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A continuación puede ver las críticas que este usuario ha ido escribiendo acerca de los libros que ha leído.
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Cazadores de Dune
Herbert, Brian
Lástima...
Tras aprovechar el tirón del parentesco para escribir una serie de insustanciales "precuelas" de la enorme Dune (los editores no son tontos, y ahí fuera hay un buen mercado para la franquicia Dune), Brian Herbert se ha atrevido a continuar la serie original en el punto donde quedó interrumpida por la muerte del gran Frank Herbert, al final de "Casa Capitular: Dune".
El punto en que quedó estaba alto (después de una serie de novelas que iba cuesta abajo en calidad e interés), y entonces nadie se atrevió a seguir.
Ahora, apoyándose en el supuesto reciente hallazgo de algunas notas originales para una continuación, Brian Herbert emprende la tarea, pero las cosas son como son y no se pueden cambiar: Frank Herbert está muerto.
No sólo hay una enorme distancia entre el estilo de Frank y el de Brian, es que después de leerla incluso dudo de que existan, o en su caso de que se hayan utilizado esas notas, vistos los giros absurdos que va tomando la historia.
Además, la publicación de la continuación en dos tomos, pero no a la vez, hiede a márketing a parsecs de distancia.
De verdad que esperaba más respeto por parte de un hijo a la memoria de su padre. Lo que más me hace dudar del uso de notas originales es que las Honoradas Matres y el Enemigo suponían un hilo argumental fundamental en las últimas novelas de la serie original, pero de eso hace más de veinte años.
Y, de pronto, ¿ahora nos vienen con que el famoso Enemigo es Omnius, la mente artificial, con su miniyo Erasmus? No sé los demás, pero yo no le cojo el chiste...
Además van saliendo de la chistera unos danzarines rostro indetectables y que sólo les falta convertirse en sillas o en teléfonos.
Y como fin de fiesta con fuegos artificiales empiezan a crearse gholas de todos los que pasaban por ahí, como en los teatros salen todos a saludar al final de la función.
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Bel Ami
de Maupassant, Guy
Clásicos básicos
Hay libros cuya existencia todo el mundo conoce, pero pocos han leido, como ocurre con Drácula o Frankenstein, por ejemplo.
Con los clásicos franceses ocurre mucho de esto. Yo mismo tengo ignorados a los (dicen) grandes Hugo, Balzac, Dumas...
Pero leyendo, leyendo, descubrí en sus cuentos que Maupassant escribía historias interesantes, y sobre todo muy bien escritas, y decidí lanzarme a una novela.
Ese día debería tenerlo marcado en el calendario: cuántos autores contemporáneos deberían leer esta novela para aprender lo que es escribir con agilidad, con soltura, sin prejuicios.
Los personajes son interesantes, las tramas son interesantes, y la lectura resulta tan fácil, que uno no es consciente de la perfección del mecanismo; como esas maderas tan suaves que no somos conscientes de las horas pasadas por el artesano lijando, barnizando y puliendo.
Este sí es de los que deberían recomendar en los institutos, sin duda.
Ah, un aviso importante: la versión de Alianza, además de ser más barata, tiene una traducción realmente estupenda.
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El Niño con el pijama de rayas
Boyne, John
El niño con el pijama de rayas
Como dice la sinopsis, en la misma no se puede describir las características de la obra.<br />
Pero no por las razones que indica, sino porque la obra contiene tan poco, tan poco, que cualquier cosa que se dijera desvelaría la historia.<br />
Y no es tan importante empezar la novela sin saber de que se trata, porque a poco de comenzarla, un lector un poco perspicaz ya imagina a dónde va a parar la historia, y a medida que avanza queda más y más claro, hasta que llega (y no desvelo nada con esto) a un final que, de tan previsible, no podría ser otro.<br />
Lo más sorprendente de este libro, de hecho, es la rapidez con la que se ha ejecutado su adaptación al cine (teniendo en cuenta los tiempos de pre-producción, producción y post-producción, el guionista debió empezar a trabajar sobre las galeradas del libro).<br />
Si te gustó El Código daVinci, quizá te guste.
