamental para asegurar la visibilidad del evento.
La presencia activa en redes también ha servido para difundir en tiempo real los principales actos, las firmas de autores, los cambios de programación y los momentos más señalados de la feria, facilitando que el público pudiera organizar mejor sus visitas al Paseo de Cánovas. La combinación entre la experiencia presencial y el seguimiento online ha contribuido a proyectar la Feria del Libro de Cáceres como un evento contemporáneo, conectado con las nuevas formas de consumo cultural.
Un programa diverso: de la literatura infantil a la crónica cacereña
La agenda de actividades ha demostrado una clara voluntad de abarcar distintos géneros, formatos y públicos. En el ámbito infantil, la feria ha ofrecido cuentacuentos, talleres y presentaciones pensadas para familias, como la del libro ‘¡He dicho que no!’, de Lourdes Solís, acompañada de un cuentacuentos dirigido a los más pequeños y seguida de firma de ejemplares.
En la franja vespertina, la narrativa juvenil y de fantasía ha tenido citas señaladas, como la presentación de ‘El cementerio de Everden 3. El misterio de Izan’, de Beatriz Osés, con la presencia de Pilar López Ávila. La posterior firma de ejemplares ha permitido un contacto cercano entre la autora y un público joven, aficionado a las sagas literarias y a las historias de corte fantástico.
Otra de las citas relevantes ha girado en torno a la crónica local y la memoria urbana, con la presentación de ‘Últimas 200 crónicas cacereñas’, de los cronistas oficiales de la ciudad, Fernando Jiménez Berrocal y Santos Benítez Floriano. Se trata de una recopilación de textos publicados en El Periódico Extremadura, con fotografías de Juan Ramón Corvillo y editado por TAU, que ofrece un repaso a la historia reciente y al día a día de Cáceres desde una óptica muy pegada al territorio.
En el ámbito biográfico, la feria ha sido también el escenario elegido para dar a conocer el libro ‘José María Saponi Mendo (1938/2025) Un alcalde para Cáceres (1995/2007)’, de Carlos María Neila Muñoz y editado por el Ayuntamiento. Esta obra, presentada con la participación del actual alcalde Rafa Mateos, del concejal de Cultura y del autor, reivindica la figura del exalcalde como uno de los responsables de buena parte del Cáceres contemporáneo.
Editoriales emergentes y nuevas formas de edición
La Feria del Libro de Cáceres también ha servido como escaparate para editoriales emergentes y proyectos independientes que tratan de abrirse camino en un mercado saturado, algo que también se aprecia en la XI Feria del Libro y el Cómic de Teruel. Es el caso de la editorial cacereña ‘La Experiencia Libros’, que ha regresado a la feria tras su debut anterior con dos nuevos lanzamientos: ‘Apuntes de una impostora’, de Cristina Núñez Nebreda, y ‘Apenas gritar’, de la belga Charlotte Lecharlier.
Ambos títulos comparten un rasgo distintivo: se trata de libros ilustrados, una de las señas de identidad de esta joven editorial, que funciona también como proyecto educativo en colaboración con la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Mérida. ‘Apuntes de una impostora’ reúne 56 columnas publicadas en el diario Hoy entre 2020 y 2023, ilustradas por el dibujante y profesor Pablo Pámpano, mientras que ‘Apenas gritar’ se presenta en una doble edición firmada por alumnas de 4º de Diseño Editorial.
Los responsables de La Experiencia Libros subrayan que para una editorial pequeña, citas como la Feria del Libro son esenciales para ganar visibilidad y conectar con lectores. De ahí la importancia de la nueva caseta de la Plataforma de Editoriales de Extremadura, en la que este año han tenido presencia directa, compartiendo espacio con otros sellos independientes como ‘Cuatro Hojas’ o ‘Letras Cascabeleras’.
Su filosofía pasa por que cada presentación sea en sí misma un evento cultural, incorporando elementos visuales, musicales u otros recursos que encajen con la obra. En el caso de ‘Apenas gritar’, por ejemplo, el libro incluye códigos QR que permiten escuchar a la autora recitar sus propios poemas, añadiendo una experiencia multimedia que va más allá de la lectura en papel.