(Y que conste que mi nota no va tanto para el autor, que escribió un libro para niños, como para la editorial, que nos vende "el gran libro del año" a los que no somos tan niños)
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Nunca me abandones
Ishiguro, Kazuo
Hermoso y triste
Tal como lo relata Ishiguro, nada de lo que ocurre resulta extraño. Nada en la vida de esos jóvenes es normal, pero la habilidad del narrador hace que todo nos parezca normal.
Toma lo que podría ser una idea de Robin Cook o Michael Crichton y la convierte en una hermosa historia sobre la identidad personal, la amistad, la aceptación del papel que a uno le toca en la vida...
Uno de los libros que siempre recomiendo cuando me preguntan.
Y, además, raro me parece que no se haya adaptado ya al cine, porque, sin pretenderlo, tiene más posibilidades que muchos.
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Arrugas
Roca, Paco
Premios merecidos
A partir de un conjunto de tópicos (que aunque no por tópicos son menos realidades), Paco Roca ha sabido construir una obra llena de poesía, de tristeza por lo que se va perdiendo, de ternura hacia los protagonistas, y que por momentos es capaz de conseguir que "algo se nos meta en el ojo".
El aspecto gráfico es perfecto para contar esa historia: limpio, claro, con una estudiada sencillez que a veces, en una línea que cambia la expresión de un personaje, desvela el trabajo y el cuidado que hay detrás de esa sencillez.
Un libro de esos que deberían estar en toda lista de recomendados.
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Largo noviembre de Madrid
Zúñiga, Juan Eduardo
Recomendado con reservas
Al margen del tema, que dicho sea de paso, me empieza a quedar un poco lejano, es un libro de esos que exige trabajo por parte del lector. 16 cuentos en 185 páginas, ni 12 páginas de promedio, y he tardado más de una semana en atravesarlo. Es un prosa densa, con oraciones largas, compuestas, de hasta más de media página, que a veces obliga a retroceder varias líneas para desentrañar el sentido preciso de la frase.
Sin embargo, es un esfuerzo que gratifica, porque en cada cuento se habla de personas, de las sensaciones y los sentimientos de esas personas frente a un ambiente gris, triste, frío, y frente a un futuro incierto, o cierto pero peor para cada uno de ellos.
Un libro de esos que de vez en cuando hay que leer para recordar por qué nos gusta leer libros.
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La Segunda Guerra Mundial
Churchill, Winston S.
Historia de verdad
Creo que siempre es interesante leer la Historia de mano de sus protagonistas, porque a veces, queriendo o sin querer, desvelan pequeños detalles que escapan a las actas de las reuniones (si habían dormido mal, si la comida había sido especialmente agradable, si se caían bien o mal en lo personal...). Así es como relata Churchill la segunda guerra mundial: en realidad, relata "su" segunda guerra mundial. Esto quiere decir que en muchos momentos se percibe una gran parcialidad en los juicios, pero también un calor humano por encima de las colecciones de cifras que llenan los libros de historia comunes. Más que una historia de la guerra, son unas memorias de la guerra.
Y además, aunque la concesión del Nobel de literatura siempre me pareció exagerada, Churchill era un buen escritor, de prosa fluida y ágil, y en el libro no falta nada ni nadie que tuviera relación con la guerra.
Es uno de esos libros que uno echa en falta en las lecturas de los institutos, e incluso de las universidades.
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El Novelista
Gómez De La Serna, Ramón
La novela sobre la novela
Que nadie busque en el Ramón de "El novelista" al de las greguerías, o los artículos periódicos. El Novelista es una obra sobre libros, sobre escritura, sobre lo necesario de la literatura.
Pero él lo explica mucho mejor de lo que yo lo podría hacer nunca: "[el novelista]Él ha dejado en circulación novelas para la farmacopea del tedio interminable, mucho mayor y más ancho que el tiempo.
Ha cumplido un deber, ha hecho todo el destrozo posible a la hipocresía del mundo y ha evidenciado a su manera la intrascendencia del hombre.
Los novelistas debe ser muchos, distintos, entrecruzados, pues hay mil aspectos de lo real en sus mareas movidas por lo fantástico que hay que perpetuar. Todas las combinaciones del mundo son necesarias para que éste acabe bien desenlazado, y si inspira a la vida una ley de cnecesidad, se podría decir que está bien que existan todas las novelas posibles y que alguien tenía que tramar las que aparecieron viables.