La colaboración con el alumnado de la Escuela de Arte ha dado lugar a proyectos que combinan la obra de autores consolidados con el impulso creativo de jóvenes diseñadores, generando ediciones muy cuidadas que se mueven entre el libro de lectura y el objeto de colección. La editorial destaca que estos procesos compartidos se convierten también en experiencias vitales muy enriquecedoras para todas las partes.
La Diputación de Cáceres y su apuesta editorial
La Diputación Provincial de Cáceres ha reforzado un año más su presencia en la feria con un stand propio en el Paseo de Cánovas, desde el que ha dado visibilidad a las publicaciones impulsadas por su Área de Cultura y el Servicio de Memoria Histórica y Democrática. La jornada dedicada a la institución provincial ha contado con la intervención de la diputada de Igualdad, Antonia Molina.
En un primer bloque, se han presentado las obras premiadas en los certámenes literarios de 2025: el L Premio de Novela Corta, con ‘El Amor’ de Cristina Cerrada; el XXXV Premio “Ciudad de Coria” de Cuentos, con ‘Transeúntes’ de Borja Criado; y el XXVIII Premio “Flor de Jara” de Poesía, con ‘Tragasapos’ de Christian Rincón. Junto a ellos, se han dado a conocer ediciones como las traducciones de ‘El Pico de la Cigüeña’ a la fala y el último número de la revista Alcántara, que inicia una nueva etapa bajo la dirección de César Rina.
También se han incorporado a la programación otros títulos vinculados al patrimonio y la historia local, como el volumen de Estudios Locales dedicado a Eduardo Olivera de la Riva y a los primeros médicos de Las Hurdes bajo el Real Patronato de Alfonso XIII, o el libro ‘El despertar lírico de Cáceres en seis poetisas ilustres’, de David Narganes Robas. A ellos se suma ‘Raíces. Cuaderno de viaje a la antropología cacereña’, con Francis Villegas como referencia.
En el ámbito de la memoria democrática, el jefe del Servicio de Memoria Histórica, Fernando Ayala, ha presentado los trabajos ‘Patrimonio y memoria colectiva: actas de las asambleas del balneario de Baños de Montemayor (1897-1935)’, de Alejandro Jaquero Esparcía y Ana Cristina Botero Restrepo, y ‘Presos políticos cacereños en centros penitenciarios situados fuera de la alta Extremadura durante el primer franquismo (1936-1954)’, de Juan García Pérez. Ambas obras forman parte de la Colección Memoria Democrática, iniciada en 2024.
El cierre de la participación de la Diputación ha llegado con el poemario ‘Asamblea. Poesía reunida 1975-2025’, del poeta y artista visual Juan Carlos Mestre, invitado especial de la institución. Con una trayectoria avalada por premios como el Nacional de Poesía o el Castilla y León de las Letras, Mestre ha realizado un recorrido por su obra, caracterizada por la riqueza expresiva, la imaginación verbal y un claro compromiso crítico. El acto ha contado además con la intervención del escritor Francisco Javier Jiménez Bautista.
Universidad de Extremadura: ciencia, divulgación y creación literaria
La Universidad de Extremadura (UEx), a través de su Servicio de Publicaciones, ha protagonizado una de las jornadas matinales de la feria, con un bloque de presentaciones que ha mostrado la amplitud de su catálogo, desde la divulgación científica y sanitaria hasta los estudios literarios y medioambientales. La apertura corrió a cargo de Jesús Conde Fuentes, adjunto al Vicerrectorado de Extensión Universitaria y director del Servicio de Publicaciones.
En ese primer tramo se anunció el fallo del Premio Ópera Prima Ana Holgado 2025 y se entregaron los diplomas a los galardonados, antes de dar paso a una serie de títulos que acercan al público cacereño la producción académica reciente de la UEx. Entre ellos destaca ‘La microbiota intestinal. Historia de una batalla por la supervivencia’, de Javier Blanco Blanco, que aborda desde una óptica divulgativa el papel de la microbiota y su relación con la salud.
La programación continuó con el ‘Catálogo de investigación joven en el marco de la Alianza EU GREEN’, de Dolores Gallardo y Raquel Pérez, presentado por Jesús Díaz Álvarez, que sitúa el foco en el trabajo de jóvenes investigadores en un contexto europeo. Más tarde, Francisco Luis López-Arza García-Mora presentó ‘El descenso a los infiernos en la literatura en español’, una obra que explora uno de los grandes símbolos de la tradición literaria.
La mañana se completó con la presentación de ‘Vivir más, vivir mejor. Envejecer saludablemente en Extremadura’, de María del Rocío Jerez Barroso, Cristina Carrasco Romero y Ana Beatriz Rodríguez Moratinos, centrada en los retos del envejecimiento activo y la calidad de vida en una región con población cada vez más envejecida y dispersa. Cerró el bloque ‘Jaras y jarales de Extremadura’, de Miguel Ángel Rodríguez Chamorro y Julio Herrera Alonso, que incorpora una mirada botánica y paisajística sobre un elemento muy ligado a la identidad extremeña.
Por la tarde, la UEx también tuvo presencia en el ámbito literario con ‘Poesía especular’, de Julio César Galán, y con las obras ‘Escribir la herencia’, de Concepción Andrada, y ‘El baile de la naranja’, de Carmen Hernández Zurbano, que contaron con la participación de autores y críticos y con posteriores firmas de ejemplares, reforzando el vínculo entre universidad y creación literaria.
Una clausura a la altura: Javier Cercas y el tirón del público
La recta final de la feria ha estado marcada por la presencia del escritor extremeño Javier Cercas, uno de los autores españoles más reconocidos a nivel internacional. Su participación ha sido, según la organización, el acto que más público ha congregado, con la caseta de presentaciones llena y varias filas de personas siguiendo su intervención desde el exterior.
Cercas ha presentado su obra ‘El loco de Dios en el fin del mundo’, un libro que nació a raíz de una propuesta del Vaticano para acompañar al papa Francisco en un viaje a Mongolia y narrar la experiencia con total libertad. El escritor ha explicado cómo aquella invitación, surgida en la Feria del Libro de Turín en 2023, le llevó a reflexionar sobre la fe, la memoria familiar y la necesidad de escribir ciertas historias.
En su intervención, el autor ha recordado con especial emoción su vínculo con Cáceres y con su localidad natal, Ibahernando. Ha hablado de sus padres, de la manera en que su madre entendía el éxito y la trascendencia de regresar a su tierra una vez que ambos están enterrados allí. Esta dimensión personal ha dotado al acto de un tono cercano, que ha sido muy valorado por los asistentes, que han llenado el espacio y han hecho larga cola para conseguir una firma.
La clausura de la feria ha incluido además otras actividades, como el cuentacuentos ‘Kamishibai’, una propuesta de teatro de papel de origen japonés que ha entretenido a los más pequeños en la mañana del último día, y la presentación de obras como ‘Viaje por el universo literario de Javier Cercas’, de Ángel Manuel Silva Ruiz, editada por la Editora Regional de Extremadura, o el ensayo histórico ‘El águila y la sotana’, de Julián Chaves, presentado por Juan José Flores Gómez.
Con este programa de cierre, en el que se combinan actividades familiares, análisis literario e historia, la Feria del Libro de Cáceres ha querido subrayar su vocación de cita integradora, capaz de atraer tanto a quienes se acercan por curiosidad como a lectores muy especializados.
Tras varios días de intensa actividad en el Paseo de Cánovas, la Feria del Libro de Cáceres se despide dejando tras de sí un ambiente de satisfacción general entre organizadores, expositores y público. El impulso institucional, la presencia de editoriales grandes y pequeñas, el refuerzo de la comunicación en redes y un programa que ha ido desde la literatura infantil hasta la poesía, la investigación universitaria y la memoria histórica sitúan a esta edición como una referencia en el calendario cultural cacereño y refuerzan la idea de la feria como espacio vivo, participativo y con futuro.