Hay que decir todas las frases, hay que fantasear todas las fantasías, hay que apuntar todas las realidades, hay que cruzar cuantas veces se pueda la carta del vano mundo, el mundo que morirá de un apagón."
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Los Hombres que no amaban a las mujeres
Larsson, Stieg
Está casi muy bien
Por un lado, coincido con la mayoría en que una vez que lo empiezas no lo puedes dejar, y esto se acentúa a medida que se acerca el punto álgido de la trama principal: el autor dosifica la información adecuadamente para irnos sumergiendo en la investigación y todo lo que la rodea, hasta que no podemos pasar sin saber lo que ocurrirá a continuación.
Pero le encuentro pegas que me hicieron bajar bastante la valoración: la principal, estructural, es la forma de terminar. Alarga demasiado el final, o más bien se llega al clímax de la obra demasiado pronto. Desde ese momento hasta el final se va desinflando durante más de cien páginas que no aportan nada a lo sucedido con anterioridad. Sin ese final tan pesado, le habría dado más nota, porque hasta ahí está francamente bien.
Por cierto, en las reseñas se habla de que es el primer volumen de la "Trilogía del Milenio", pero me da en la nariz que lo correcto será "Trilogia de Millenium", que es el nombre de la revista, y supongo que las otras dos novelas compartirán personajes con esta.
¿Recomendable? Sí. ¿El gran libro del año? Pues cómo serán los demás... - el personaje de Lisbeth, al que todo el mundo adora, me parece el más ajustado a 'clichés' de todos los de la novela, y lo que a todos atrae del personaje confieso que a mí me distanció: típicamente inadaptada, con una mente analítica casi sobrenatural, con una habilidad informática fuera de lo común, con destellos de clarividencia para dar de pronto con una pista clave... y la forma en que el autor envuelve de misterio su pasado es muy tramposa: tiene mucha pinta de que lo deja pendiente para el resto de las novelas.
- la trama principal, por un lado, desde casi el principio se puede imaginar lo que ocurrió con Harriet, aunque aquí el autor es hábil en sembrar dudas continuamente. Pero cuando se descubre todo el pastel, quizá se haya pasado un poco de rosca, en mi opinión.
- la trama secundaria con Wennerström, al igual que el conjunto de la novela, va perdiendo fuelle a medida que avanza. Da la impresión de que se va sacrificando paulatinamente la estructura en favor de la pura acción.
- unido a lo anterior, llega un punto en que viene a convertirse, como tantas novelas contemporáneas, en casi un guión cinematográfico, a falta de acotaciones.
Una pena, porque la verdad es que hasta las tres cuartas partes va francamente bien.
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Juan Salvador Gaviota
Bach, Richard
Antes de Coelho
Antes de Coelho estuvo Richard Bach. Recuerdo haber leído este libro por primera vez hace veintiocho años. Un producto de su época: la magia, la creencia en que la voluntad todo lo puede, la imaginación, lo espiritual... Luego se rodó una película con banda sonora de Neil Diamond, y fue casi un éxito como el libro. Recuerdo que en aquella época me impresionó, un joven adolescente leyendo sobre rebeldía y libertad, y llegué a leerlo cinco veces seguidas en una sola tarde (terminar y volver al principio, cosas de la juventud).
Lo perdí y lo volví a comprar hace unos cinco años, y lo volví a leer un par de veces. No ha envejecido muy bien, pero lo puedo atribuir a que en estos años han aparecido muchas publicaciones con filosofías de todo a cien (Coelho, Bucay...) que han tomado el lugar que entonces ocupaba la lectura de Bach, Khalil Gibran, Tagore...
No obstante, es bonito pensar que pudiera ser posible la historia de Juan Salvador y que, pobres gaviotas, pudiéramos volar como un halcón...
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Los Pilares de la tierra
Follett, Ken
Un superventas recomendable
En general no me interesa con qué intención se pone un escritor delante del papel en blanco. No sé si Ken Follet trató de desmarcarse de sus libros de espías con una ambientación histórica en plan: "me he documentado un montón sobre cómo se construye una iglesia románica y ahora os lo voy a demostrar para que tengáis cultura y tema de conversación".
Los personajes y sus peripecias tienen un perfil bastante plano, algunas de las cosas que les ocurren no tienen ningún interés, y a mí en general los que se suponen protagonistas (la familia Builder) me dejan indiferente. Pero todo lo redime el personaje de William Hamleigh, el 'malo', un personaje trágico que, a mi entender, es el verdadero hilo conductor de toda la novela, y cuya historia me hizo tumbarme el volumen en apenas cinco días (laborables, y descontando las horas del trabajo).
Quiero decir con esto que el libro es entretenido, que es una buena lectura para algún momento en que no apetezca algo con verdadero cuerpo, y que puede gustar a lectores no habituales, porque es fácil de leer.
En cuanto a calidad literaria, bueno... es absurdo hablar de lo que no existe, pero, ¿a quién le importa?
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Cuentos
Aldecoa, Ignacio
Clasicos básicos
Tengo un gran recuerdo de este libro porque, hasta donde recuerdo, es el libro que supuso el cambio de lector infantil a lector adulto. De pronto los temas que plantea y los personajes se hicieron comprensibles.
Al margen de esto, Aldecoa es un enorme escritor injustamente olvidado (como tantos...), de un estilo directo y sencillo, pero no simple, sin fuegos de artificio pero brillante.
Uno de los muy recomendables.
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Perdona si te llamo amor
Moccia, Federico
Corred, insensatos...
Os recomiendo que hagáis caso a Gandalf y huyáis de esta novela más fría que el profundo abismo de Khazad-Dum.<br />
Desde el momento en que los personajes son un creativo publicitario de alrededor de 40 y una joven de 17 "madura y responsable" (afirmación que a lo largo de la novela el autor se empeña en desmentir página a página), no sé dónde ve el que escribe la solapa la "autenticidad de la historia".<br />
Que a lo mejor en Italia, o en las grandes capitales del mundo, esto es lo habitual, pero para mí que no.<br />
Tal como yo lo veo, el éxito de la novela entre la juventud, y a ésta sí que la trato a diario, es imaginarse que sus compañeras de instituto son tan... mmm... 'vitales' como las Olas (esto en el caso de los chicos), y en el caso de las chicas, imaginar que tienen ya el suficiente atractivo como para interesar sentimental y sexualmente a un ejecutivo de éxito con un mercedes todoterreno.<br />
Fuera de estos argumentos, la novela transcurre sin ritmo, con personajes secundarios que bien merecerían un final prematuro (que no lo sería, por merecido).<br />
Yo la he abandonado hacia las tres cuartas partes, y mucho he leído, pero veo que sigue y sigue sin ir a ninguna parte. Con lo poco que me faltaba cuando la abandoné, imagino que el final será apresurado y precipitado, y tal como va la historia, rocambolesco (el editor diría "inesperado y sorprendente")<br />
Si tenéis otras lecturas pendientes, a por ellas.<br />
[addendum]<br />
Me propuse ser justo con el libro, y lo terminé.
Me reafirmo, con más convencimiento aún, en todo lo que escribí anteriormente.
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La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina
Larsson, Stieg
Mejor que el primero
En el sentido de que este no tiene altibajos: desde el principio hasta el final mantiene una tensión constante.
Y aunque también tiene, como el anterior, puntos flacos casi escuálidos, es mucho más consistente.
Y el final (que en estos libros de intrigas es lo que vale), mucho mejor.
Ah, y al tiempo, pero tengamos también en cuenta que es más adaptable al cine que el primero.
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La reina en el palacio de las corrientes de aire
Larsson, Stieg
Trilogia pero menos
Tal como yo los veo, el libro anterior y este son dos partes de la misma historia. No se entiende "La princesa..." sin leer previamente "La chica...". Y no sólo porque compartan personajes y una trama de fondo, sino porque los acontecimientos se prolongan de una a otra novela.
Dicho esto, y tras algún tiempo de haberla leído, tengo una sensación curiosa con esta novela: pese a la cantidad no desdeñable de páginas que tiene, me quedé con la sensción de que los acontecimientos se atropellan por momentos. Llega un instante en que el autor mete tantas tramas y tantos personajes que, para no alargar más un libro de por sí largo, lo resuelve todo de una forma excesivamente rápida, artificiosa... ateniéndose excesivamente a los clichés del género.
¿Que es entretenida? Sin duda, pero tampoco es para tanto como se nos ha vendido por ahí. El tiempo pondrá la trilogía en su sitio.
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